VALÈNCIA. A pocos días de que se produzca el careo entre la que fuera consellera de Interior durante la Dana, Salomé Pradas, y el exjefe de Gabinete de Carlos Mazón, José Manuel Cuenca, la jueza que instruye la causa señala directamente una de las lagunas de la declaración de este segundo, ahora asesor de Mazón en la oficina de expresident. La magistrada Nuria Ruiz Tobarra cree la versión que prestó Cuenca en el juzgado de Catarroja no concuerda con otras. No solo con la de Pradas, investigada en el proceso judicial, sino tampoco con la de la Abogacía de la Generalitat Valenciana.
Los mensajes de Whatsapp entre la exconsellera y el exjefe de Gabinete de Mazón durante el día de la Dana afloraron un hilo del que la instructora está tirando hasta el final. En aquella conversación, donde Cuenca ejercía de intermediario con el entonces president, insistió a la máxima responsable de las emergencias de la Generalitat en que no confinara toda la provincia de Valencia. "Salo, de confinar nada, calma", llegó a espetar el 'mano derecha' de Mazón, quien consideró que "confinar una provincia es una barbaridad" y que otra "cosa" era "zonificar".
En su declaración ante la jueza, Cuenca negó que diera órdenes a Pradas y que propusiera ninguna medida sino que se limitó a expresar "dudas jurídicas". Unas dudas que, según él, le habría trasladado el secretario autonómico de Presidencia, Cayetano García, tras contactar con la Abogacía de la Generalitat. El problema es que ahora, un informe del Abogado General de la Generalitat pone en duda esta versión porque apunta a todo lo contrario. Es decir, que los abogados sí consideraron que un confinamiento tendría soporte jurídico, tal como también el subdirector de Emergencias, Jorge Suárez, habría dicho in situ en el Cecopi aquella tarde.
El informe, aportado a la causa y al que ha tenido acceso Valencia Plaza, señala que Cayetano García sólo llamó al abogado general de la Generalitat "para avisarle de la posibilidad" de que Pradas le contactara por si había que dictar alguna resolución al respecto de un posible confinamiento que finalmente no se acordó. Por otro lado, dice el informe, el subsecretario de la Conselleria de Interior sí llamó al abogado coordinador de esa conselleria para consultar "si un eventual confinamiento tendría soporte jurídico". Y el abogado contestó "afirmativamente indicando los preceptos en los que podría fundamentarse".

- Salomé Pradas y José Manuel Cuenca -
- Foto: VP
Así pues, se desconoce por el momento de dónde surgieron las "dudas jurídicas" planteadas por Cuenca en sus whatsapps. "El informe recibido contradice las manifestaciones del testigo", asegura la jueza en el auto de este miércoles en relación al exjefe de Gabinete de Mazón. Y lo hace a tan solo cinco días de que tenga lugar el careo entre la exconsellera y el propio Cuenca donde ambos tendrán que confrontar sus versiones para resolver lo que la jueza considera contradicciones.
Cabe recordar que Cuenca ya se enzarzó con la magistrada sobre si dio instrucciones o si fue correa de transmisión de las órdenes entre Mazón y la exconsellera, y negó que hubiera "contradicciones" pese a los mensajes que se habían hecho públicos. La jueza considera que las palabras de Cuenca dan "un sentido claramente distinto al contenido" de los whatsapps y es este uno de los motivos que han justificado la organización del careo. El otro: la versión de la exconsellera prestada fuera de sede judicial según la cual desde Presidencia se le dijo que no molestara a Mazón a partir de mediodía.
Así lo expresó Pradas en la única entrevista que ha ofrecido hasta el momento, en el programa 'Salvados' de La Sexta, donde explicó que, tras informar a Mazón de las alertas hidrológicas que se habían decretado por la mañana, se puso "en comunicación con su jefe de Gabinete", que según Pradas le dijo: "El president está de actos, me vas contando a mí". Sobre esta cuestión también fue preguntado Cuenca en su segunda testifical y él respondió tajante: "No, en absoluto". Más tarde, matizó que lo que dijo no fue "taxativamente". "No recuerdo que el presidente me haya dicho que no le moleste nadie", apostilló al respecto.
No hay que olvidar que la instrucción transita una fase que ya indaga directamente la actuación del que fuera jefe del Gobierno valenciano durante la catástrofe. Aunque no pueda declararlo como investigado -solo puede hacerlo el TSJ dado que sigue aforado-, la magistrada está tirando de todos los hilos que puedan resultar en indicios contra Mazón aprovechando el visto bueno de la Audiencia Provincial. Lo hace de forma poco velada cuando justifica la "esencialidad" del careo en el criterio de la Audiencia y concretamente, en la legislación que faculta a Mazón a "impartir instrucciones a los miembros del Consell" por su "condición de máxima autoridad de la Generalitat".