Aena abre paso a la ampliación del Miguel Hernández con la expropiación de 88.000 metros

Alicante

Inicia el proceso para adquirir los terrenos en los que se ubicará el nuevo edificio de Aviación General, toda vez que la construcción del nuevo dique de embarque conllevará el derribo del inmueble actual. La medida afectará a 25 propietarios. Entre ellos, el Ayuntamiento de Elche y una empresa de 'rent a car'.

  • Una aeronave estacionada junto a la antigua T-1 en el Miguel Hernández.
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ALICANTE. Aena comienza a preparar el terreno (prácticamente, en sentido literal) para que pueda desarrollarse la principal actuación contemplada en el proyecto de ampliación del aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández: la construcción del nuevo dique de embarque y del nuevo edificio de Aviación General. El operador aeroportuario ha puesto en marcha el proceso de expropiación del suelo que resulta necesario para ejecutar ambas infraestructuras. Se trata de una superficie de más de 88.000 metros cuadrados (88.799,07) adicionales al espacio que ocupan hasta ahora el edificio de la antigua T-1 (cerrada y en desuso) y el edificio actual de Aviación General, en el que se organizan los vuelos de aviación privada.

En esa bolsa de suelo que se pretende adquirir de forma forzosa figuran 4.276,89 metros cuadrados que corresponden a viales de comunicación de dominio público propiedad del Ayuntamiento de Elche. Además, el acuerdo afecta a varios propietarios particulares y, en especial, a la empresa de rent a car (alquiler de vehículos) Aeroautos. El conjunto de las 25 parcelas que pasarán a manos de Aena se encuentran incluidas en el Plan Director del Aeropuerto de Alicante Elche aprobado el 19 de julio de 2001, en el que quedan delimitadas como parte de la zona de servicio aeroportuaria vinculada al aeródromo provincial. Todas esas parcelas están calificadas como suelo rústico y se localizan íntegramente en el término municipal de Elche.

El anuncio de inicio del proceso de expropiación -publicado este viernes en el Boletín Oficial del Estado (BOE) por la Subdirección General de Aeropuertos y Navegación Aérea-, justifica la necesidad de obtención de ese suelo. En este sentido, subraya que el aumento del tráfico aéreo del aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández registrado en los últimos años ha generado la "necesidad de espacio en el edificio terminal para el tratamiento de los procesos de seguridad, con la incorporación de nuevos equipos que cumplan con la normativa europea en esta materia", lo que, a su vez, exige "la ejecución de una serie de actuaciones en dicha infraestructura que permitan seguir cumpliendo con los estándares de seguridad, calidad del servicio y capacidad necesarios para dar respuesta operativa a la demanda prevista".

De ahí que incida en que "estas actuaciones suponen llevar a cabo la ampliación del edificio terminal de pasajeros y su plataforma asociada, lo que requiere del traslado de la zona de urbanización, plataforma y edificio de aviación general, como servicio afectado por dicha ampliación". En definitiva, la expropiación trata de procurar los terrenos necesarios para construir el nuevo edificio de Aviación General y su plataforma de estacionamiento de aeronaves, toda vez que el nuevo dique de embarque reservado para viajeros procedentes de fuera del Espacio Schengen (básicamente, los pasajeros desplazados desde Reino Unido) no solo ocupará el espacio que ocupa el edificio de la T-1, sino que también se prolongará hasta la ubicación del edificio de Aviación General actual.

¿Qué supone el inicio del proceso de expropiación de esos terrenos a corto plazo? La apertura de un plazo de 15 días hábiles para que los propietarios de las parcelas afectadas puedan presentar alegaciones, en el caso de que lo consideren oportuno. A partir de ahí, se analizarán y se resolverán las objeciones que puedan registrarse para plantear una propuesta de expropiación definitiva en la que se concrete el justiprecio a abonar para cada uno de esos solares. En esta fase inicial del proceso no se avanza todavía ninguna posible estimación de ese coste.

La culminación del proceso de compra de esos 88.000 metros cuadrados podría requerir un tiempo mínimo de un año, siempre que no acabe judicializándose tras la interposición de posibles reclamaciones respecto al precio de expropiación que se plantee respecto a cada parcela. Por ello, Aena pone en marcha el procedimiento ahora para tratar de solapar plazos mientras se ejecutan los trabajos de redacción de los proyectos constructivos de esas nuevas infraestructuras. Esa labor ya corre a cargo de la alianza de gabinetes de arquitectura e ingeniería que forman Sener Mobility, Cemosa y Fairbanks Arquitectos, como informó este diario.

El plazo fijado en el concurso para la entrega de esos proyectos es de 60 meses (cinco años), aunque se prevé que se vayan concretando de forma escalonada para cada una de las actuaciones singulares contempladas por Aena en sus previsiones para ampliar la capacidad de tratamiento de pasajeros del Miguel Hernández. En lo que respecta al nuevo dique de embarque, está previsto que cuente con un nuevo puesto de control fronterizo centralizado para organizar el tráfico procedente de países de fuera del espacio Schengen. Además, se prevé habilitar una nueva zona comercial y de restauración, así como una sala VIP propia.

Con todo, la ampliación del aeródromo no se limita a la ejecución de ese nuevo edificio procesador. La intervención contemplada en el denominado DORA III para el periodo 2027-2031 abarca un paquete de actuaciones más amplio con un desembolso global estimado de 1.154 millones para la ejecución de mejoras de los aparcamientos, viales y otros elementos de la urbanización, así como mejoras en las calles de rodaje en plataforma que reducirán los tiempos de tránsito de las aeronaves, así como la construcción de una calle de salida rápida para conseguir la misma operatividad desde ambas cabeceras de pista, según precisaron fuentes de Aena durante la presentación del DORA III. Con ese paquete de mejoras, se prevé que la superficie actual del terminal se incremente en casi un 30%.

En paralelo, Aena también ha promovido otro proceso de contratación para concertar la asistencia técnica sobre la dirección de Project Management. Se trata de un servicio externo de supervisión sobre la redacción de los proyectos, así como de la dirección de obra, control y vigilancia de las primeras actuaciones asociadas a la ampliación del aeródromo provincial. Esa licitación parte con un presupuesto de otros 38 millones (que ascienden a 45,9 millones con impuestos). Y se disputa entre dos ofertas: las presentadas por Prointec y por una alianza que componen Ayesa, Viarium Ingeniería y Gesnaer Consulting, como también ha informado este diario.

¿Cuándo podrían comenzar a ejecutarse la construcción de ese nuevo dique de embarque y del nuevo edificio de Aviación General? No existe aún un calendario definido para ello. Todo parece indicar que las primeras obras podrían demorarse como mínimo hasta 2028. Hasta el momento, la única certeza es la reserva de los primeros 868 millones para ejecutar la ampliación de la terminal provincial en el DORA III, con la previsión de que el conjunto de infraestructuras previstas se alargue más allá de 20231, hasta el periodo de vigencia del DORA IV.

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