VALÈNCIA. Más de un centenar de equipos directivos de centros públicos de la Comunitat Valenciana se han concentrado a primera hora de este jueves ante Les Corts Valencianes aprovechando la manifestación convocada por los sindicatos. Todos ellos aseguran haber presentado sus respectivas dimisiones en sus puestos directivos como medida de presión ante la falta de acuerdo para terminar con la huelga indefinida.
"Nos gustaría que la consellera - Carmen Ortí - nos pudiera atender en persona para explicarle cuáles son nuestros motivos", ha apuntado el director del CRA Benavites - Quart de les Valls, Jaume Olmos, que ejerce como cabeza visible de este grupo de docentes. Olmos, de igual manera que pronunció el miércoles en Conselleria, considera que hay "motivos de sobra para continuar negociando".
Durante el acto celebrado ante la sede de la Administración educativa, unos 400 equipos directivos trasladaron una serie de informes sobre las carencias detectadas en sus respectivos centros. La documentación fue entregada a los dirigentes de este departamento del Consell por los propios sindicatos aprovechando la reunión de la mesa sectorial.
"Muchas deficiencias"
Este director denuncia "muchas deficiencias" en los centros valencianos en materias como infraestructuras, personal o capacidad de atención al alumnado. Por ello, asegura que estas dimisiones se presentan "por dignidad y por coherencia", con "la cabeza bien alta".
Respecto a las cifras de las dimisiones, Olmos ha asegurado que a las renuncias se suman unos 400 cargos directivos, lo que implica que "más de 3.500 maestros y más de 44.000 familias han apoyado estas dimisiones". Olmos, asimismo, ha asegurado que las renuncias seguirán produciéndose: "Hay muchos centros que están en este proceso".
"De sentido común"
Para este director, las reivindicaciones docente son "de sentido común": "Lo que demandamos son más recursos para la educación, que es lo que necesita la sociedad". Ante la ausencia de acuerdo al respecto, asegura que las dimisiones "no son cosa de un día" y no hay intención de dar "ni un paso atrás". Este grupo de docentes asegura haber lanzado una encuesta que refleja que uno de cada seis directores (unos 200) estaría dispuesto a dimitir de inmediato, cifra que se elevaría hasta unas 500 personas si se tienen en cuenta miembros de equipos directivos en general.
Esta medida, si bien permite ejercer cierta presión sobre la Generalitat por la huelga educativa, no descabeza centros educativos, pues los directores quedan en funciones hasta que se eligiera un relevo. En cualquier caso, se trada de un proceso complejo de abordar a las puertas de que termine el curso escolar y con todo el proceso de planificación del próximo ejercicio académico en marcha.
