VALÈNCIA. La inteligencia artificial ha ganado una presencia relevante en la práctica asistencial de la sanidad pública valenciana. Durante 2025, la Conselleria de Sanidad utilizó algoritmos como apoyo al diagnóstico sobre 275.000 mamografías del programa de cribado de cáncer de mama y alrededor de dos millones de imágenes de radiografías de tórax y hueso, al tiempo que avanzó en nuevos proyectos para aplicar esta tecnología al diagnóstico de patologías de columna, la medicina personalizada o la atención telefónica en los centros de salud.
Así se desprende de la memoria de gestión de 2025 de la conselleria, que dedica uno de los ejes de su Estrategia de Salud Digital al denominado Espacio de Datos Sanitarios e IA. Este bloque suma 39 proyectos con un grado de ejecución superior al 60% y tiene como objetivo incorporar de forma progresiva la inteligencia artificial a las decisiones clínicas, organizativas y de salud pública. Según el documento, durante el pasado ejercicio se consolidaron los primeros casos de uso de IA en entornos asistenciales y se reforzó el modelo de gobierno de estas tecnologías para facilitar su posterior escalado dentro del sistema sanitario.
Uno de los ámbitos donde este avance es ya más visible es el diagnóstico por imagen. El uso de estas herramientas se apoya en el denominado Anillo de Imagen Médica, la infraestructura que permite integrar, almacenar y consultar los estudios realizados en los servicios de radiodiagnóstico de la red pública. Durante 2025 se avanzó en la incorporación a este sistema de imágenes procedentes de Manises, Torrevieja, Hospital General de València, Vinalopó y Dénia y, en paralelo, se siguió extendiendo el uso de inteligencia artificial aplicada especialmente a radiología de tórax y hueso.
Un modelo para analizar la columna
Otro de los proyectos más concretos que recoge la memoria es rAquIs, una solución de inteligencia artificial destinada al análisis automatizado de imágenes de columna lumbar, cervical y dorsal. Durante 2025 se trabajó en un modelo que contempla todo el proceso, desde el desarrollo de la herramienta hasta su validación técnica y clínica y su posterior despliegue en un entorno asistencial real. El sistema está pensado para patologías de alta prevalencia como la lumbalgia y persigue mejorar la eficiencia diagnóstica, reducir las diferencias de interpretación entre profesionales y ayudar a priorizar casos.
Para ello, el modelo se prepara para identificar y clasificar estructuras y hallazgos en vértebras, discos, canal vertebral, forámenes y musculatura, así como deformidades, patologías degenerativas, lesiones traumáticas y estenosis. La solución está además diseñada para integrarse con los sistemas clínicos de imagen y con estándares como PACS/DICOM, OMOP y HL7/FHIR, y contempla la generación automatizada de informes estructurados. La memoria plantea esta estandarización como un elemento clave para entrenar y validar el modelo y facilitar posteriormente su integración en el entorno sanitario.
IA para medicina personalizada y enfermedades raras
La estrategia llega también a la investigación y la medicina personalizada. El proyecto GVA PharmaTrace Hub, liderado por Fisabio, plantea crear un espacio federado de datos que permita combinar información clínica, genética, imagen médica y datos farmacológicos sin necesidad de centralizar toda la información. Su primer caso de uso se centra en la retinosis pigmentaria y busca sentar las bases de un modelo de medicina de precisión. Entre las aplicaciones previstas figuran el uso de modelos analíticos avanzados e inteligencia artificial en farmacovigilancia, identificación de biomarcadores y optimización de ensayos clínicos, con la posibilidad de extender posteriormente estas capacidades al cáncer o las enfermedades cardiovasculares.

- Foto: EVA MÁÑEZ
La IA aparece igualmente ligada a la prevención del cáncer de mama. Fisabio participa en el proyecto Meliora, que pretende favorecer estilos de vida saludables y reducir el riesgo de desarrollar esta enfermedad mediante un coach virtual basado en inteligencia artificial. Además, la Conselleria trabajó durante 2025 en los pliegos para adquirir retinógrafos destinados a la detección de retinopatía diabética y edema macular, dentro del mismo bloque de proyectos vinculados al diagnóstico y la transformación digital.
