ELCHE. El mercado residencial en el litoral de la provincia de Alicante revela dinámicas profundamente divididas entre municipios colindantes, según el estudio de Tinsa by Accumin. Los datos de mercado correspondientes a la Costa Blanca del primer trimestre de 2026 muestran un notable contraste entre Elche y Santa Pola, las dos ciudades con un importante mercado inmobiliario en sus costas, siendo muchas zonas de segunda residencia u hogar vacacional. Los datos evidencian cómo la presión del segmento vacacional y de segunda residencia impacta de forma muy desigual en la accesibilidad de la vivienda para los residentes locales, sobre todo en Santa Pola, que se contagia todo el municipio al ser vivienda costera, mientras que la dinámica de Elche sigue siendo la de crecimiento, pero con menores niveles y menor esfuerzo económico para acceder a estas viviendas.
Fuerte escalada de precios en el arranque de 2026
En este sentido, durante el primer trimestre del año, ambos municipios han registrado incrementos de precios de doble dígito. En Elche, el valor medio de la vivienda se situó en 1.553 €/m², lo que representa un aumento interanual del 16,3%. Algo que van en sintonía con el informe de julio que mostraba que el crecimiento interanual del precio de la vivienda en la ciudad ilicitana es el segundo más alto de la Comunitat, con un 17,5%.
Sin embargo, la subida ha sido todavía más agresiva en Santa Pola, donde el metro cuadrado se disparó un 24,9% en tasa interanual, alcanzando un precio medio de 2.245 €/m² en los primeros tres meses del año. Cabe destacar que las viviendas destinadas exclusivamente a segunda residencia en el tramo costero de la Costa Blanca comprendido entre Campello y Santa Pola se valoran de media en 3.500 €/m², atrayendo a un comprador con mayor poder adquisitivo que presiona los valores generales del suelo. Ambos municipios están por debajo de estos tramos, pero aún así ya son muy elevados.
La sombra de la burbuja: hitos históricos frente a 2007/2008
El comportamiento de Santa Pola destaca especialmente al compararse con el periodo de la burbuja inmobiliaria de hace casi dos décadas. El precio medio de la vivienda en este municipio ya se sitúa un 4,8% por encima de su máximo nominal de 2007/2008. Sin embargo, si se elimina el efecto de la inflación para observar el valor real deflactado, todavía se encuentra un -27,2 %por debajo del pico histórico de la burbuja.
Por el contrario, Elche mantiene una brecha más holgada respecto a sus máximos históricos, situándose un -11,1% por debajo en términos nominales y ampliando la distancia hasta el -36,6% en términos reales con respecto a la crisis inmobiliaria.

- Santa Pola - AP
Diferente pulso en las compraventas de 2025
En lo que respecta al volumen de transacciones de viviendas acumulado durante el año 2025, las cifras confirman una tendencia hacia la estabilización del mercado tras el ciclo de máximos recientes. Mientras que Elche mostró gran dinamismo y estabilidad con 3.611 compraventas, lo que representa una mínima variación del -0,1% en comparación con el ejercicio 2024, Santa Pola experimentó un enfriamiento algo mayor, cerrando el año con 1.927 transacciones, lo que supone una contracción moderada del -3,7% frente al año anterior.
Tensión financiera: el esfuerzo de renta en niveles críticos
No obstante, el indicador más preocupante del análisis es el esfuerzo financiero necesario para la adquisición de vivienda, una métrica que cuantifica la creciente desigualdad de acceso en el litoral. En Elche, la situación permanece dentro de unos parámetros considerados equilibrados, requiriendo un 32% de la renta disponible del hogar medio para hacer frente al pago de la vivienda, manteniéndose por debajo de la media de la provincia de Alicante (39%). No obstante, es un porcentaje que ya está en los límites recomendados de renta que destinar a vivienda, con una horquilla máxima recomendada entre el 30 y el 35%.
El panorama en Santa Pola sí es más alarmante, donde la tasa de esfuerzo de compra se ha disparado hasta un 46% de la renta disponible familiar. Este porcentaje sitúa al municipio en un claro escenario de tensionamiento crítico. La competencia de los precios de la vivienda vacacional frente al salario local medio está dificultando severamente el acceso habitacional para la población de Santa Pola, que se ve obligada a realizar un desembolso financiero que puede comprometer el presupuesto familiar de la villa marinera, o de aquellos que quieran adquirir una vivienda allí.
Así pues, ni Elche ni Santa Pola están ajenos a la intensa subida alcista del precio de la vivienda de costa, a pesar de que están lejos por ahora de los precios máximos que vive la provincia. Lo cual no es óbice para menospreciar el dato, teniendo en cuenta que sus rentas medias familiares están por debajo de la media de la provincia.