VALÈNCIA. Además de músico y compositor, Johann Sebastian Bach fue también maestro, padre y marido. Sus composiciones desvelan su talento musical, pero no dejan ver su parte más emocional, que queda relegada a un segundo plano, hasta ahora. Teatro Círculo se adentra en la parte más emocional de Bach, del 9 al 12 de julio, con el estreno de La pequeña crónica de Anna Magdalena Bach, de la compañía M&M. La pieza adapta al teatro el texto homónimo en el que la segunda mujer de Bach, Anna Magdalena Bach, escribe sus memorias desde el día a día en su matrimonio.
A través de esta pieza publicada por la musicóloga británica Esther Meydel en 1925, toman el relevo de esta historia en València la actriz Marina Martínez Corral y Miguel Polo a través de la selección de textos y musical para acercarla al 2026. Sobre el escenario de Teatro Círculo abordan la vida de Bach a través de “sus hijos, sus obras, su dimensión humana, psicológica y espiritual contadas en primera persona por Anna Magdalena”. Polo destaca que es un homenaje al músico a través de los ojos de su segunda esposa, que “lo amaba con locura”.
“Toda la historia es una crónica de amor total. Cuando Anna Magdalena Bach escribe esta historia, ya había enviudado de Bach y lo hace desde un recorrido de su vida en común y de su amor a la música. Desde el primer momento reconoce la genialidad de Bach y le admira a través de la palabra”. A través de la actuación, emplean la visión de la segunda mujer de Bech para retratar a la persona que hay más allá del músico, creando una obra coral y en femenino. “Es una obra con una visión muy femenina, desde Anna hasta Meydel, pasando también por la actuación -señala Martínez- donde tres mujeres cuentan esta historia”.
“Cogemos la parte femenina del relato y le damos cabida sobre el escenario. Weiner dota de mucha dignidad a Anna Magdalena y yo, como actriz, intento alzar la voz sobre este relato que está cargado de sensibilidad”. La música, las luces tenues y la lectura de su vida a través del prisma de tres mujeres -su mujer, la escritora y ahora la actriz- ayudan a que el público valenciano viaje al pasado para comprender la historia de Bach más allá de sus melodías. Para conocerle de tú a tú y no como un personaje ajeno a nuestro mundo.

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- Imágenes cedidas por M&M
Para hacerlo sobre el escenario, hay un piano que toca algunas de las melodías de Bach y una actriz que juega a recordarlo. A través de casi una veintena de piezas, Polo evoca al compositor sobre un escenario en el que nunca ha estado y donde se contemplan todas sus artistas. “Incluimos algunas de sus piezas menos conocidas para quien ya le conozca y algunas de sus melodías más clásicas”, señalan desde la compañía M&M. Durante la pieza llegan a sonar hasta dieciocho piezas de Bach que ayudan a comprender todos sus estilos y, de alguna manera, su forma de ser.
Melodías que acompañan a un relato de vida de un músico que era más receloso de su privacidad que el resto: “A diferencia de otros músicos como Beethoven o Mozart, Bach es más misterioso y no desvela tantos detalles emocionales suyos. Leemos su historia a través de los ojos de su segunda mujer, que se acerca a él de una forma muy sensible y mágica”. Un recuerdo que se despliega sobre el escenario a través de la música y la actuación, y que permite recuperar una historia única y compartirla al mundo 267 años después de la muerte del genio.
La magia de esta pieza, austera y emocional, está en tratar a la música como un personaje más. Las melodías sirven para comprender la memoria de Bach y evocan los sentimientos del espectador. “En nuestro trabajo, lo más bonito que nos puede pasar es que la música, el texto y la voz se compenetren sobre el escenario para crear una atmósfera cargada de emoción. Cuando esto sucede, es un regalo, y queremos que el público lo reciba a cambio”. Un regalo que se ve, se escucha y se siente a través del recuerdo de quienes se han acercado alguna vez a Bach, que ahora tienen la oportunidad de conocerle más de cerca.

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- Imágenes cedidas por M&M