ALICANTE. Habrá segunda experiencia. El Ayuntamiento de Alicante promueve la construcción de una nueva 'no rotonda' táctica en el área empresarial de Las Atalayas con el fin de mejorar la movilidad peatonal y la circulación de vehículos en ese entorno industrial. En concreto, esa propuesta urbanística trata de mejorar la intersección entre las calles del Marco y del Dólar.
El equipo de gobierno, del Partido Popular (PP), aprobó el proyecto para la implantación de ese sistema de regulación del tráfico en la reunión de la Junta Local celebrada este martes. Su ejecución supondrá una inversión próxima a los 322.730,30 euros, según la propuesta de acuerdo, aunque todo dependerá del importe con el que se cierre la contratación de las obras, en el momento en el que salgan a concurso. En ese mismo acuerdo, se establece que su realización debe estar terminada en un plazo de tres meses desde el momento de su inicio. Además, se concreta que su implantación contará con ayudas de la Generalitat, a través de las líneas de subvención concedidas por Ivace+I para la modernización de áreas industriales.
La construcción de esa nueva 'no rotonda' se suma a la ya ejecutada en la intersección de las calles Chelín y Dracma del recinto industrial que se puso en funcionamiento en 2023, en desarrollo de una de las actuaciones previstas en el Plan Director de Modernización de las áreas industriales de la ciudad. Su ejecución supuso una primera inversión de 234.951 euros. Y, al margen de reordenar el tráfico, se diseñó con la intención de que contribuyese a generar un espacio amable para los peatones y que, al tiempo, ampliase los metros de zona verde del conjunto del área empresarial, gracias a sus áreas ajardinadas.
Espacio peatonal y vegetación
En esta línea, la pretensión del equipo de gobierno es repetir las consecución de ese propósito, al considerar que esa fórmula supuso una "nueva manera de entender las intersecciones viarias del polígono, incorporando el espacio peatonal y la vegetación como elementos estructurantes de la ordenación". "Frente al modelo convencional de glorieta, la actuación permitió mantener las condiciones necesarias para la circulación de vehículos industriales y, simultáneamente, generar un espacio central de carácter verde y estancial, capaz de mejorar la percepción urbana del entorno y favorecer una utilización más amable del espacio público", argumenta la propuesta.
"La experiencia desarrollada ha permitido comprobar el potencial de este tipo de intervenciones como herramientas de regeneración urbana de pequeña escala, en las que una actuación localizada puede producir una transformación significativa de la imagen y de las condiciones de uso de un entorno industrial", abunda el acuerdo. Así, la construcción de la segunda 'no rotonda' se concibe como una segunda fase que da continuidad al proyecto de modernización del área empresarial y que permite incorporar otra mejora urbanística con la incorporación de nuevas zonas ajardinadas. Cuando menos, la primera 'no rotonda' supuso la generación de un espacio de cerca de 700 metros cuadrados de zona verde.