ALBACETE. No es que la lectura del partido firmado por CD Eldense en el Carlos Belmonte que hacía Javi Calleja tras el mismo estuviera muy alejada de la realidad, pero sí es cierto que admitía algún que otro matiz, especialmente en la parte en que se refería al nivel exhibido que le atribuía a su equipo en la segunda mitad. Se puede decir que el técnico madrileño hizo una valoración un tanto optimista del juego de su equipo en el segundo acto, frente a un Albacete Balompié de Joseba Etxeberría que, eso sí, confirmó que merecía más puntos de los que tenía y cuyo nivel de plantilla no se correspondía con su condición de colista, pero se estaba viendo muy lastrado por las bajas. Este domingo recuperó entre otros a Higinio Marín y el Eldense lo pagó... Esto último, lo de que el rival atesoraba menos puntos que juego y las bajas que le habían condicionado, lo mencionó Calleja, como también recordó que había advertido en la previa del choque que este era una final para el rival y que así la iba a afrontar.

- Joseba Etxeberría y Javi Calleja este domingo
"En la primera parte el Albacete está más intenso y metido en el partido; sabíamos que se iban a tomar el partido como una final y en los primero 45 minutos no hemos ofrecido lo que requería", señalaba Calleja, antes de apuntar a que habían "intentado no arriesgar en los primeros minutos" apostando por el juego directo, pero no habían sido capaces de ganar "ni la primera ni la segunda jugada", sido "blanditos en su área", algo que sí consiguió el Albacete, acongojando a los suyos, también a base de saques de banda y de esquina.
"Las segundas jugadas eran siempre de ellos", añadía el entrenador azulgrana para, a continuación, apuntar que "en la segunda parte", a su juicio, los suyos habían tenido "más la iniciativa y ocasiones, hemos sido más reconocibles". "Sabíamos las dificultados que nos íbamos encontrar, que nos iban a apretar alto, ir al hombre y dificultarnos la salida del balón", señalaba también Calleja.
Ahora bien, siendo cierto que el Eldense dio un paso adelante tras el descanso, también lo es que tener más balón (que lo tuvieron más los azulgranas) no equivale necesariamente a jugar mejor y mucho menos a poner contra las cuerdas al rival. Los azulgranas adelantaron líneas, ganaron presencia en campo contrario y dispusieron de dos ocasiones claras, un cabezazo de Mariano Carmona al travesaño y un mano a mano de Jordi Martín que desbarató Diego Mariño, pero la realidad es que nunca transmitieron la sensación de estar en condiciones de levantar el 2-0. De hecho, el Albacete siguió mostrándose intenso en la presión, dificultó la circulación de los de Calleja y apenas vio peligrar una victoria que había dejado encarrilada antes del descanso. La mejoría azulgrana existió, pero fue más aparente que real: el Eldense pasó de estar a merced del colista a tener la pelota sin saber demasiado bien qué hacer con ella. Y eso, después de tres victorias consecutivas y ante un adversario que solo había sumado un punto de 30 posibles, sabe a bastante poco.

- Más de un millar de aficionados azulgranas estuvo en el Carlos Belmonte
Donde no admite la menor puntualización el análisis que hizo Calleja es cuando se deshizo en elogios hacia el deportivismo; los más de mil aficionados azulgranas que se dieron cita en el Carlos Belmonte no se merecían ni la derrota ni mucho menos la forma en que llegó y así lo reconocía el entrenador del Eldense, manifestando que les habían dado "una lección una vez más": "Se han volcado", apuntaba de agradecer "el apoyo que nos dan en las buenas y las malas" y señalar que ha de ser "un motivo extra" para pelear los puntos.