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AEC alerta del deterioro del sector del calzado y sus componentes y exige un plan industrial urgente

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ELCHE. La Asociación Española de Empresas de Componentes para el Calzado y la Marroquinería (AEC) advierte de una situación límite: se acelera la pérdida de empresas y empleo, cae la actividad industrial y aumenta la presión exterior. AEC reclama políticas industriales sólidas, medidas inmediatas y un plan de acción sectorial coordinado para preservar el tejido industrial tradicional y mantener la competitividad de una cadena de valor estratégica para España.

Lo que está en juego

El calzado y sus componentes no son solo un producto: son industria, empleo cualificado y arraigo territorial. "Cuando se pierde una fábrica, se resiente toda la cadena de valor: componentes, materiales, maquinaria, diseño, servicios técnicos, logística y talento", explican. AEC advierte de que, si no se actúa ahora, el daño puede ser estructural y difícilmente reversible en 2026 y 2027.

Según declara el director General de AEC, Álvaro Sánchez: No hablamos de empresas aisladas: hablamos de una cadena de valor completa. Las empresas no aguantan más. Necesitamos una respuesta institucional inmediata, coordinada y con visión industrial.”

Los informes sectoriales de AEC describen una contracción severa del tejido empresarial y una debilidad persistente de la actividad. Estos son los principales indicadores:

  • Destrucción de empresas: Según los últimos datos del DIRCE, desde el año 2020 al 2025 el sector ha perdido 1.149 empresas de fabricación de calzado (CNAE 15.20), pasando de 3.280 a 2.131, un 35% menos; de las cuales 195 cerraron en 2025, y sin contar las que están cerrando ya en 2026.

  • Impacto territorial en 2025: En la Comunitat Valenciana se destruyó el 37%, en Castilla-La Mancha el 39,7%, en La Rioja el 17,4% y en Murcia un 22,5%. Estas comunidades reúnen cerca del 87,4% del tejido empresarial del calzado a nivel nacional.

  • Fragilidad estructural: en 2025, contábamos con 442 empresas sin asalariados, 1084 micropymes de entre 1 a 10 trabajadores, 298 pymes de 10 a 19 trabajadores, 242 pymes de 20 a 49 trabajadores, 39 pymes de 50 a 99 trabajadores, 20 pymes de 100 a 199 trabajadores, 1 pyme de 200 a 249 trabajadores y solo 5 grandes empresas de más de 250 trabajadores; una base empresarial con poca capacidad de absorción de impactos.

  • Caída de la actividad industrial: El Índice de Producción Industrial del calzado registró en 2025 el -9,2% interanual, alcanzando en el mes de abril de 2026 el -29,1%, generado por las crecientes dificultades competitivas a las que se enfrentan las compañías en un contexto económico y comercial internacional cada vez más complejo. En el año 2024 se fabricaron 23,9 billones de pares de calzado en el mundo, según los últimos datos publicados en ese año. España representa apenas el 0,3% de la producción mundial de calzado en 2024, ocupando el puesto 19 en el ranking global con 71 millones de pares. Mientras que China fabrica el 53,4% a nivel mundial, equivalente a 13.000 millones de pares, seguido de la India, con 3.000 millones de pares al año, el 12,6% de la producción mundial y Vietnam, con 1.550 millones de pares al año, lo que representa el 6,5% de la producción mundial.

  • Costes laborales: Según los últimos datos publicados en el informe sectorial Cuero y Calzado de noviembre de 2025 de la subsecretaría de Industria del que se arroja los costes laborales y cargas sociales del calzado y el cuero en Europa. El sector español opera con una estructura de costes significativamente más elevada que la de sus principales competidores, tanto dentro como fuera de la Unión Europea, y con unas condiciones laborales rígidas que dotan de muy poca flexibilidad a las empresas para adaptar las producciones a la temporalidad propia de la actividad industrial del sector a través de los contratos fijos discontinuos, los cuales han perdido su efectividad como herramienta funcional, para poder dar respuesta a la demanda estacional de los mercados. Según datos recientes sobre costes laborales en Europa, en 2023, el coste por hora y país es el siguiente:

  • Italia: 26,38 €/hora

  • Alemania: 20,83 €/hora

  • España: 15,38 €/hora

  • Portugal: 9,94 €/hora

  • Grecia: 9,33 €/hora

  • Países del Este de Europa: 5 - 8 €/hora

La industria del calzado española compite, menos con el norte de Europa y más con países de costes mucho más bajos: En el este de Europa, hay países con 5-8 €/hora. Fuera de la UE, los grandes productores de calzado (China, India, Vietnam, Indonesia, Brasil) concentran más del 80 % de la producción mundial y basan parte de su ventaja en mano de obra mucho más barata.

