ALICANTE. La empresa alicantina especializada en acuicultura, Aquaculture, modifica sus planes iniciales y adelanta parte de la primera cosecha de seriola o pez limón generada en su piscifactoría en tierra del Puerto de Alicante al mes de diciembre. Es decir, tres o cuatro meses antes de la fecha que había previsto para cerrar su producción. Ese cambio de rumbo responde a un objetivo esencial: testar la respuesta del mercado a su producto con la llegada del periodo navideño, cuando se multiplica la demanda de pescado, según reseñan fuentes de la compañía consultadas por este diario.
El avance de parte de esa producción supondrá que no se alcance el volumen de toneladas estimado para el primer año de funcionamiento de la planta. La piscifactoría situada sobre la explanada del muelle 11 está dimensionada para generar 600 toneladas de seriola al cabo de un año. De este modo, se anticipará la recolección de una primera partida, que ya tendría compradores comprometidos entre distintos operadores del canal horeca (hoteles y restaurantes). Para entonces, los ejemplares que se comenzaron a criar el pasado febrero, alcanzarán un peso medio de más de 2 kg, en lugar de los 3 kg que pesarán los que completen el proceso anual, el próximo febrero.
Para entonces, ya se contará con una primera respuesta del consumidor final respecto a la calidad del pescado cosechado en diciembre, y se confía en que se consiga multiplicar el interés para las siguientes cosechas, con el consiguiente efecto sobre la evolución de los precios que permita comenzar a rentabilizar la inversión asumida en la puesta en marcha de su granja: más de 13,5 millones desde la fase de planificación. Y no solo eso. La buena aceptación que se espera obtener también serviría como acicate para desarrollar la ampliación de sus instalaciones actuales mediante la construcción de otros cuatro tanques de engorde.
De hecho, Aquaculture ya ha registrado formalmente ante la Autoridad Portuaria la solicitud de concesión para poder disponer de otra parcela de 3.700 metros cuadrados en el solar anexo a la piscifactoría en el que poder situar esa segunda fase. Con ello, la compañía aumentaría su producción hasta las 900 toneladas de seriola al año. Los responsables de la compañía, con su CEO Roman Storsky al frente, trasladaron este martes esos planes a una delegación institucional encabezada por el conseller de Agricultura y Pesca, Miguel Barrachina, y el director general de Pesca, Miguel Francisco Castell, que giraron una visita a la piscifactoría tras participar en la IV Sesión del Comité de Seguimiento del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA), celebrado en Casa Mediterráneo. De hecho, la construcción de la piscifactoría cuenta con una ayuda aprobada de 6 millones de euros con cargo al FEMPA.
A esa visita institucional se sumaron el presidente de la Autoridad Portuaria, Luis Rodríguez, y el nuevo director general del Puerto, Luis Fernando Sánchez Villena, así como representantes municipales, como el edil de Gestión de Residuos, Rafa Alemañ, y el jefe del Servicio de Medio Ambiente, Juan Luis Berasaluze. Y en ese encuentro, se constató que la solicitud de esa nueva concesión de terrenos por parte de Aquaculture debe someterse ahora a evaluación técnica con el fin de determinar su viabilidad y condiciones. De concederse, quedaría sujeta a los mismos requisitos que regulan la concesión de los 5.000 metros cuadrados en los que se asiente la granja actual.
Entre tanto, la compañía afronta ahora los preparativos para dar el salto al Puerto de Santa María, en Cádiz, en la que proyecta la construcción de su segunda piscifactoría en tierra con la que prevé alcanzar una producción mucho mayor, de hasta 7.000 toneladas anuales. Aquaculture ya dispone de la concesión de una superficie de 130.000 metros cuadrados y espera ahora el visto bueno a la licencia de obra para poder iniciar los trabajos. En principio, todo parece indicar que ese permiso podría llegar antes de finales de julio, según fuentes consultadas.
Esa segunda piscifactoría se basaría en el mismo sistema de Recirculación en Acuicultura (RAS por sus siglas en inglés) que procura la depuración continua del agua en circuito cerrado para procurar una calidad óptima del caudal, sobre el que, además, se incorporan filtros biológicos para evitar el desarrollo de bacterias. Se trata de un sistema de filtraje y depuración de agua constante que Aquaculture ya aplica en Alicante, por el que ya se han interesado la Universidad de Murcia (UMU), la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), la Universidad de Alicante (UA) y la Universidad de Busan (PNU), de Corea del Sur, además del Instituto Español de Oceanografía (IEO), con los que se ha firmado convenios de colaboración para profundizar en su investigación y facilitar que sus estudiantes puedan conocer la aplicación directa de las teorías en las que trabajan.
Esa segunda planta en el puerto gaditano también se dedicará a la producción de seriola. No obstante, sus instalaciones incorporarán una sección de laboratorio en la que se centralizará la labor de investigación de la compañía, ahora enfocada en las posibilidades de cría de una nueva especie: el mahi-mahi, un pescado muy demandado en Japón que se llega a comprar por entre 30 y 35 euros por kilogramo en ese mercado.
