ALICANTE. El complejo cinematográfico de Ciudad de la Luz, situado en la partida de Aguamarga de Alicante, logra una de sus aspiraciones esenciales desde que la cancelación anticipada de la sanción impuesta por la Unión Europea permitió que se produjese su reapertura a pleno rendimiento: la consolidación de los rodajes. Ese hito llega de la mano de la productora de origen británico Good Films, con un acuerdo que da continuidad al uso de los platós durante la próxima década. Se trata de un periodo en el que la productora pretende llevar a cabo 20 largometrajes con base en los estudios alicantinos, con la finalización de dos proyectos por año.
El primero arrancó de forma oficial este lunes bajo el título The people of the book (La gente del libro): una adaptación cinematográfica de la novela homónima de Geraldine Brooks, que quedaría bajo la dirección de Michael Haussman. y que lleva en fase de preproducción en Alicante desde enero. En principio, su segundo proyecto en los platós de Aguamarga llevaría por título American Paradise (Paraíso americano), aunque podría anticiparse la tercera producción más avanzada hasta ahora: The mano who stole the sky (El hombre que robó el cielo), dirigida por Catherine Morshead, para la que se anuncia la participación de Penelope Cruz como una de sus protagonistas. Después, les seguirían otras tres producciones escalonadas hasta el primer trimestre de 2027, con rodaje en localizaciones de España, Italia y Reino Unido. Se trata de los proyectos titulados Duquesa de Malfi, El asesino de postales y La séptima cosa más importante, como había avanzado este diario el pasado diciembre. Esos cinco próximos proyectos estarían ahora en fase de preproducción.
A esas seis producciones le seguirían otras 14 todavía por definir, con la particularidad de que todas ellas manejarían presupuestos de entre 18 y 24 millones, según concretó el managment director de Good Films Spain, Juan Carlos Gonsálvez, en la presentación del acuerdo, tras una visita abierta a varios sets de rodaje de la primera película acogida a esa colaboración. Una colaboración en la que Good Films habría obtenido subvenciones en la convocatoria de libre concurrencia convocada por la Generalitat para incentivar la realización de rodajes en la Comunitat, según detalló el jefe del Consell, Juanfran Pérez Llorca, en el mismo acto.
Ese entendimiento con Good Films aporta estabilidad en la disposición de los platós, después de cerca de cuatro años en los que se han venido realizando varios proyectos esporádicos, algunos de ellos de relevancia por su presupuesto y por su retorno económico sobre el territorio, como la tercera entrega de la saga Venom, El último baile, con Sony como productora. De hecho, en esta segunda etapa de resurgimiento de los estudios que arrancó en 2022, el complejo cinematográfico ha acogido 15 grandes produccioens internacionales que habrían generado más de 67 millones de euros de impacto económico, en torno a 30.000 pernoctaciones y el impulso de más de 400 empresas locales, según los datos facilitados este lunes por la propia Generalitat. Eso sí, esa trayectoria carecía de estabilidad, con periodos valle en los que existía un nivel bajo de actividad, con parte de los platós disponibles.
Así, la llegada de Good Films aportaría continuidad y estabilidad, y permitiría romper "la estacionalidad" arrastrada hasta ahora, como destacó el propio Pérez Llorca durante su comparecencia ante los medios, con la intención de incrementar la llegada de futuros proyectos y la posibilidad de llegar a acuerdos con otras grandes productoras. Para ello, según explicó, ya se estaría trabajando en el diseño de un plan estratégico de desarrollo audiovisual para el conjunto de la Comunitat, en el que se pondría en valor los estudios después de haber cerrado la etapa de la actualización de sus infraestructuras, y de haber firmado otro gran contrato como el alcanzado con Disney, que ya está trabajando en la versión live action de su éxito animado Enredados.
Pero eso no es todo. La Sociedad Proyectos para la Transformación Digital (SPTD), que asume la explotación de los estudios, después de que se desistiese del contrato para contar con un equipo gestor profesionalizado externo, trabaja ahora en la captación de nuevos rodajes que podrían llegar a Ciudad de la Luz entre 2027 y 2028. Fuentes consultadas indicaron que ya se han entablado conversaciones en distintos niveles de avance para propiciar la llegada de nuevos proyectos, cuyo éxito depende, entre otros puntos, de que se guarden condiciones de confidencialidad.

- Dos momentos de la visita institucional a los estudios de Ciudad de la Luz. -
- Foto: RAFA MOLINA
En todo caso el propósito seguiría siendo el de optimizar aún más los niveles de ocupación de los platós que permanecen disponibles, sin que por el momento se pretenda dar impulso a la planificación esbozada bajo el mandato del Consell del Botànic para ampliar las instalaciones actuales. En esa hoja de ruta, se contemplaba inicialmente, la posibilidad de habilitar al menos dos platós adicionales, el desarrollo de talleres para la fabricación de decorados, así como espacios de restauración en los cerca de 110.000 metros cuadrados de techo todavía disponibles en el perímetro del Plan Especial Director de Usos e Infraestructuras (PEDUI) de Ciudad de la Luz.
Modificación del PEDUI
De hecho, ya con el nuevo Consell del PP, tras las elecciones de 2023, se dio impulso a la quinta modificación puntual del PEDUI en la que se contemplaba una reordenación interna sobre un ámbito considerado como suelo no urbanizable, en la parcela identificada como NNL, área de uso recreativo, con una superficie total de 800.047 metros cuadrados, sin llegar a reclasificar o ganar metros fuera de los límites del recinto actual, en los que tienen cabida 160.009,40 metros cuadrados de techo.
De ellos, únicamente 49.789,04 metros cuadrados se consideran superficie de techo consumida en la actualidad, lo que engloba los actuales edificios de los seis platós, agrupados de dos en dos con volúmenes de entre 3.483 y 4.958 metros cuadrados; sus respectivos tres edificios de apoyo, de 3.501 metros más cada uno; un primer edificio de talleres y almacenes, de 10.964 metros; el edificio de restauración, de 1.838; el edificio de administración, de 7.916; y el destinado al antiguo centro de estudios, de 6.570.
Con esa reordenación, se trataba de hacer hueco para la construcción de almacenes, talleres, servicios de restauración e incluso hoteles para cubrir posibles necesidades de alojamiento de los equipos de producción que estén llevando a cabo rodajes en los platós, o de aquellos trabajadores itinerantes que deban desarrollar su labor durante una estancia prolongada en el complejo. Por el momento, el desarrollo de esas instalaciones adicionales no se considera prioritaria, según fuentes consultadas. El reto primordial sigue siendo cerrar nuevos rodajes que permitan aumentar los índices de ocupación de los estudios para procurar su funcionamiento escalonado sin interrupciones, según las mismas fuentes.