VILLENA. Quien ame la música en directo, la cercanía con los músicos, la fuerza de las voces y la emoción de los instrumentos, tiene una cita imprescindible con el VEM en su décimo aniversario.
Hace 10 años alguien planteó una idea sencilla, pero poderosa, como era mostrar al mundo una realidad por todos conocida, Villena es música. No solo por las grandes figuras que ha dado a lo largo de la historia, los profesionales reputados que se reparten por todo el mundo, sino porque en el adeene villenero tiene unos cromosomas de más: las notas musicales.
La iniciativa impulsada en 2016 por Pepe Ayelo, y seguida con entusiasmo por toda la ciudad y por todos los agentes culturales, se ha convertido hoy en el evento de música en la calle más importante de la provincia. Esta edición de 2026, que se inicia el 12 de junio, ofrece 27 horas de música ininterrumpida, más de 1.000 músicos, 75 actuaciones en todos los rincones de la ciudad y de todos los estilos y en todos los formatos. Así es el VEM, donde la música se hace en la calle, donde los profesionales mezclan sus notas con los aficionados y donde toda la ciudad bulle al mundo de las notas de miles de pentagramas.

Esta décima edición sonará bajo el lema de 10 años de música y vida. Una declaración de intenciones para un evento que se construye de manera coral, que se articula como una orquesta en cada una de sus piezas organizativas y que tiene mucho de banda, donde toda interpretación está enfocada a un resultado colectivo. Así es Villena, así es el VEM.
Un evento que en estos diez años mira con orgullo su recorrido, pero con más esperanza, si cabe, su futuro. Con esta nueva cita del VEM se acumulan no solo 10 años, sino cerca de 15.000 músicos actuando en las calles, plazas y parques de la ciudad, en unas 800 actuaciones en esta década.

75 actuaciones para hacer sonar una ciudad entera
Es la música de las campanas de la Iglesia de Santiago y de la Iglesia de Santa María, como es tradicional en este evento, quienes inician las frenéticas horas de música del 12 y 13 de junio.
Para celebrarlo a lo grande, la cita de 2026 promete ser espectacular. Uno, si es amante de la música en directo, del contacto con el músico, con la voz, con los instrumentos y con las emociones que genera, no puede perderse la cita. El VEM comienza a sonar en la tarde del 12 de junio, tras el tradicional pregón de Antonio Molina. Una figura vinculada a la música en todas sus facetas desde hace décadas, y tras sus palabras, las actuaciones de la Banda Municipal de Música de Villena y la Orquesta Sinfónica de Villena (OSVI) que interpretarán obras compuestas por el propio pregonero.
Y desde ahí, arranca toda la programación que se reparte en mil rincones de la ciudad, toda abierta al público local y venido de cualquier rincón del mundo. Porque la música nunca fue frontera, sino espacio de encuentro. Y en el VEM uno se encuentra de maravilla, unas veces consigo mismo y otras con nuevos amigos de música.

La programación completa ofrece pop, rock, hip hop, música electrónica, instrumental, clásica, jazz, cantautores de nueva hornada y sesiones de Dj de todos los estilos. En esta agenda musical se encuentran músicos consagrados con actuaciones de jóvenes educandos que empiezan a ver las mieles de este arte, sangre musical en vena.
El VEM mezcla elementos que lo hacen único. Es abierto a todo el mundo, como espectador y como intérprete. En todo caso, siempre voluntario y altruista. Regalar la música de uno es un premio en sí. Es gratuito para todo el mundo, es inclusivo, solidario e intergeneracional.
Las plazas son los escenarios, las calles sus plateas. Música en la plaza del Teatro, en la de Santiago, en la plaza Mayor. Podemos disfrutar de la música en el interior de las iglesias de Santa María y Santiago, en la ermita de San Antón o en los locales de La Troyica, del Refugio de la Cerveza o en el escenario de MQR. Aquí hay un lugar para todos, y todos encuentran su lugar. Pero, sobre todo, su música. El VEM es música viva.