ALICANTE. El proyecto comenzó a tener recorrido administrativo a partir de 2019. Y siete años después, ha quedado suspendido sin recabar la autorización de la Conselleria de Medio Ambiente que resulta necesaria para que pueda desarrollarse, a la espera de que pueda entrar en vigor un cambio de calificación urbanística sobre los terrenos en los que debe asentarse. Se trata de la construcción de la planta solar promovida por la empresa mixta Aguas de Alicante en la partida del Bacarot, en el entorno de las instalaciones de la estación depuradora de Rincón de León, con la que se pretendía generar su propia energía para reducir consumos eléctricos en el impulso de su funcionamiento. De hecho, según los primeros cálculos, se estimaba que podría proporcionar cerca del 18% de las necesidades energéticas que resultan necesarias para cubrir la operativa de la compañía, en una actuación que se pretendía replicar en el conjunto de infraestructuras incorporadas en el 'proyecto Vertido 0' o 'Alicante Agua Circular' para abaratar los costes en el tratamiento terciario de las aguas depuradas.
En concreto, la planta solar propuesta por Aguas de Alicante estaba dimensionada para producir 2,195 MW de potencia tras acometer un desembolso estimado de 1,6 millones en la instalación de 3.094 módulos fotovoltaicos bifaciales. Su implantación se planteaba en una parcela de suelo no urbanizable propiedad de la compañía, que dispone de una superficie total de seis hectáreas. Aguas solicitó el certificado de compatibilidad urbanística para verificar que la ubicación propuesta podía admitir ese tipo de uso. Y el Ayuntamiento avaló su desarrollo con un informe favorable en 2020. De ahí que el consejo de administración de Aguas de Alicante diese impulso a la tramitación del proyecto en septiembre de 2021 y que cursase la solicitud de autorizaciones ante la Generalitat.
No obstante, las comprobaciones efectuadas por los técnicos de la Concejalía de Urbanismo tres años después precisaron que el emplazamiento propuesta era incompatible para el desarrollo de una instalación fotovoltaica, toda vez que se trataba de una parcela de suelo rústico no urbanizable. Eso sí, al tiempo, ese mismo análisis concluía que la planta solar propuesta debía considerarse como una infraestructura de interés público, por lo que se convino promover una modificación del actual Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) -la número 51- para que esos terrenos pasasen a tener la consideración de suelo no urbanizable común reservado para infraestructuras y servicios. Así, la Junta de Gobierno aprobó el inicio de la tramitación de ese cambio de calificación en septiembre de 2024.
Ajustes en el cambio de calificación
A partir de ahí, la Conselleria de Medio Ambiente requirió al Ayuntamiento de Alicante para que aportase el informe de paisaje necesario para resolver sobre la solicitud de autorización para la instalación de la planta promovida por Aguas de Alicante que permanecía irresuelta por causas no atribuibles a la compañía solicitante. Finalmente, el Ayuntamiento elevó ese informe en un sentido desfavorable el pasado 12 de agosto de 2025, en una resolución en la que se incidía en que ya se había dado curso a la modificación número 51 con la intención de dar encaje a dicha instalación. De ahí que el Servicio Territorial de Industria, Energía y Minas de Alicante cierre ahora el expediente en sentido negativo, con el rechazo de la solicitud de autorización administrativa solicitada por Aguas, a través de un acuerdo firmado el pasado 10 de abril.
¿En qué situación queda la planta solar a partir de ahora? En sentido estricto, paralizada a la espera de que la Conselleria de Medio Ambiente valide la modificación puntual número 51. Por lo pronto, la comisión de evaluación ambiental emitió el pasado diciembre informe ambiental y territorial Estratégico (IATE) respecto a ese cambio de planeamiento. Y ahora es el Ayuntamiento quien está adaptando su propuesta de modificación para, posteriormente, someterla a participación pública y consultas, y aprobarla provisionalmente e instar la aprobación definitiva autonómica, según precisan fuentes de Medio Ambiente.
Así, Aguas ha desistido de la posibilidad de recurrir el rechazo de la concesión de ese permiso de construcción, en coordinación con el Ayuntamiento, con el fin de postergar el desarrollo de la planta hasta que ese cambio urbanístico entre en vigor. Es más, se prevé aprovechar la aprobación de esa modificación de planeamiento no solo para desarrollar la planta solar, sino también otro tipo de instalaciones relacionadas con el ciclo integral del agua, según fuentes de la compañía consultadas por este diario.