La edad de oro de las primarias que quedó atrás

Comunitat Valenciana

  • Primarias en el PSOE (2017) y en el PP (2018).
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VALÈNCIA. A partir de la década de 2010, tras la catarsis derivada del movimiento 15M, en los partidos políticos se vieron motivados a promover la democratización dentro de sus formaciones, lo que provocó que en las distintas fuerzas se pusieran en marcha procesos de primarias -incluso abiertas en la ciudadanía en algunos casos- que, especialmente entre 2014 y 2019, dieron lugar a votaciones -y batallas- históricas que ocuparon el foco mediático de manera extraordinaria.

Sin embargo, en los últimos años, los grandes partidos políticos parecen haber retrocedido en el abrazo apasionado que dedicaron a esta herramienta. Las primarias siguen existiendo y, en algunos casos celebrándose, pero tanto en el ámbito nacional como en la Comunitat Valenciana, se ha reducido el número de ocasiones en los que las diferencias entre proyectos y personas acaban dirimiéndose en las urnas.

El deseo de las direcciones nacionales de grandes partidos como PP y PSOE de evitar confrontaciones, el deseo de situar a candidato adecuados o preferentes sin distorsiones o la capacidad de elegir las listas sin permitir las apariciones inesperadas, han contribuido a que las primarias hayan regresado a ser una excepción más que la regla.

Así, en la Comunitat Valenciana y especialmente en las fuerzas progresistas, estos procesos adquirieron un protagonismo inusitado a partir de 2014. El líder del PSPV-PSOE, Ximo Puig, tuvo que enfrentarse a Toni Gaspar a unas primarias abiertas -podían participar mediante inscripción simpatizantes que no fueran militantes- para ser candidato a la Generalitat. El resultado fue favorable al luego presidente de la Generalitat por 68% a 31%, con una participación de 58.000 personas.

Fue de cara a las elecciones autonómicas de 2015 cuando Compromís lanzó un atrevido formato de primarias abiertas en las que también podían participar simpatizantes que se inscribieran en el proceso. La particularidad, que ningún otro partido se atrevió a realizar, es que las votaciones se dirigían a todos los miembros de la futura candidatura, no sólo al cabeza de lista. Una fórmula que también se utilizó para València ciudad y las otras capitales de provincia.

En paralelo, las primarias también empezaban a resurgir en el ámbito nacional. Pedro Sánchez se impuso a Eduardo Madina y a José Antonio Pérez Tapias en las primarias para liderar el PSOE de 2014, cuyos resultados no eran vinculantes pero fueron respetados en el posterior proceso congresual.

Más tarde, en 2017, tras la traumática marcha de Sánchez como líder, se abordó otro proceso de estas características que enfrentó al ex secretario general con Susana Díaz y Patxi López. Una votación que ganó el ahora presidente del Gobierno con la participación de 150.000 militantes. A renglón seguido, en plena fiebre de las primarias vitoreadas y espoleadas por el 'sanchismo', Puig tuvo que medirse en primarias, en esta ocasión para continuar liderando el partido, al alcalde de Burjassot, Rafa García, afín al entonces secretario de Organización y mano derecha de Sánchez, José Luis Ábalos

Fue poco después cuando el PP, que se enfrentó a una crisis con la moción de censura contra Mariano Rajoy en 2018, tuvo que abordar un proceso de primarias histórico que enfrentó a varios 'pesos pesados' del partido (casi 60.000 militantes votaron en primera ronda) y que terminó con una segunda vuelta mano a mano entre Pablo Casado y Soraya Sáenz de Santamaría, con victoria del primero.

A partir de ese momento, el interés por las primarias como gran evento mediático de la política orgánica comenzó a decaer, regresando un mayor control por parte de las direcciones de los partidos. Tanto Isabel Bonig en 2017 como Carlos Mazón en 2021 se enfrentaron a procesos de este tipo frente a compañeros sin apenas posibilidades reales, mientras que Puig tampoco sufrió más retos internos ante las urnas hasta su derrota electoral en 2023.

