Innovación busca encaje al 'hub' digital del Puerto con subida de costes en la reforma de Amaro

Alicante

El departamento autonómico analiza opciones para ejecutar el proyecto después de que se haya constatado que el antiguo edificio industrial presenta un estado de deterioro mayor del estimado y que su rehabilitación requiere un presupuesto de más de 5 millones.

  • Panorámica del sector de poniente del Puerto, con las naves de Amaro.
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ALICANTE. No será fácil. La puesta en marcha del hub digital y de desarrollos tecnológicos promovido por la Conselleria de Innovación en el sector de Poniente del Puerto de Alicante se complica en su fase de arranque: la que se circunscribe a la apertura de su sede inicial, planificada sobre las naves de la antigua empresa conservera Amaro, cedidas por la Autoridad Portuaria al departamento autonómico desde mediados de 2022.

El área que coordina Marián Cano analiza ahora el encaje del proyecto desde el punto de vista de su capacidad presupuestaria en busca de una solución que permita impulsar su activación, después de que las últimas comprobaciones técnicas giradas al edificio hayan revelado que se encuentra en un estado de deterioro más avanzado del estimado de partida. Tanto es así que el coste calculado para que pueda ejecutarse su rehabilitación arquitectónica se eleva por encima de los cinco millones. Es decir, como mínimo, más de medio millón más respecto al coste planteado de forma inicial.

Las estimaciones que barajaba Innovación hasta ahora cifraban el desembolso necesario para poner a punto el antiguo inmueble de uso industrial en 4.409.396,27 euros solo en lo que concierne a la realización de las obras de rehabilitación (sin contar el coste de la redacción del proyecto). No obstante, las catas ejecutadas por los estudios de arquitectura adjudicatarios de la redacción de ese proyecto de ejecución, Guía Consultores y Escalar, ha constatado ahora que las cubiertas de las icónicas naves requieren una intervención mayor de la esperada, que podrían conducir incluso a su renovación. Lo mismo sucedería respecto a parte de sus cimientos y otros elementos estructurales, según fuentes consultadas.

No se trataría de un obstáculo impeditivo para actualizar y reacondicionar el edificio con el propósito de que pudiese tener el uso público pretendido. No obstante, sí sería una circunstancia que dificultaría su ejecución desde el punto de vista presupuestario y del cumplimiento de plazos. En ese último extremo, influiría una circunstancia añadida: el hecho de que el inmueble se encuentre incorporado en el catálogo de edificios protegidos aprobado por el Ayuntamiento de Alicante en septiembre de 2020 -ahora todavía pendiente de ratificación definitiva- lo que conllevaría que la actuación quedase expuesta a autorizaciones adicionales por parte de la Conselleria de Cultura, al margen de los permisos municipales.

En todo caso, se estarían calibrando fórmulas para superar esos contratiempos sobrevenidos, entre las que podría valorarse la ampliación de la partida económica para ejecutar las obras, su secuenciación en fases para aligerar la carga sobre los presupuestos autonómicos, o la solicitud de nuevas líneas de financiación europea para que contribuyesen a costear la totalidad de los trabajos. Se trata de algunas de las opciones que se estarían revisando justo ahora con el impulso de la Dirección General de Innovación, antes de validar el proyecto de ejecución definitivo ya aportado por Guía Consultores y Escalar. Es decir, el paso previo a la convocatoria del concurso para contratar la realización de las obras.

En cualquier caso, la apuesta por el proyecto se mantiene, después de que, tras una primera valoración, se haya confirmado que la propuesta de rehabilitación arquitectónica cumple con los objetivos propuestos, a pesar de que todavía esté sujeto a modificaciones, según fuentes consultadas. Ese respaldo al hub cobra ahora mayor vigor a la vista que la Autoridad Portuaria acaba de activar el proceso para despejar el entorno de Poniente mediante el derribo selectivo de otros antiguos edificios y naves de uso industrial que permanecen desocupados tras el fin de sus respectivas concesiones y que no revisten valor arquitectónico.

Se trata de una intervención con la que se pretende acondicionar el entorno del hub de Innovación y abrir hueco para su futuro desarrollo con la implantación de otros usos y actividades vinculadas a sus fines con el propósito de generar un ecosistema ligado a la digitalización y las nuevas tecnologías. Es un proyecto a ejecutar en tres fases, desde el emplazamiento del antiguo barrio de Helidoro Madrona hasta los terrenos de la antigua Zona de Actividades Logística (ZAL), sujeto todavía a posibles fórmulas de participación pública, como avanzó este diario.

 

Por lo pronto, el proyecto planteado por Innovación para las naves de Amaro aspira a promover "un espacio multifuncional en el que tendrán lugar eventos, demostraciones, encuentros con inversores, exposiciones tecnológicas o actividades de divulgación. También se plantea como un espacio para acoger empresas en fase de softlanding", según detalla el pliego sobre el concurso de la remodelación de los edificios de la antigua conservera convocado por Innovación.

En su conjunto, según insiste el pliego, ese hub quedará destinado al desarrollo de soluciones vinculadas con la Inteligencia Artificial, el Internet de las Cosas (IoT), blockchain, ciberseguridad, computación en la nube, big data, gemelos digitales, realidad aumentada y virtual, robótica y tecnologías verdes y sostenibles. Así, la propuesta de rehabilitación del edificio plantea una nueva configuración basada en la distribución de espacios flexibles que resulten fácilmente adaptables a las necesidades de las actividades ligadas a la formación, a la creación, a la investigación y al prototipado de productos basados en el desarrollo de nuevas tecnologías.

La exigencia fundamental planteada por Innovación en las bases del concurso se resumía en que el edificio dispusiese de versatilidad para acoger actividades de I+D+i, foros de encuentro y lugares para el intercambio de conocimiento entre la administración, las universidades, las empresas y la ciudadanía. "Un espacio de fusión entre ciencia, técnica y tecnología", en el que se generase "un ecosistema donde la tecnología, el talento y la creatividad se den la mano para construir nuevas oportunidades", según se precisaba en las bases del concurso. Así, como informó este diario, el concepto que se recoge en el anteproyecto -y ahora en el proyecto de ejecución definitivo- apuesta por habilitar áreas reconvertibles tanto en la distribución de despachos, oficinas o zonas de trabajo y otras áreas donde puedan surgir usos muy abiertos en los que tengan cabida cualquier experiencia que pretenda desarrollar una startup para testar sus propuestas, o que permita compartir experiencias entre distintos emprendedores interesados en poner en común sus innovaciones. Todo ello, además, con una propuesta que eliminaría parte de los muros perimetrales que envuelven el conjunto con el fin de abrir su uso a la ciudad.

Como viene informando este diario, el antiguo complejo industrial dedicado al almacenamiento y conservación de pescado congelado data de 1959, aunque se registró una ampliación posterior en 1962. Se ubica sobre una parcela de 4.553 metros cuadrados y cuenta con una superficie construida 3.229. El edificio destinado a acoger sus oficinas cuenta con dos plantas y el espacio central dedicado al almacenamiento está compartimentado en 15 cámaras frigoríficas que deberán adaptarse a los fines propuestos por Innovación.

 

 

 

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