VALÈNCIA. El cuello de botella que sufre la red eléctrica en la Comunitat Valenciana y que complica la llegada de inversiones industriales así como la electrificación del tejido productivo no sólo responde a una demanda superior a la capacidad, sino que también debe su situación a un retraso significativo en la ejecución propia de la planificación establecida por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco).
En concreto, la ejecución de las infraestructuras previstas para reforzar la red de transporte eléctrico en la región valenciana acumula hasta casi nueve años de demora, según indica el estudio elaborado por PwC para AELEC sobre el grado de consecución de la planificación eléctrica. El informe sitúa en 8,8 años el retraso medio de las subestaciones previstas en la autonomía valenciana, lo que la sitúa a la tercera por la cola en el comparación con el resto de autonomías, sólo por detrás de La Rioja y Murcia.
El informe analiza las actuaciones incluidas en las distintas planificaciones eléctricas desde el periodo 2008-2016 hasta el borrador de planificación 2025-2030, con especial atención a las infraestructuras vinculadas a demanda y apoyo a distribución. Entre ellas figuran nuevas subestaciones, ampliaciones de instalaciones existentes y posiciones, es decir, los puntos de conexión que permiten enlazar líneas, transformadores u otros elementos con el sistema eléctrico.
En el caso de la Comunitat Valenciana, el retraso medio en las posiciones (puntos de conexión) asciende a 7,2 años, también por encima de la media nacional, que se sitúa en 5,7 años. En subestaciones, el promedio estatal alcanza los 7,07 años, frente a los 8,8 años registrados en territorio valenciano.

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- Foto: IBERDROLA
El documento concluye que la situación es "muy homogénea" en el conjunto del territorio nacional, aunque la Comunitat Valenciana se encuentra entre las autonomías con mayores retrasos tanto en subestaciones como en posiciones. Solo La Rioja y Murcia presentan cifras superiores en ambos indicadores.
Objetivos hasta 2030 sin haber conseguido los anteriores
A escala nacional, el borrador de planificación 2025-2030 contempla atender 27,7 gigavatios de nueva demanda eléctrica a través de la puesta en servicio de 659 posiciones en 254 subestaciones. Para ello, prevé destinar 1.342 millones de euros a posiciones y líneas con afección a distribución y demanda.
Sin embargo, buena parte de las actuaciones previstas arrastran retrasos de planificaciones anteriores. Según el estudio, de las 659 posiciones analizadas, 402 proceden de planes anteriores: 294 de la planificación 2021-2026, 67 de la de 2015-2020 y 41 de la de 2008-2016.
En total, 354 posiciones, el 54% de las analizadas, presentan retrasos en su ejecución prevista. El retraso medio alcanza los 5,7 años y hasta 63 posiciones acumulan más de una década de demora.
La situación es todavía más acusada en las subestaciones. De las 254 instalaciones estudiadas, 161 presentan retrasos, lo que equivale al 63% del total. El retraso medio asciende a 7,07 años y 49 subestaciones superan los diez años de demora.
PwC señala que el análisis se ha realizado a partir de "información pública, contrastable y replicable por un tercero" y mediante un estudio detallado de las distintas planificaciones eléctricas y de la información publicada por el transportista eléctrico.
El informe subraya que las actuaciones previstas por el Miteco en sus planificaciones tienen como objetivo integrar la nueva demanda energética y avanzar en la electrificación de la economía, además de facilitar la integración de renovables, reducir restricciones técnicas y reforzar la cohesión territorial.
Cabe recordar que la saturación de la red eléctrica está bloqueando centenares de proyectos industriales en la Comunitat Valenciana. Los datos más recientes de Red Eléctrica, consultados por este periódico, arrojan una cifra reveladora: en tan sólo dos meses se han rechazado 132,5 megavatios (MW) de potencia correspondientes a seis peticiones de conexión.
Este colapso ha sido denunciado desde el sector energético en varias ocasiones. La asociación de Empresas de Energía Eléctrica (aelēc) señala que en 2025 solo se aceptaron el 12% de las peticiones de conexión realizadas a Red Eléctrica, lo que da buena cuenta del cuello de botella que sufre la infraestructura española.
"La falta de capacidad en la red española de distribución sigue siendo una barrera que impide a nuevos proyectos implantarse allí donde realmente lo necesitan, obligándolos a desplazarse a zonas que, aun contando con capacidad disponible, no siempre responden a criterios industriales, logísticos o económicos adecuados", señalan desde la asociación.
Según explican desde la Asociación Valenciana de Empresas del Sector de la Energía (Avaesen) a este diario, el principal escollo reside en el lento despliegue de la red así como la falta de inversión y planificación para aumentar la capacidad de la infraestructura. En concreto, la red eléctrica española mantiene una situación de saturación estructural creciente, con el 86,3% de las subestaciones sin capacidad disponible, según el último análisis elaborado por el Foro Industria y Energía (FIE) y Opina 360.
Pero, además, hay otro factor que está impidiendo el avance de la electrificación de la industria y el desarrollo de nuevos proyectos. Se trata del acaparamiento de potencia por parte de los llamados 'proyectos fantasma', que son aquellos que han conseguido acceso a la red y ocupan ese espacio de la autopista eléctrica pero que la mantienen sin uso porque no han desarrollado sus iniciativas.