ALICANTE. La Playa de la Almadraba de Alicante luce nueva configuración. El proyecto de regeneración ambiental al que se dio impulso durante el pasado mandato queda completado ahora, más de un año y medio después de que se iniciasen los primeros trabajos, a principios de noviembre de 2024. Tanto es así que su apertura al público se augura inminente con el objetivo de que quede disponible para el disfrute de la ciudadanía desde comienzos del mes de julio, con motivo del despegue de la temporada de verano.
Para entonces, también se podrá contemplar el yacimiento arqueológico del periodo romano estudiado y delimitado durante la realización de las obras que sirvió de escenario para el hallazgo de la denominada Venus de Alicante: el busto de mármol que se considera una representación de la diosa del amor y que pasa por ser el principal hallazgo de ese momento histórico registrado en la ciudad hasta el momento y uno de los más relevantes del país respecto al periodo del que es originario. De hecho, el estudio y excavación de la cuna de esa pieza habrían sido dos de los principales culpables de que el final de la actuación se haya hecho esperar más de seis meses respecto al periodo en el que debió haber concluido.
¿En qué ha consistido la reforma del espacio y qué podrá contemplarse en él? La finalidad principal del proyecto -adjudicado a Mediterráneo de Obras y Aslfatos (MOA)- era la de consolidar su entorno con una actuación de renaturalización y de mejora del sistema de drenaje para evitar el arrastre de sedimentos y su vertido al mar durante los episodios de lluvias. En suma, se trataba de impedir la contaminación de las aguas y de que se generasen problemas de turbidez. De ahí que, al margen de incluir la plantación de arbolado y vegetación para retener el terreno, también se haya incorporado la instalación de un colector para derivar las aguas más contaminadas -las generadas por primeras escorrentías- procedentes de la calle Arpón hasta un aljibe o depósito de retención.
Además, también se incluyó un sistema de compuertas y válvulas capaces de conducir esas aguas pluviales al aljibe, ya sea para su vertido posterior al medio natural o hacia su almacenamiento en el propio aljibe para su derivación al sistema de saneamiento, donde serán depuradas y reutilizadas. Ese conjunto de actuaciones forzó una primera modificación del proyecto inicial, en mayo de 2025, en la que se aprovechó, igualmente, para adaptar el sistema de riego e incorporar el uso de agua regenerada, en una nueva planificación también supervisada por la dirección de obra de los gabinetes Escalar Arquitectura y Guía Consultores.
Más servicios y parque arqueológico
Al margen de ello, el proyecto ha supuesto la peatonalización de las calles Corbeta y Almadraba; la generación de nuevos corredores y pasarelas peatonales, ya en el interior de la zona de parque; la instalación de un nuevo edificio reservado para servicios municipales, como un punto de atención sanitaria o botiquín, y la adecuación de un quiosco de uso hostelero ahora integrado en la orografía del terreno de la propia zona verde, tras su retirada de su ubicación previa sobre la arena. A ello se suma la inclusión de aparcamientos para bicicletas, de zonas de descanso con nuevo mobiliario urbano con bancos para disfrutar de las vistas de la bahía, e incluso hamacas moldeadas en madera situadas en la zona de parque. De igual modo, se han instalado nuevos lavapiés y hasta una zona de juegos infantiles.

- El colector y la zona arqueológica de la Playa de La Almadraba. -
- Fotos: RAFA MOLINA
Pero eso no es todo. La regeneración del conjunto del espacio, de 25.000 metros cuadrados, ha permitido poner en valor el yacimiento arqueológico de La Almadraba-Camping Bahía, después de que se profundizase en su investigación y se lograse identificar los restos de una antigua villa romana costera que, previsiblemente, estaba vinculada con los yacimientos de Lucentum y del Tossal de Manisses, como informó este diario en abril de 2025. Los elementos de ese núcleo residencial podrían quedar datados entre el siglo III antes de Cristo y el siglo II después de Cristo, aunque también se habrían encontrado restos de otros momentos históricos posteriores, del periodo tardo-romano, fechados en torno al siglo IV después de Cristo, que sobrevivieron a la época del yacimiento de Lucentum.
El modificado del proyecto aprobado en mayo también permitió incluir nuevos elementos en ese ámbito de la actuación para garantizar la protección de la zona arqueológica. Entonces, se confirmó su musealización con la intención de que fuese visitable, lo que elevó el presupuesto de partida, de 5,1 millones, hasta superar los 6 millones en total. De hecho, fue la última fase de delimitación de ese yacimiento la que permitió que aflorase el busto escultórico de la Venus de Alicante: la pieza clave del espacio y una de las de mayor relevancia histórica entre las encontradas en la ciudad.
Se trata de una cabeza de 22,22 centímetros de alto y 19,78 de ancho, y 14 kilogramos de peso que se ha datado entre los siglos I y II después de Cristo, en el periodo alto imperial romano, que ahora se pretende someter a un mayor estudio científico para completar su investigación antes de que pueda promoverse su exposición al público, en un emplazamiento todavía no precisado.
Su hallazgo supuso un hito en el proceso de regeneración de la playa y en el estudio del yacimiento, que superó al de otras piezas previas identificadas en el mismo espacio, al margen de la delimitación de restos de calzada y la identificación de los muros de esa villa romana, como una lámpara de aceite adornada con el dibujo de un gladiador, que hasta la detección de la Venus pasaba por ser la pieza icónica con la que se pretendía identificar el yacimiento. Todo, eso sí, con la expectativa de que, en el futuro, puedan emerger nuevos elementos toda vez que el entorno queda delimitado como zona de reserva arqueológica, con el fin de que pueda someterse a nuevo estudio en el futuro.
Por lo pronto, el proyecto de regeneración ya concluido acondiciona todo el recinto ya investigado para que pueda ser contemplado por la ciudadanía, e incorpora señalización y paneles informativos en los que se identifica las zonas concretas en las que se produjeron los principales hallazgos. Entre ellos, el lugar en el que afloró el icónico busto de la Venus. El conjunto de la intervención queda encuadrada en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y, en concreto, del Plan Territorial de Sostenibilidad Turística en Destino, por lo que cuenta con financiación europea a través de los fondos Next Generation. En concreto, estos fondos destinan 1.186.825 euros para las actuaciones de adaptación al cambio climático y 200.000 euros para las destinadas a restauración ambiental.
