ALICANTE. El Archivo Municipal de Alicante repasa la huella de don Quijote de la Mancha en la historia de Fogueres. En los ventanales del edificio de la calle Labradores expone fotografías de hogueras, portadas de barracas y llibrets que de forma ininterrumpida han incluido al ingenioso hidalgo desde 1929. La concejala de Cultura, Nayma Beldjilali, ha animado “a acercarse al Archivo Municipal para conocer esta curiosa historia que une a Cervantes y su obra más universal con nuestra fiesta”.
La muestra se podrá ver hasta el próximo 5 de julio y se completa en el interior con unos paneles dedicados al maestro Luis Torregrosa, compositor del himno de las Hogueras, así como de fotografías y documentos de las fiestas de hace 50 años. En el capítulo 61 de don Quijote de la Mancha, su protagonista junto a Sancho Panza ven el mar por primera vez en Barcelona: "Llegaron a su playa la víspera de San Juan por la noche". Ya menciona Cervantes la noche mágica de las fiestas que más de tres siglos después se oficializaron en Alicante. Y desde 1929 las hogueras han mantenido presentes a don Quijote, Sancho y a su autor en diferentes momentos de la Fiesta en todas y cada una de las décadas transcurridas.
Por ejemplo, El Quijote de les Fogueres, de José Marced, para la hoguera de Benito Pérez Galdós, en 1929. El monument a Cervantes, hoguera de Pepe Amat, plantada en la calle San Vicente en 1930. La foguera de Plaza de las Monjas en 1934, de lema Decadencia, de Domingo Tafalla. La foguera General Primo de Rivera-Camarada Mácia, de José Pérez Gil, en 1941. La foguera del distrito de la Rambla de los artistas Pantoja y Baeza con el monumento La Hispanidad, en 1941. La hoguera del Mercado Central, obra de Pantoja con el lema La ciudad encantada, de 1949. La foguera de Benalúa de 1952 del artista Jaime Giner Palacios, Somos así.
Con el lema Pasado y presente de la urbanidad plantó la foguera de Alfonso el Sabio de 1953, obra de Ramón Marco. Don Quijote también cabalga en la hoguera del Mercado Central de 1957 titulada El sueño, obra de Juan Capella Guillén. En 1960, Remigio Soler construyó la hoguera Don Quijote y la actualidad para el distrito de Benalúa. La hoguera de Sagrada Familia de 1963, Descubridores, obra también de Remigio Soler. En 1968, el barrio de Francisco Albert plantó la foguera del artista Francisco Granja Velázquez de lema ¡Qué bonito es todo lo español! donde también estaba don Quijote.

Además, la barraca Block i Mostres, una de las barracas importantes de esos años homenajeó en 1972 al "caballero de la triste figura" con una gran portada obra del artista Luis López Sarabia. La portada del llibret de la barraca Así No Fem Res en 1973 muestra también un motivo quijotesco/cervantino. En 1981, la comisión de la hoguera del barrio de Tómbola dedicó la portada de su llibret a don Quijote y Sancho Panza. Las hogueras infantiles en los años 1982-1983 de Calderón de la Barca-Plaza de España, del distrito de Hernán Cortés, de Puente Villavieja, Carolinas Altas y, en 1987, de San Nicolás de Bari-Benisaudet, representaron escenas de El Quijote. El mito cervantino también aparece en la portada de la Barraca Els Chuanos de 1997 de Ramón Marco y en la obra de los artistas Juan Carlos Benítez y Domingo Valero para el distrito de Benalúa en el año 2004.