Facturación a la baja y pérdida de empleo

A lo que añaden otros factores como una facturación a la baja. El Índice de Cifras de Negocios, ICN cuero y calzado interanual registra un -9,5% en agosto de 2025. El sector moda, confección y calzado cae al -7% interanual. Además se ha debilitado el consumo. En septiembre de 2025 aunque el consumo del sector moda creció el 1,7% en ventas, el acumulado anual cierra en negativo con -1,8% por la subida de los precios. Y el empleo está en retroceso: el sector del calzado y el cuero pierde 3.670 trabajadores en 2025 registrando en diciembre una caída interanual del 10%. En mayo el sector calzado y cuero registran un total de 35.806 trabajadores de media, un 0,9 % menos que en abril de 2026 (324 empleados menos). Por consiguiente, si hacemos la comparativa en términos interanuales, se perdieron un total de 1.704 empleos, lo que supuso una caída del 4,5 % con respecto a mayo de 2025.

La patronal advierte del impacto que tiene esto en la industria auxiliar. Atraviesa una fase crítica de ajuste y reconversión, marcada por una demanda irregular, la presión insostenible de los costes (materias primas, energía, mano de obra, financiación y logística), la falta de relevo generacional y una pérdida de competitividad sin precedentes en un entorno global cada vez más exigente y descontrolado.

Aun así, el sector mantiene una fortaleza diferencial: especialización, diseño, calidad, rapidez de respuesta y capacidad técnica, junto a un elevado cumplimiento en sostenibilidad, seguridad y trazabilidad de sus productos, que hoy es un requisito para poder trabajar con muchas marcas.

"En cifras, hablamos de un pilar industrial imprescindible, con cerca de 1.000 empresas y más de 19.000 empleos (directos e indirectos), que fabrican y suministran materiales, componentes y productos semielaborados necesarios para el calzado y la marroquinería. Además, el comercio exterior del sector de los componentes para el calzado refleja su peso: en 2025 se registraron exportaciones por valor de 1.695 millones de euros e importaciones por valor de 1.762 millones con incrementos del 3% y descensos del 2% respectivamente a los datos del 2024", subrayan.

El contexto del calzado afecta de lleno a la industria auxiliar: la contracción del consumo, el incremento de importaciones y la debilidad exportadora están debilitando la cadena de valor y poniendo en riesgo la actividad industrial y el empleo, especialmente en los clústers donde el calzado es estratégico.

Presión exterior: competencia global y déficit comercial

La presión internacional se intensifica. En 2025 España exportó al extranjero 167,7 millones de pares por valor de 3.388,5 millones de euros a un precio medio el par de 20,2€; mientras que se importaron 370,8 millones de pares por valor de 5.248,7 millones de euros, a un precio medio el par de 14,2€. Del total de los zapatos importados el 83,5% procede de Asia, siendo China el mayor proveedor de calzado comercializado en España con un total de 198 millones de pares en 2025.

El sector cerró 2025 con un déficit comercial de 1.860 millones de euros en valor y 203 millones en volumen. Las exportaciones de calzado respecto al 2024 bajaron un -1,8% en cantidad y un -1,9% en valor, mientras que las importaciones subieron un 8,1% en cantidad y un 7,3% en valor.

Así, lo que Aec pide a las administraciones es un plan de acción sectorial coordinado (Estado-CCAA-entidades locales) que combine medidas de choque, medidas de reconstrucción y medidas de liderazgo, así como reformas estructurales e industriales para el sector del calzado y los componentes para el calzado.

Prioridades:

  • Medidas inmediatas para frenar cierres empresariales y destrucción del empleo

  • Flexibilización laboral que facilite la contratación y evite pérdidas de puestos de trabajo en fases de caída de la demanda, así como medidas inmediatas para reducir el absentismo laboral

  • Apoyo específico a micropymes y pymes: liquidez, financiación e incentivos a la inversión productiva

  • Reindustrialización y refuerzo de la fabricación en España, con programas orientados a la productividad y a impulsar la capacidad exportadora de las empresas

  • Competitividad: innovación, digitalización, sostenibilidad, internacionalización y formación de los trabajadores

  • Alivio de las cargas administrativas, fiscales y regulatorias que penalizan la actividad industrial y comercial

  • Revisión de instrumentos comerciales para responder a la presión de las importaciones procedentes de Asia, con mayores medidas arancelarias y de control

  • Apoyos institucionales para la promoción exterior de las empresas españolas

  • Mayor impulso y apoyo a las ferias del sector nacionales de carácter internacional

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