Menos primarias orgánicas y a candidaturas en este mandato

Precisamente si se habla del PSPV-PSOE, la formación socialista ha seguido convocando procesos de primarias, si bien no ha llegado a producirse confrontación. En 2024, tras el adiós de Puig, la ministra y ahora líder de los socialistas valencianos, Diana Morant, se postuló como secretaria general con el apoyo en la sombra de Pedro Sánchez. Enfrente, los responsables provinciales de Alicante y Valencia, Alejandro Soler y Carlos Fernández Bielsa, dieron un paso para plantear batalla pero, finalmente, tras distintas negociaciones en Ferraz, se alcanzó un acuerdo que evitó acudir a las urnas.

  • Bernabé, Soler, Morant y Bielsa en una imagen de archivo. Foto: EP/ROBER SOLSONA

De la misma manera, tampoco hubo rival para Morant en el congreso ordinario celebrado un año después, por lo que tampoco se celebraron primarias; algo que sí se dio -y con notable tensión-, en la provincia de Valencia entre Fernández Bielsa y Robert Raga, con victoria del primero por un puñado de votos. Así, aunque la secretaria general incluso ha impulsado para su candidatura a la Generalitat unas primarias abiertas este mes de julio, la ausencia de oponentes ha conllevado su proclamación inmediata.

En el PPCV, de momento, no se espera tampoco que haya primarias, pero al contrario que en la formación socialista, tiene más que ver por la paralización de la dirección nacional del partido. Cabe recordar que los populares valencianos llevan con su congreso regional pendiente de celebración desde que en junio de 2025 se aplazara: la razón esgrimida fue priorizar la recuperación de la Dana pero a nadie escapa las dudas existentes sobre la continuidad de Carlos Mazón.

  • Camps y Pérez Llorca. Foto: EP/SOLSONA/MANZANA

Con estos antecedentes, en el PPCV existen muchas dudas -la mayoría lo descarta- que se vaya a convocar un congreso y un proceso de primarias, aunque algunos como el expresidente Francisco Camps, que quiere presentarse como líder y candidato, lo han exigido públicamente en reiteradas ocasiones. De momento, lo único que parece haber sobre la mesa es, tal y como publicó El Español días atrás, un acto de proclamación de candidatos autonómicos para el 19 de septiembre, lo que parece alejar la opción de que pueda convocarse un congreso por el liderazgo del partido, donde sí podría haber primarias dado que en la formación popular no se contemplan para elegir al cabeza de lista a la Generalitat, puesto que es decisión última de Génova.

  • Mónica Oltra, en un acto reciente antes de ser proclamada candidata. Foto: KIKE TABERNER

Por su parte, el aperturismo de Compromís también le ha producido ciertos sinsabores en los últimos años y, de hecho, en más de una ocasión sus procesos de primarias abiertas para la elección de candidaturas ha provocado malestar interno, ya sea por los resultados finales, los sistemas de cuotas para dar espacio a todas las sensibilidades o las dificultades para encajar la incorporación de fichajes indepedendientes por su falta de anclajes en los partidos. 

De hecho, ya en 2023 se evitó este proceso en València ciudad y, ahora, se ha optado por la proclamación de la exvicepresidenta Mónica Oltra como candidata a la Alcaldía sin primarias. En cuanto al ámbito autonómico, sí se ha continuado -siempre con algunas modificaciones- con el sistema de primarias abiertas para las listas a Les Corts, si bien todavía no se ha concretado cómo se abordará en esta ocasión para las elecciones de 2027. Más aún, aunque en la coalición se da por hecho que Joan Baldoví será el candidato a la Generalitat, tampoco se ha aclarado si se irá algún tipo de proceso de primarias para ese puesto o se hará mediante una ratificación directa en los órganos de Compromís.

De esta manera, en líneas generales, se pone de manifiesto que esta es una etapa de cierta pérdida de terreno y afecto por los procesos de primarias que, además, se ve reforzado por el crecimiento de partidos que, como es el caso de Vox, ya eliminaron este sistema tanto para la elección de candidaturas electorales como para cargos orgánicos.

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