ELCHE. Unamidad en el pleno ilicitano para retirar la campaña de orines que había impulsado el Ayuntamiento y que advertía de sanciones de hasta 750 euros. La ordenanza en sí no había sufrido modificaciones ni había novedad en el ordenamiento sancionador. Sin embargo, con la interpretación realizada por el Ejecutivo legal y su presentación, se invitaba a que la micción de las mascotas se realizara en el asfaltado, dado que la normativa no permite que esos orines tengan lugar en el mobiliario urbano o la acera, por lo que quedaba como único punto, a priori, el asfalto, como explicó el regidor en la presentación de la misma. Como resultado, un gran cabreo de muchos propietarios de perros, que recogieron en change.org más de 2.550 firmas. Una cuestión que Compromís ha llevado al pleno de este lunes con un resultado inédito, que PP y Vox retiren la campaña con el edil del área, Claudio Guilabert, entonando el mea culpa.
En ese sentido, Guilabert iniciaba su intervención apuntando que iban a dar "una lección que ustedes no han aprendido nunca" a la oposición, manifestando que desde la concejalía de Limpieza se equivocaron al transmitir una ordenanza, que eso sí, matizaba, "que elaboraron ustedes, la izquierda, y que imponía sanciones". Justificaba que pretendían concienciar precisamente sobre la suciedad que PSOE y Compromís denunciaban en sus redes. "No ha salido bien, no pasa nada, este servidor pide disculpas, con autorización del alcalde. Retiramos la campaña, y este servidor dice que recoge que PSOE y Compromís sanciona a aquellos propietarios, que son la minoría, que no respetan las normas mínimas de convivencia". En este sentido, al menos una parte de la campaña ya no está en la calle, pues ha desaparecido de barrios donde había cartelería en el suelo.

- Guilabert pide perdón por la campaña y pregunta a la oposición dónde están sus disculpas por otros comentarios - AP
Y daba la puntilla, diciendo que siguen esperando perdón a Patricia Maciá por el asunto de la casa del alcalde, a Esther Díez por criticar los voluntarios que han ido a Lourdes y en general a sendos partidos por haberles llamado machistas o racistas. Poco después, por explicación de voto, Aurora Rodil desde Vox aprovechaba para desmarcarse, y señalaba que a ellos tampoco les gustaba la campaña, y enfatizaba en la concienciación.
La oposición pide unas medidas alternativas de las que no obtiene respuesta
Previamente, en su exposición de la moción, la concejal de Compromís Esther Díez había pedido la eliminación de la campaña, la modificación de la ordenanza municipal y que el Ayuntamiento impulse más parques para mascotas y "pipicanes ecológicos". Hace unos días, el alcalde Pablo Ruz cerraba la puerta a este cambio en la normativa, y desde la Policía Local se volvía a pedir que agentes de paisanos pudieran actuar ante la no recogida de deposiciones y similares para ser más efectivos en el control de esta situación. Algo a lo que la Subdelegación de Gobierno se ha negado siempre.
Desde el PSOE, Mariano Valera indicaba que la campaña había generado "una controversia increíble, la primera, recoger animales en espectáculos (por la imagen), y convertir un problema de limpieza en una camapaña de asfalto, multas y vigilancia". Además tenía palabras para los agentes de paisano como pedía la Policía Local. "Máximo respeto a nuestra policía local, pero el servicio sin uniforme debe reservarse para investigar y actuar en hechos graves y no perseguir dónde orina un perro". Aludía que la campaña diseñada había sido un "horror" y que una de concienciación bien diseñada "vale más que una basada en el miedo en la multa".

- Díez en el debate - AP
Para cerrar el debate, Esther Díez acusaba al gobierno local de "esconderse en los puntos estatales para no responder ante estas cuestiones. Reconózcanlo y expliquen qué medidas van a adoptar". La portavoz incidía en que no saben rectificar con humildad y pedía saber qué infraestructuras y alternativas se iban a presentar, algo que quedó sin respuesta, así como qué pasará con la ordenanza, que presumiblemente no se modificará.
En cualquier caso, esta campaña es un ejemplo de esas pequeñas cuestiones del día a día que la ciudadanía valora mucho, más allá de los grandes asuntos, y había levantado mucha polvareda. Uno de los ejes que quizá ha hecho que el Ejecutivo local rectifique, más allá del desacierto del mensaje de la campaña.
Unanimidad para pedir el cambio de trayectoria de aterrizajes en aviones
Por otra parte, los socialistas también arrancaban una moción con unanimidad. Instando a Aviación Civil, Aena y el Ministerio de Transportes a adoptar medidas para paliar las molestias de vecinos de urbanizaciones de Bonavista y Montesol, aunque el cuerpo del documento hacía referencia a todo el municipio, y habían aceptado una enmienda de Compromís que pedía que se añadieran también Torrellano, L'Altet, Salades, o Arenales.
Aunque en el embate no se han evitado las confrontaciones, con Compromís criticando que esta legislatura solo se ha reunido una vez la comisión medioambiental por 17 la anterior con ellos en el gobierno, no ha sido obstáculo para la aprobación. Precisamente Guilabert también apuntaba que no tienen competencias para actuar, algo a lo que el socialista Héctor Díez reprochaba pues "no es excusa" para solicitarlo.
Añadía el concejal de gobierno, en cualquier caso, que estuvieron en una reunión autonómica donde estaba Subdelegación de gobierno y que allí pidieron medidas por el ruido que afecta a varias pedanías. Y que plantearon que se enmendara el Dora III (Documento de Regulación Aeroportuaria 2027-2031) para incluirlas. Eso sí, preguntaba por qué no se eleva al PSOE nacional a través del diputado Alejandro Soler, por el contacto directo con el Ministerio.
Finalmente, a pesar de los debates, pues ambos reconocieron que es algo que lleva ocurriendo desde hace muchos años, han aceptado la moción del PSOE donde se pide que se modifique el recorrido de aproximación de los aviones a la pista de aterrizaje del aeropuerto siempre que sea posible para reducir el impacto acústico. Un impacto que además Enaire ha reconocido.