ALICANTE. La alianza formada por el Puerto y el Ayuntamiento de Alicante, con la colaboración de la Universidad de Alicante (UA), permite avanzar en el diseño del nuevo trazado previsto para procurar la conexión del tren con el recinto portuario como alternativa al enlace actual, en paralelo a la línea de costa. Se trata de la solución técnica a la que ya se ha identificado como la Variante de San Gabriel que resultará necesaria como colofón a proyecto de la Variante de Torrellano, con un recorrido ferroviario por el interior. Ese nuevo itinerario alternativo, que debe garantizar la entrada de los trenes de mercancías hasta la futura Estación Ferroportuaria planificada por el Puerto sobre la explanada de los muelles 19 y 21, así como su conexión con el Corredor Mediterráneo, se plantea con un nuevo recorrido soterrado en paralelo al de la A-31 con el fin de minimizar afecciones sobre el territorio en su entrada al casco urbano de la ciudad.
Así se pone de manifiesto en el Plan General Estructural (PGE) aprobado de forma provisional por la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Alicante, ahora pendiente de supervisión por parte de la Generalitat, y en la propuesta en fase de borrador ya presentada ante el ente Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) del Ministerio de Transportes. Y así se concretó este miércoles en el transcurso de la segunda conferencia organizada por la Autoridad Portuaria con motivo de la conmemoración del 125 aniversario de la constitución de la Junta de Obras y Servicios del Puerto (el germen de la actual Autoridad Portuaria), impartida por el profesor del Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad de Alicante (UA), Armando Ortuño.
Bajo el título de "La aportación histórica del puerto a la ciudad: conexiones ferroportuarias e integración urbana", Ortuño hizo un repaso sobre la trayectoria del tren en su conexión con el puerto, y sobre la relevancia que ello supuso para que Alicante se convirtiese en capital provincial, para llegar hasta la situación actual y las perspectivas de futuro que presenta la ejecución de la Variante de Torrellano, ahora ya validada con la aprobación de su estudio informativo definitivo por parte de Transportes. En esta línea, fue un paso más allá y apuntó que se está trabajando en la redacción de alternativas para cuadrar el último tramo de ese proyecto en su enlace con el Puerto para referirse a ese borrador ya recogido en el PGE: el diseño de un nuevo circuito ferroviario soterrado junto al eje de la A-31, después de haber cruzado los barrios de La Florida y Babel con su itinerario actual, que sí evitaría que el tren atravesase el barrio de San Gabriel, como sucede ahora. Está por ver a qué altura o en qué punto concreto se iniciaría ese trazado soterrado. En todo caso, sí quedaría cubierto desde el momento en que se produjese su entronque con el itinerario de la A-31.

- El plano de redistribución de infraestructuras contemplado en el PGE de Alicante. -
A partir de ahí, ese recorrido se desviaría, después, a la altura de la rotonda de la calle México con una traza similar a la del actual acceso viario directo al Puerto hasta cruzar la avenida de Elche. Y ahí es donde vendría el escollo con la solución más compleja, para la que se habría llegado a barajar distintas opciones como la construcción de un paso inferior bajo una nueva rotonda que permitiese redistribuir y reorganizar los tráficos coincidentes: la circulación viaria por carretera y el paso del tren. La definición concreta de esa intersección todavía estaría por perfilar, según reiteró este miércoles el presidente de la Autoridad Portuaria, Luis Rodríguez. Y depende también del análisis que acabe formulando Adif como actor indispensable que debe dar el visto bueno definitivo a ese nuevo acceso. Con todo, en principio, se prevé que ese tramo de penetración del tren en el recinto portuario cruce en soterrado la avenida de Elche para salir en superficie ya en las inmediaciones de la estación ferroportuaria.
Con ello, en último término, se conseguiría eliminar el "efecto barrera" que supone el paso del ferrocarril en la franja litoral de Alicante "desde finales del siglo XIX", según resaltó Ortuño en el transcurso de la conferencia. Se trata, según destacó, de una oportunidad histórica para favorecer "la integración Puerto-ciudad" en la que siguen trabajando tanto la Autoridad Portuaria, como el Ayuntamiento de Alicante y "el conjunto de la sociedad alicantina", enfatizó, tras hacer un paralelismo de la trascendencia que supuso la llegada del tren al Puerto en 1858 -cuando el de Alicante se convirtió en el único puerto conectado por tren con Madrid- con su inminente conexión con el Corredor Mediterráneo, anunciada para 2028, aunque con un calendario más plausible que se esperaría con fecha límite de 2030.