LA VILA JOIOSA. El Institut Valencià de Conservació, Restauració i Investigació (IVCR+i) ha restaurado dos obras de grandes dimensiones de Villajoyosa y han permitido sacar a la luz datos curiosos sobre las mismas.
Vilamuseu fue el escenario de la conferencia “Lo que la restauración revela”, donde Greta García Hernández, miembro del IVCR+i, explicó los pormenores de ambas restauraciones.
El óleo donado al museo por Rosa Climent, viuda del cronista oficial del municipio, Pepe Payá Nicolau, es un óleo sobre lienzo de 157 x 104 cm del pintor vilero José Marced Furió (1889-1967), uno de los principales pintores alicantinos de la primera mitad del siglo XX. En la obra sin enmarcar se podía ver a un estudiante sentado a una mesa repleta de libros. La pintura estaba muy sucia, con deformaciones y arrugas en la tela, por lo que precisaba de restauración. Vilamuseu se puso en contacto con el Institut Valencià de Conservació, Restauració i Investigació IVCR+i al ser especialistas en este tipo de intervenciones y con instalaciones adecuadas para este tipo de piezas.
Junto a esta obra, también se solicitó la restauración de un plano de la Villajoyosa de 1929, de Juan Vidal Ramos, conservado en el Archivo Municipal. Vidal es uno de los principales arquitectos alicantinos del siglo XX, autor de edificios emblemáticos de Alicante, como el Palacio de la Diputación Provincial, o en la misma Villajoyosa como el Chalet Centella o la casa del fotógrafo Linares Ortiz en la calle Canalejas.
El plano está dibujado a tinta sobre una tela muy fina de algodón con apresto. La alta sensibilidad de estos materiales, unida a las condiciones del clima costero, provocaron deformaciones y pliegues que derivaron en algunos rasgados y roturas, además de algún pequeño faltante por ataque de insectos.
La restauración de ambas obras ha deparado curiosos descubrimientos. El cuadro de “El estudiante” podría representar, según el IVCR+i, al artista alicantino y amigo de José Marced, Gastón Castelló, con quien trabajó en las Hogueras de Alicante entre 1928 y 1932. Además, este cuadro fue sometido a un estudio radiográfico que confirmó que debajo del retrato actual hubo uno anterior, también masculino, quizá un autorretrato del propio José Marced Furió. También aparecen elementos que han sido repintados en una especie de “arrepentimientos”.
En el caso del Plano de Villajoyosa, ha resultado tener un mayor tamaño del que estaba a la vista, pues tenía partes ocultas que habían quedado plegadas en el enmarcado, aproximadamente unos 10 centímetros en cada lado. Se han recuperado estas partes y con ellas la denominación de los lugares que allí aparecen.
A la presentación, y acompañando a la técnico que realizó los trabajos de restauración, acudió la Directora, Gemma Contreras, junto a otros responsables del IVCR+i, quienes previamente visitaron las instalaciones de Vilamuseu interesándose especialmente por el Bou Ferrer, la colección de textiles del museo o los frescos de la villa romana de Barberes Sur en los que se está trabajando actualmente.