ALICANTE. No habrá candidatura a la Alcaldía sin controversia -o, al menos, debate interno- en el PSOE de Alicante. Un grupo formado por una treintena de militantes de base prevé elevar este miércoles un escrito dirigido a la comisión de garantías del partido con el fin de reclamar que se deje sin efecto la resolución por la que se renunció a la convocatoria de elecciones primarias en la ciudad. Y, en consecuencia, que se retrotraiga el proceso y se anule la designación de Trini Amorós como alcaldable en las municipales del próximo mes de mayo.
Es grupo estaría formado por algunas figuras que han desempeñado distintos cargos institucionales, como el exsenador José Asensi; como los excandidatos o exportavoces municipales Blas Bernal, Roque Moreno y Paco Sanguino; los exconcejales Luis Almarcha, Llanos Cano, Sofía Morales y Gloria Vara; la expresidenta del PSPV-PSOE, Juana Serna; la exconsellera Josefina Bueno, o el exeurodiputado Domènec Ruiz Devesa, que ejercería como una suerte de portavoz. Se trata, en consecuencia, de un grupo de militantes no circunscritos a ninguna sensibilidad o sector concreto de la agrupación local, sino que tendrían una adscripción "transversal", según precisa el propio Ruiz Devesa.
Los motivos en los que se sustenta su petición son, esencialmente, tres. Los tres se habrían constatado después de que elevasen un primer escrito de solicitud de información, el pasado 14 de agosto, en el que se pedía a la comisión general de listas que facilitase el dictamen por el que se sustentaba la suspensión de la celebración de primarias, y la consiguiente designación de Amorós, ante "las dudas que albergábamos de que el proceso se hubiese seguido de forma correcta". La respuesta a esa requerimiento llegó el pasado sábado. Y en ella, se habría constatado que el camino emprendido no fue el marcado en los estatutos del partido, según sostienen los militantes que vuelven a mirar a Madrid ahora para exigir la recuperación de las primarias.
En concreto, el primero de los motivos que esgrimen para plantear la necesidad de ese proceso de votación interno es que la respuesta que se les facilitó se traduce en una propuesta de dictamen, supuestamente acordado el 28 de julio, que no se acompaña un acta sobre cómo se adoptó esa resolución de suspensión de las primarias en la capital, ni quién participó en ella. El segundo de los motivos en los que se basa su solicitud, que constituirían otra supuesta irregularidad en el proceso, consistiría en que la petición de suspensión de primarias fue presentada por el secretario de Organización del PSPV-PSOE, Vicente Mascarell, cuando los estatutos establecen que el órgano competente para hacerlo es la comisión de listas.
'Sin motivación'
Y el tercer y último motivo en el que se fundamenta su posición sería otro elemento que consideran insubsanable: el hecho de que no se aportase ninguna explicación sobre las razones de peso que justificase la anulación de la votación interna. Es decir, que se habría privado de la opción de las primarias de forma "inmotivada", según recalca Ruiz Devesa. Así, ese grupo de afiliados socialistas considera que se debe volver a la situación de partida para que puedan celebrarse primarias, toda vez que, en su opinión, se habría vulnerado el derecho de la militancia a poder presentarse a ese proceso y a elegir a la persona que resultase más indicada. Todo ello, según Ruiz Devesa, sin poner en duda ni la valia personal y política de Trini Amorós para convertirse en alcaldable.
Se trataría, según ese grupo de militantes, simplemente de permitir que se elija a un candidato de consenso, sin limitarse a presentar a una persona concreta como garante de esa condición, cuando no se ha podido demostrar que así sea. "No podemos aceptar que se decida de esta manera; que una agrupación tan antigua y con tantos militantes como la de Alicante, no sea capaz de elegir su propio alcalde, independientemente de la valoración de Trini como candidata", añade Ruiz Devesa. ¿Existe la posibilidad de que alguno de esos militantes que suscriben la petición de primarias pueda presentarse en ese proceso, en el caso de que se acabe permitiendo esa opción? Según Ruiz Devesa, no consta que sea así, aunque apunta que, cuando menos, cualquier militante tendría el derecho de poder hacerlo.