ELCHE. La asociación deportiva y cultural LGTBIQ+ Dimove ha lanzado en Elche una campaña publicitaria con siete vallas repartidas por distintos puntos de la ciudad bajo el lema “La LGTBIFobia está fuera de juego”. En la imagen se ve una grada de estadio cuyos asientos se tiñen con los colores de la bandera arcoíris y de la bandera trans, un guiño directo a los campos de fútbol y a las gradas donde, demasiadas veces, el colectivo sigue sufriendo insultos y discriminación. Las vallas se encuentran en puntos clave como la Ciudad Deportiva, la ronda norte/vía parque o los accesos al Centro Comercial l’Aljub, así como en espacios urbanos como la calle Daoiz o en Antonio Machado.
Recuerdan que la iniciativa llega "al cierre de un 2025 especialmente tenso en Elche y en el conjunto del Estado en materia de derechos trans, con Vox impulsando una ofensiva política contra la Ley Trans y las normativas LGTBI en diferentes parlamentos", y con episodios locales que han encendido las alarmas de los colectivos. A comienzos de año, Dimove pidió la dimisión de la portavoz de Vox en el Ayuntamiento, Aurora Rodil, por unas declaraciones en las que afirmó que “las mujeres trans no son mujeres”, unas palabras que la entidad y diferentes partidos políticos consideraron abiertamente tránsfobas y contrarias a la legislación vigente, pero que fueron defendidas por el alcalde, Pablo Ruz (PP), cómplice de esta transfobia institucional.
"Meses después, las calles ilicitanas se llenaron de consignas contra la transfobia en una manifestación por el Día de la Visibilidad Trans que señaló de nuevo a Rodil y denunció el retroceso en garantías para el colectivo, en un clima estatal marcado por los intentos de Vox de derogar la Ley Trans y recortar las leyes autonómicas LGTBI con el argumento de combatir las "políticas woke", y que recuerdan que "vuelve a contar con el respaldo de sus socios del Partido Popular para ejecutar los recortes legislativos".
En ese contexto, destacan que campaña de las vallas de Dimove funciona como "un mensaje de respuesta desde los márgenes del terreno de juego": las gradas que aparecen en las creatividades se convierten en símbolo de que el deporte puede y debe ser un espacio seguro, y no un lugar donde se tolere la violencia verbal o simbólica contra personas LGTBI y, en especial, contra las personas trans.
De los entrenamientos al Plan contra la discriminación
Dimove nació en Elche como asociación deportiva y cultural sin ánimo de lucro con un objetivo claro: normalizar la situación de las personas LGTBIQ+ a través del deporte y la cultura y crear espacios seguros abiertos también a personas aliadas. En la entidad “caben todes” y la única condición para participar es compartir valores como el respeto, la empatía y la colaboración.

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A lo largo de los últimos años, la asociación ha ido consolidando una oferta estable de actividades deportivas —voleibol, fútbol sala, running, patinaje, yoga, senderismo, pádel o crossfit, entre otras— abiertas y gratuitas, con inscripción previa, que buscan precisamente ofrecer alternativas de ocio y práctica deportiva lejos de miradas juzgadoras o comentarios LGTBIfóbicos que aún se dan en espacios deportivos.
En paralelo a esos entrenamientos y grupos estables, Dimove ha desarrollado durante 2025 un Plan contra la Discriminación LGTBIQ+ en el Deporte y la Cultura, con acciones de sensibilización, formación y visibilización dirigidas tanto a personas deportistas como a entidades y administración pública, y que cuenta con el respaldo de la Generalitat Valenciana. La campaña de vallas se enmarca en esa línea de trabajo: no es solo un eslogan, sino una intervención en el espacio público que interpela a toda la ciudad, no únicamente al colectivo.
Un año de tensión institucional y respuesta desde la sociedad civil
El despliegue de las vallas llega, además, pocas semanas después de que la asociación denunciara la “censura institucional” del Ayuntamiento de Elche —gobernado por PP y Vox— por vetar la celebración en un espacio municipal de la I Gala Solidaria por las Infancias Trans, obligando a trasladarla a un recinto privado. Pese al veto, la gala se celebró con el cartel de “entradas agotadas” y recaudó más de 3.300 euros para apoyar el campamento estatal de Pascua para menores trans coordinado por Chrysallis.
Al mismo tiempo, a nivel estatal Vox ha intensificado en 2025 su cruzada contra la Ley Trans y las normas LGTBI, llevando al Congreso y a diferentes parlamentos autonómicos propuestas para derogarlas o recortarlas, y planteando también reformas para limitar el alcance del delito de odio, lo que ha encendido las alarmas de organizaciones de derechos humanos y colectivos LGTBI por el riesgo de dejar sin protección legal muchos discursos de odio homófobo y transfóbico.
En ese escenario, la decisión de llenar Elche de gradas con banderas arcoíris y trans adquiere un fuerte contenido político y simbólico, aunque la campaña se presente como una acción de sensibilización desde el deporte. Las vallas recuerdan que la LGTBIfobia no es un problema abstracto ni solo de redes sociales, sino algo que se sigue viviendo en vestuarios, canchas y competiciones, y reivindican el derecho del colectivo a ocupar esos espacios sin miedo.
El deporte como refugio y como altavoz
Para Dimove, "el deporte no es solo una herramienta de salud física, sino también un refugio emocional y una vía de empoderamiento para personas que han sufrido discriminación por su orientación sexual o su identidad de género. Su apuesta por entrenamientos abiertos, actividades en grupo y eventos culturales pretende tejer redes afectivas y de apoyo mutuo, fundamentales para resistir un contexto político y social cada vez más tenso".
La campaña “La LGTBIFobia está fuera de juego” se convierte así en la cara visible de un trabajo de base que no siempre se ve: horas de entrenamientos, acompañamientos individuales, coordinación de actividades, reuniones con instituciones y respuesta pública a cada embate contra los derechos del colectivo. Al llevar ese mensaje a las grandes vallas publicitarias de la ciudad, Dimove traslada a toda la ciudadanía una idea sencilla pero contundente: "en Elche, el odio no juega en casa".