PP y Vox encaran un curso político valenciano por libre sin la presión presupuestaria en el horizonte

Comunitat Valenciana

  • El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca (i), y el síndic de Vox, José María Llanos (d).
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VALÈNCIA. Les Corts Valencianes cerraron la persiana el pasado 31 de julio con la aprobación por parte del PP y Vox de la ley de Acompañamiento a los Presupuestos de la Generalitat de 2026, unas cuentas que habían obtenido luz verde pocos días antes con idéntica aritmética parlamentaria. Ambas formaciones escenificaron un pacto cuasi unánime, apenas empañado por discrepancias en temas como los recortes a l'Acadèmia Valenciana de la Llengua o a la reforma de la Ley de Publicidad Institucional

El apretón de manos entre el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca y el síndic de Vox, José María Llanos, fue la antesala de un parón estival que ha permitido a ambas formaciones organizar su estrategia de cara al nuevo curso político, marcado por la celebración de elecciones autonómicas a finales de mayo, salvo adelanto. Lo cierto es que, tal y como se preveía, las cuentas aprobadas en julio apuntan a ser las que el Consell ejecute durante esta recta final de legislatura, dejando la próxima tramitación presupuestaria para el ejercicio 2028. 

En esta línea, el síndic de Vox apuntaba este martes que "no tendría sentido" la aprobación de unos nuevos presupuestos tras la reciente entrada en vigor de los últimos. Si bien reconoció que "lo ideal sería volver a la normalidad", es decir, a la tramitación ordinaria de las cuentas durante el último trimestre de cada ejercicio, señaló que este escenario no se producirá "dentro de tres meses". 

Con ello, Vox, socio con el que el Consell ha sacado adelante las normas a lo largo de la legislatura, cerraba la puerta a embarcarse en unas hipotéticas negociaciones en los últimos coletazos de la legislatura. Entre sus argumentos, Llanos aludió a la "situación excepcional provocada por la Dana" y la necesidad de que las actuales cuentas "se ejecuten en su integridad, siempre en beneficio de los ciudadanos". 

El diseño de unos nuevos presupuestos tampoco apunta a estar entre los planes prioritarios del Consell para este curso, más teniendo en cuenta que los actuales incorporan los anuncios más destacados del Ejecutivo autonómico en los últimos meses, como son la subida salarial al profesorado o la inclusión de nuevas partidas en infraestructuras educativas, de acuerdo con lo propuesto a los sindicatos de la enseñanza pública valenciana. 

La ausencia de unas nuevas cuentas en el horizonte político, además, permiten al PP y Vox afrontar el nuevo curso con mayor margen de maniobra en la elección y ejecución de sus respectivas estrategias. Si bien han mostrado importantes diferencias discursivas a lo largo de la legislatura, populares y voxistas han tenido que aparcar buena parte de las mismas durante las negociaciones presupuestarias, incluso tendiendo que justificar ante su electorado las reclamaciones de la otra parte negociadora. Ejemplo de ello ha sido la aceptación del concepto de "prioridad nacional" por parte del PP durante la tramitación de las últimas cuentas. 

Una serie de condicionantes que, en definitiva, se eliminan de la ecuación si no hay nuevos presupuestos, lo que permite a ambas formaciones poder afrontar su estrategia preelectoral sin la obligación de tener que escenificar cierto entendimiento con su socio parlamentario. Por ahora, populares y voxistas están centrados en la crisis migratoria en Ceuta, una temática en la que coinciden a grandes rasgos en las críticas al Gobierno central.

No obstante, la agenda valenciana irá cobrando fuerza con el paso de las semanas, especialmente en la segunda mitad de este mes, cuando se prevé la celebración del tradicional debate de política general. Por ahora, el síndic de Vox ya ha empezado a poner 'deberes' al Consell al reclamar este mismo martes la puesta en marcha de la oficina de arraigo y retorno "para que se devuelvan a sus países de origen los inmigrantes ilegales", así como que se establezcan líneas de formación y trabajo en países de origen a través de ONG.

Llanos también pidió una normativa de cooperación interadministrativa que permita "luchar contra el empadronamiento irregular, los arraigos ficticios, el fraude en el padrón y contra esta invasión migratoria que se produce en las calles" de la Comunitat. Además, enfatizó que Vox estará "vigilante" para que el pacto con el PP sobre los últimos presupuestos "se cumpla en su integridad". 

Una advertencia con la que el portavoz voxista empieza a marcar una postura ligeramente más crítica con el Consell de Pérez Llorca a ocho meses para unas elecciones en las que ambas formaciones deberán medir sus estrategias para batallar por un espectro político similar sin perder de vista la necesidad de sumar mayoría para seguir marcando el rumbo de la Generalitat Valenciana. 

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