ALICANTE. La vida teatral de Alicante —generalmente fría e inhóspita— se sostiene gracias al esfuerzo colectivo de varias personas con nombres y apellidos conocidos, pero también al trabajo persistente y continuado de compañías amateurs que desde hace años contribuyen a dinamizar la cultura alicantina. Al mismo tiempo, el Ciclo de Teatro Amateur de Alicante, impulsado un año más por la Fundación Mediterráneo, ofrece un soporte magnífico para traer a escena los nuevos montajes de estas talentosas compañías de la provincia.
La tercera representación con la que continúa el ciclo, que se inició a finales de enero, corre a cargo de la compañía Melpómene Teatro, la cual cuenta ya con más de treinta años de andadura por las tablas de los escenarios de nuestra ciudad. La compañía amateur, que lleva a sus espaldas más de veinticinco montajes —sumando textos originales y adaptaciones clásicas— estrenó el pasado miércoles 18 de febrero su nueva pieza dramática, Pequeños secretos de familia, en el marco del Ciclo de Teatro Amateur en el Aula de Cultura de la Fundación Mediterráneo.
La comedia del grupo Melpómene Teatro, escrita y dirigida por José Manuel Vidal, nos presenta a una familia conformada por caracteres de lo más variopintos, a cuyas vidas accedemos gracias a la joven escritora Irma, que regresa a su pueblo de nacimiento junto con su editora. Con la excusa de anunciar una nueva publicación, la protagonista aprovecha el viaje para visitar a los miembros de su familia que aún residen en el hogar donde se crio.
La obra, que se fundamenta en los principios de la comedia de enredo plautina —en los cuales la compañía está muy versada—, provoca la risa en el espectador a través de las histriónicas personalidades de sus protagonistas, así como de las subtramas que se añaden como capas de una cebolla, hasta llegar al “acto V” donde se revelan —para sorpresa de los espectadores— los entresijos y verdaderas relaciones de los siete personajes que nos acompañan durante la representación.
A un texto humorístico de inspiración clásica acomodado a los referentes del público actual, se suman las cómicas interpretaciones del elenco de la compañía, formado por Estefanía Montoya, Isabel Pardines, Carmen Pérez, Lourdes Soriano, Beatriz Elvira, Paco Pando y José Manuel Vidal. Todos ellos parecen haber encontrado la horma de su zapato en los divertidos personajes a los que interpretan y caricaturizan, llevándolos al extremo de sus posibilidades humorísticas.
Por su parte, las decisiones tomadas en cuanto a escenografía y vestuario, a cargo Paco Rico y Maribel Llorca, resultan de lo más acertadas, puesto que —como debe ser siempre— ambos aspectos de capital importancia en un montaje teatral se han concebido para servir al propósito del texto. Una mesa, dos sillas, un arcón con un cadáver falso, y un traje militar nos recuerdan que para hacer buen teatro no son necesarias las construcciones monumentales, que también gustamos de ver en los musicales, sino un texto claro, un elenco comprometido con él, y un diseño escénico que acompañe, pero que no se imponga al resto de elementos.