ALICANTE. El proyecto promovido por Proaguas Costablanca para ampliar su sede en la avenida de Orihuela de Alicante queda justificado en el crecimiento progresivo de su actividad registrado en los últimos años. En concreto, la empresa pública adscrita a la Diputación asume en la actualidad la gestión técnica y material del servicio de abastecimiento de hasta 20 pequeños municipios de la provincia, lo que ha supuesto que se haya incrementado su plantilla hasta alcanzar los 82 trabajadores, según precisan fuentes consultadas.
De ahí que se haya considerado necesaria la construcción de un edificio anexo a sus instalaciones actuales, sobre los números 41 y 43 de la misma avenida de Orihuela, con el fin de procurar el espacio de trabajo necesario para esos empleados, y para mejorar el desarrollo de su labor, entre la que se incluye el análisis de la calidad de las aguas y de los fangos tratados en las estaciones depuradoras.
A esas funciones, se suman además las derivadas del acuerdo de cooperación firmado en julio de 2025 con la Generalitat para la financiación y ejecución de infraestructuras y actuaciones en los sistemas de saneamiento y de tratamiento, depuración y reutilización de aguas residuales en la provincia de Alicante, así como la asunción de las competencias sobre el control e inspección de la explotación de las instalaciones de saneamiento y depuración concertada también con la Conselleria de Medio Ambiente y la EPSAR a partir de febrero de este año.
Presupuesto duplicado
Ese conjunto de responsabilidades ha propiciado que el presupuesto de Proaguas se haya doblado en el margen de cuatro años, desde los 3 millones del ejercicio 2022, hasta los 6 del presente ejercicio, según las mismas fuentes. Un refuerzo presupuestario que ha posibilitado la ampliación de su plantilla y que ahora haría necesaria la construcción de ese edificio anexo sobre el que organizar el crecimiento de su sede.
En concreto, el proyecto promovido por la empresa pública comprende una inversión de 2,8 millones (impuestos incluidos) para disponer de un bloque conectado con sus oficinas actuales, que también estaría provisto de características similares. Ese futuro bloque colindante contaría con otras cuatro elevaciones (planta sótano, planta baja, planta segunda, planta tercera y planta cuarta) y 1.061,48 metros cuadrados.
Por el momento, su ejecución está supeditada a la concesión de permisos municipales: la licencia de obra y la ampliación de la licencia ambiental o de actividad que se concedió para el edificio de su sede actual en 2003. De ahí que todavía no se disponga de fechas ciertas para el inicio de los trabajos. Como mínimo, ya se dispondría del certificado de compatibilidad urbanística que permite el encaje de ese nuevo bloque en las dos fincas en las que se pretende situar su construcción.