GRANADA. Eder Sarabia no volverá a sentarse en el banquillo en el presente curso liguero porque Disciplina Deportiva le sancionará con un mínimo de cuatro encuentros de suspensión (lo normal es que sean seis, toda vez que es reincidente) después de que el árbitro Isidro Díaz de Mera hiciese constar en el acta del Real Betis-Elche CF duros insultos del preparador bilbaíno.
Expresiones como “sois unos sinvergüenzas, hijos de puta” le profirió Sarabia al cuerpo arbitral a la finalización del choque y aunque luego se disculpó, tal y como recoge el trencilla daimieleño en el acta, será castigado duramente.
El enfado de Sarabia, quien además fue amonestado en el transcurso del segundo tiempo con una cartulina amarilla, respondía a la decisión que llevó a Díaz de Mera a no conceder el gol anotado por Diangana justo antes del descanso al señalar unas manos previas de André da Silva que todos los expertos en el arbitraje consideran no punibles.
Se da la circunstancia de que el entrenador franjiverde ya ha cumplido tres partidos de sanción en el presente curso (dos tras su expulsión frente a CA Osasuna -que le impidieron dirigir al equipo ante el Real Celta y el Deportivo Alavés- y otro más por acumulación de amonestaciones -que le llevó a perderse otra cita liguera, esta con el RCD Espanyol- y que ya fue expulsado en su anterior visita a La Cartuja, entonces con motivo del encuentro de octavos de final de la Copa del Rey en el el Elche también se vio perjudicado por el arbitraje.
Pétrót y Febas
Sarabia hizo públicas sus quejas al arbitraje en el transcurso de la rueda de prensa posterior al duelo con el Real Betis en la que también calificó como justa la roja que conllevó la expulsión de Léo Pétrot y que también lastró a los suyos en Sevilla.

- Momento de la expulsión de Léo Pétrót
El saldo a nivel de sanciones del partido de este martes no se agotará en el castigo al técnico y a Pétrót, a quien pueden caerle incluso dos partidos de suspensión (si Disciplina Deportiva está muy rigurosa), toda vez que Aleix Febas será suspendido por un encuentro por acumulación de amarillas tras ser amonestado con una de ese color por una falta sobre Diego Llorente que el árbitro calificó como temeraria. La acción ofrece dudas por lo que es suceptible de ser objeto de alegaciones apoyadas en prueba videográfica, otra cosa es que las mismas sean estimadas porque demostrar el fundamental error material manifiesto se antoja imposible porque falta hay y aún más una hipotética solicitud de suspensión cautelar que permitiera al ilerdense ser alineado contra el Getafe CF porque no se aprecia la necesaria presunción de buen derecho.