ALICANTE. El desarrollo de la segunda unidad de ejecución del Plan Parcial de Benalúa Sur, en Alicante, se acerca a su desenlace final. La Concejalía de Urbanismo ultima la revisión de la propuesta planteada por los agentes urbanizadores -las familias propietarias de las antiguas harineras Bufort y Cloquell- con el fin de exponer al público la versión definitiva de ese proyecto urbanístico, una vez registradas las últimas subsanaciones requeridas por los técnicos municipales a la última versión modificada del Plan Parcial, el pasado noviembre. Se trataba de subsanaciones relacionadas con la presentación de un estudio acústico, la revisión de la ficha a incorporar en el catálogo de protecciones y la clarificación de coeficientes de edificabilidad.
Todo parece indicar que el acuerdo que permitirá someter el plan parcial a información pública para la presentación de alegaciones podría aprobarse en Junta de Gobierno en un margen de dos semanas, según fuentes consultadas. Se trata de un trámite que se esperaba para principios de este año, pero que se ha acabado retrasando. A partir de ahí, se analizarán y se resolverán las aportaciones que puedan registrarse y se incorporarán las que resulten de interés para que pueda redactarse el proyecto de urbanización.
Ese es, en definitiva, el último paso administrativo de un proyecto que arrancó en 2003, sobre el que se convino intervenir, a mediados del pasado mandato, con el propósito de procurar la protección de los edificios de las antiguas harineras que revisten valor patrimonial, para salvarlos del derribo previsto hasta entonces, y garantizar su conservación como muestra representativa de la arquitectura industrial de principios del siglo XX.
A partir de ahí, fuentes consultadas estiman que los primeros trabajos de urbanización en ese ámbito podrían iniciarse dentro de un año, en torno al verano de 2027, salvo que concurran contratiempos imprevistos e insalvables. Por lo pronto, el Plan Parcial ya cuenta con la preceptiva declaración ambiental y territorial estratégica (DATE) avalada por la Generalitat, por lo que no debería sufrir demoras adicionales.
Viviendas, usos terciarios, dotacionales y zona verde
¿Qué comprende en concreto ese proyecto? La construcción de cerca de 140 viviendas agrupadas en dos edificios, además de la generación de una nueva zona verde entre ellos. Uno de esos futuros inmuebles, dispondrá de entre 16 y 18 alturas y quedará emplazado en la parcela trasera de la fábrica de Cloquell, junto a un anexo de uso terciario, de planta baja. El segundo edificio tendrá seis alturas (más planta baja) y se situará a espaldas del edificio de Bufort. De este modo, la concentración de la edificabilidad en esos dos inmuebles permitirá conservar parte de los inmuebles de las antiguas harineras para otros usos. En concreto, se contemplan en torno a 3.750 metros cuadrados de uso terciario que encajarían en el edificio central de la fábrica de Bufort y en su silo. Se trata de un espacio en el que podría tener cabida el desarrollo de oficinas, un hotel, así como usos vinculados a otras modalidades de alojamiento, como el coliving o el flex living.

- Perspectiva de los edificios de Bufort y Cloquell, en Alicante. -
Además, también se preserva el edificio principal de Harinas Cloquell, como edificio de titularidad municipal reservado para usos dotacionales, en compensación por los aprovechamientos urbanísticos que le corresponden al ayuntamiento con el desarrollo del Plan Parcial. En este caso, los usos concretos que se le pretenden atribuir también están por definir. Durante el pasado mandato, bajo el mandato del bipartito compuesto por Partido Popular (PP) y Ciudadanos (Cs), se apuntó la posibilidad de que albergase dependencias administrativas, usos culturales e incluso deportivos. No obstante, el actual equipo de gobierno, del PP, no ha despejado la incógnita, después de haber planteado como propuesta electoral la posibilidad de que acogiese el proyecto de la Ciudad de la Música, como sede de los conservatorios de la ciudad.
Por ahora, sólo se ha anticipado que los usos definitivos de ese inmueble deberían concretarse en la propuesta de Plan General Estructural (PGE), ahora en su última fase de redacción para su debate en pleno. Entre tanto, la asociación de Vecinos Parque del Mar ya ha alertado de la ocupación irregular del edificio, con el propósito de que el ayuntamiento -que asume su titularidad desde julio de 2023- intervenga para evitar situaciones de insalubridad, y que retire los elementos constructivos que puedan suponer algún tipo de riesgo para la salud, como el techado de uralita, por ejemplo. Por su parte, el edificio de Bufort -también sin actividad tras el traslado de las dos fábricas hasta el polígono de Riodel de Mutxamel- continúa cerrado con servicio de vigilancia en manos de las empresas que ejercen como agentes urbanizadores, a la espera de que también se pueda definir su destino final como broche al que está llamado a convertirse en el otro barrio de Benalúa Sur, al margen del que se está completando ahora con la construcción de los últimos edificios proyectados en el área restante comprendida entre Catedrático Soler y la Avenida de Elche.