ALICANTE. Vaya por delante que los dos se llevan muy bien y además de mantener un trato personal cercano hablan de fútbol, pero también que aseguran que hoy por hoy, a corto plazo, el caminar juntos no está en los planes de ninguno de los dos. La posibilidad de que el empresario (y periodista) Francisco Belmonte dé el salto al Hércules CF de la mano de Enrique Ortiz está ahí, pero ahora mismo lo anterior no pasa de eso, de ser una posibilidad ligada al runrún que despierta la citada relación y el hecho de que aquel se haya convertido en un habitual del palco del estadio Rico Pérez.
El hasta hace unos meses copropietario del FC Cartagena (a través de Duino Inversiones, sociedad de la que es accionista junto a Fernando Carreño, y que traspasaba a finales de 2025 la titularidad de cien por cien del capital social de la entidad albinegra a Cortadone Inversiones, mercantil representada por Alejandro Arribas), viene siguiendo de cerca al equipo que entrena 'Beto' Company y su figura encaja en ese rol por el que apuesta muchas veces Ortiz para tratar de encontrar la marcha más necesaria para salir del atolladero: el socio especializado en el fútbol. Se trata de una vía que, eso sí, no le ha ofrecido resultados deportivos nunca, pero sí para aligerar la carga económica que representa para él el club del Rico Pérez.

- Francisco Belmonte, en primer plano, y Manuel Sánchez Breis, a su lado
Esa dualidad que representa Belmonte (aunque ya sin Manuel Sánchez Breis, quien se ha enrolado como director deportivo en el Real Murcia de otro amigo de todos como es Felipe Moreno) seduce a Ortiz, pero ahora mismo no valoran iniciar juntos una etapa en el Hércules. Así lo aseguraba este lunes a preguntas de Plaza el empresario, quien se ha auto concedido un tiempo para valorar la situación del club y la necesidad o no de cambios, pero por el momento asegura que su análisis se centra exclusivamente en el futuro de una plantilla en la que hay futbolistas con contrato en vigor para la próxima campaña que no se han hecho acreedores de la continuidad. También mira al banquillo y al 'staff' técnico que queda por encima, no descartando nada, pero mostrándose más próximo a la filosofía de dar una oportunidad más.
Además de evitar la desaparición del Cartagena (se incorporó al mismo en 2015, cuando vivía uno de sus momentos más bajos) y conseguir su estabilización económica, precisamente Belmonte tiene en su haber el lograr la consolidación deportiva del club albinegro en el fútbol profesional; y es que si bien el curso 2024/25 acabó con descenso de su primer equipo a Primera Federación, categoría de la que tiene aún opciones de escapar a diferencia del Hércules, el Cartagena acumulaba cinco campañas en LaLiga Hypermotion, a la que tenía como objetivo ascender el Hércules en el curso que ahora agoniza.