ALICANTE. Habrá reforma o no habrá concesión. Esa es una de las condiciones esenciales ya conocidas del concurso que prevé convocar el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Alicante, del Partido Popular (PP), para renovar la explotación del aparcamiento subterráneo de la Plaza de la Muntanyeta. De este modo, la empresa interesada en asumir la gestión de esa estacionamiento público deberá ejecutar cambios en esa instalación, así como la remodelación del espacio en superficie: la propia plaza. Y es ahora cuando se concreta el importe de esa remodelación. El futuro concesionario deberá invertir más de 3,5 millones en esa renovación global (aparcamiento y espacio público), según se delimita en el anteproyecto trazado por el departamento de Movilidad, que ahora permanece en exposición pública.
¿Qué actuaciones se detallan como necesarias a incorporar en esa reforma? Parte de ellas ya son conocidas. En lo que respecta a la plaza, se introducen al menos tres cambios esenciales. El primero, el desplazamiento de la fuente ornamental situada en la zona sur de la plaza actual. Ese juego de surtidores quedará reubicada sobre el tramo de calzada que posibilita el giro de los vehículos antes de llegar a la Plaza de Calvo Sotelo. El objetivo es separar la fuente del espacio subterráneo del parking, toda vez que su situación actual genera filtraciones.
Ese cambio obliga a acordar la segunda modificación esencial: la eliminación de la posibilidad de ese giro para los vehículos. Los estudios de los que dispone la Concejalía de Movilidad certificarían que su existencia es innecesaria. De ahí que se opte por suprimirlo. Y la tercera modificación fundamental consiste en la repavimentación de todo el espacio para que pase a tener una configuración en plataforma única, al mismo nivel, sin diferencia de elevaciones entre las dos calzadas que circundan la plaza y el espacio peatonal central. Al margen de ello, se pretende incorporar otras dos novedades: la instalación de una zona de juegos infantiles en el espacio que ahora ocupa la fuente ornamental y la renovación de la pérgola instalada para procurar sombra. Además, se prevé reordenar y aumentar la zona ajardinada.
Menos plazas
En lo que respecta al aparcamiento, también se detallan las intervenciones básicas a ejecutar por el futuro concesionario. En suma, se exigirá una modernización del edificio que comprende la reparación de filtraciones con la impermeabilización de sus forjados, la instalación de un lucernario para facilitar la entrada de luz natural, y la reorganización y modificación de sus plazas de estacionamiento.
En concreto, se prevé ampliar su tamaño para que pasen de los 2,20 metros de anchura actuales a los 2,40. Con ello, se pretende facilitar las maniobras a la hora de estacionar, reducir posibilidades de roces o golpes con otros vehículos y mejorar la accesibilidad de los usuarios a los vehículos. Eso sí, esa modificación supone la reducción de plazas. El aparcamiento cuenta con 317 plazas que se reducirán a 275. De ellas, 40 serán para vehículos eléctricos y 10 para vehículos de personas con movilidad reducida.
¿Por cuánto tiempo se pretende conceder la gestión del parking? La licitación pendiente de convocatoria comprenderá un plazo de explotación de 15 años para una instalación que registra alrededor de 30.000 entradas de vehículos mensuales. A cambio, el futuro concesionario deberá ejecutar la remodelación interior y exterior y asumir el pago de un canon de 8,5 millones.