La IA también llegará a las llamadas de los centros de salud
La aplicación de esta tecnología no se limitará al diagnóstico. La Conselleria tiene también en marcha una plataforma de atención telefónica mediante asistentes virtuales inteligentes para Atención Primaria, diseñada para automatizar parte de la gestión de la demanda de los pacientes. El sistema deberá utilizar inteligencia artificial, reconocimiento de voz y procesamiento del lenguaje natural para mantener conversaciones con los usuarios. El asistente podrá identificar al paciente, recopilar información sobre su estado de salud y analizar sus respuestas para asignar, modificar o eliminar citas de Atención Primaria, además de integrarse con los sistemas de información sanitaria de la Conselleria.
La intención es que una persona pueda llamar desde cualquier teléfono y ser atendida por un agente clínico virtual que, en función de la conversación, determine qué servicio clínico o administrativo resulta más adecuado y le asigne una cita. El mismo proceso podrá integrarse también con la app GVA+Salut, el portal del paciente y el futuro Contact Center de Sanidad. La plataforma deberá desplegarse progresivamente hasta cubrir el 100% de los centros de Atención Primaria de la Comunitat Valenciana y, para el tercer año, la previsión contempla hasta 21 millones de llamadas telefónicas y nueve millones de interacciones mediante API.
El proyecto pretende aliviar uno de los problemas de accesibilidad detectados por la propia Conselleria. La documentación de la contratación cifra en 7,08 días la demora media de atención y señala que, de media, el 60% de las llamadas no son atendidas, porcentaje que puede alcanzar el 90% en los momentos de mayor demanda. Durante 2025, ya realizó un piloto con la empresa Tucuvi. Ahora, tiene en marcha el concurso que permitirá desarrollar la plataforma para toda la sanidad pública.
Los datos, la base para escalar la IA
Todo este despliegue se apoya en una infraestructura creciente de información sanitaria. La Conselleria está desarrollando un Data Lake sanitario para unificar datos y facilitar tanto su uso asistencial como su explotación secundaria para análisis e investigación. Durante 2025 se pusieron en funcionamiento los entornos de desarrollo y producción y se instalaron herramientas de gobierno del dato y analítica avanzada. A ello se suma el repositorio interoperable FHIR, que ya concentra 1.333,7 millones de registros procedentes de sistemas centralizados, entre ellos 349 millones de citas, 368,3 millones de episodios o contactos, 100,6 millones de problemas de salud o diagnósticos y 74,2 millones de prescripciones. Los sistemas distribuidos incorporan otros 73 millones de registros, entre ellos más de diez millones vinculados a radiología.
Sanidad también está preparando otros sistemas clínicos para una futura incorporación de estas capacidades. Es el caso del proyecto de Anatomía Patológica centralizada, cuya digitalización pretende superar la fragmentación actual de soluciones y dejar preparada la infraestructura para incorporar en el futuro herramientas de soporte a la decisión clínica, inteligencia artificial y explotación avanzada de datos. Cabe recordar que este miércoles se daba a conocer la creación de una oficina del dato y otra de ciberseguridad.
Una oficina para controlar su implantación
La extensión de estas herramientas ha venido acompañada de la creación de una estructura específica para supervisarlas. Durante 2025, Sanidad impulsó la Oficina Autonómica para la Aplicación de Inteligencia Artificial en Salud (OAIAS), cuya misión es promover un uso seguro, ético y responsable de estas tecnologías en el Sistema Valenciano de Salud. Entre sus funciones se encuentran la elaboración de políticas y guías éticas, la supervisión normativa, la evaluación técnica y clínica de las soluciones antes de su adopción, el seguimiento de los sistemas una vez desplegados y su integración en procesos asistenciales y operativos.
La oficina también presta apoyo a proyectos de investigación, trabaja en aplicaciones vinculadas a la medicina personalizada y preventiva y desarrolla acciones de formación para profesionales sanitarios. En su actividad de 2025, esta estructura revisó 28 sistemas distribuidos en ocho bloques de actividad. Además, organizó tres jornadas de formación sobre IA dirigidas a altos cargos, directivos y gerencias, otras seis para profesionales sanitarios y cinco centradas específicamente en IA generativa y Copilot, además de realizar una evaluación de impacto en materia de protección de datos.