ALICANTE. No hay marcha atrás. El ente Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) activa los trabajos definitivos de planificación técnica de la fase II de la Variante de Torrellano que procurará la construcción del nuevo trazado del ferrocarril entre Murcia y Alicante con un recorrido por el interior. El diseño de ese proyecto acaba de ponerse en marcha de manera efectiva para definir el trayecto de enlace de esa línea con la Estación Alacant Terminal mediante un nuevo itinerario alternativo que, en último término, permitirá retirar las vías que discurren en paralelo a la línea de costa, en el acceso sur de la ciudad.
La redacción de ese proyecto corre a cargo de TYLin Spain, que ya se encuentra ejecutando los trabajos de topografía de campo con la toma de mediciones necesarias para trazar el itinerario final de esa infraestructura estratégica con la que se completará la futura Red Arterial Ferroviaria de Alicante. La campaña de toma de datos se inició, en concreto, el pasado 15 de octubre, según confirman fuentes de Adif. Y debía extenderse durante un plazo mínimo de tres semanas, según las estimaciones iniciales.
Los trabajos corren a cargo de un equipo compuesto por cinco técnicos especializados, que realizan mediciones sobre el terreno y en la plataforma ferroviaria mediante equipos topográficos ligeros, según detallan fuentes del ente adscrito al Ministerio de Transportes. Esa tarea de captación de mediciones topográficas se está llevando a cabo en tres puntos clave. El primero, el entorno de la línea 330 La Encina-Alacant Terminal, entre San Vicente de Raspeig y la bifurcación de Benalúa. El segundo, en la línea 336 El Reguerón-Alacant Terminal, entre Torrellano y la Estación Alacant Terminal. Y el tercero, en la línea de alta velocidad 042 Bifurcación Albacete-Alacant Terminal, en el ámbito del Canal de Acceso a Alicante.
Ese trabajo permitirá obtener información detallada del terreno y de la infraestructura ferroviaria existente. Se trata de una información imprescindible para definir las características técnicas de la futura variante. De hecho, según fuentes de Adif, las mediciones obtenidas servirán de base para la redacción del proyecto sobre el nuevo trazado de cerca de 10,3 kilómetros de longitud concebido para acoger tanto tráficos de viajeros como de mercancías en ancho estándar.
Se trata de una actuación fundamental para incrementar la capacidad y funcionalidad de la infraestructura en un eje estratégico del Corredor Mediterráneo y (al margen de propiciar el enlace por tren desde Alicante y Elche con el aeropuerto Miguel Hernández) para posibilitar también, en una fase posterior (una vez que esté en servicio el nuevo recorrido), el desmantelamiento del trazado ferroviario actual en paralelo a la vía de la costa que penetra en el entorno del barrio de San Gabriel, lo que supone suprimir la maniobra de inversión de marcha que actualmente realizan los trenes en el apeadero situado en ese punto, así como liberar ese recorrido para favorecer otros usos paisajísticos, recreativos y vinculados con la mejora de la conectividad con Urbanova y con Elche por el litoral.
Dos años para cerrar el trazado
Adif formalizó la contratación de la redacción del proyecto con su encomienda a TYLin Spain el pasado mes de junio. Su propuesta resultó adjudicataria de la actuación por un importe de 5,1 millones y un plazo de ejecución global de dos años para dar continuidad al proyecto de la fase I, que contempla la conexión ferroviaria de Alicante y Elche con el aeropuerto provincial. La redacción del proyecto de esa primera fase se encuentra ahora en la última fase de ejecución por parte de la Unión Temporal de Empresas (UTE) que forman Geocontrol e Inse Rail (bautizada UTE Aeropuerto Alicante): la propuesta que resultó adjudicataria del encargo en febrero de 2023 por un montante total de 2.478.518,76 euros y un plazo de ejecución de 38 meses. De este modo, el proyecto de ese primer tramo podría quedar cerrado a finales de este año.

- Plano de la zona de actuación de la Variante de Torrellano
Las mediciones topográficas iniciadas ahora abren el plazo de dos años del que dispone TYLin Spain para desarrollar y detallar la propuesta técnica definitiva respecto al itinerario previsto por el Ministerio de Transportes para la fase II, que ya cuenta con la preceptiva Declaración de Impacto Ambiental (DIA) favorable. En concreto, el trazado validado por el Ministerio para la Transición Ecológica contempla un recorrido segmentado en tres ejes. El primero, la Vía general desde la estación Alacant Terminal hasta conectar con la primera fase de la variante, que constituye el eje principal de la actuación. Se proyecta en doble vía electrificada, con una longitud total de más de 9,9 kilómetros que discurren con orientación predominante norte-sur (bordeando el entramado urbano e industrial de Florida-Babel y Mercalicante) y atraviesa la sierra de Colmenares mediante la construcción de un túnel hasta su conexión con el acceso al aeropuerto.
El segundo eje es el ramal de conexión L330 entre la estación de La Encina, en Villena, y la estación Alacant Terminal, que se define como tramo de vía única exclusivo para el tráfico de mercancías, con una longitud de 3,3 kilómetros. Este ramal permite dar continuidad a los tráficos del Corredor Mediterráneo hacia el norte y el interior peninsular. Y el tercer eje es el ramal de conexión L336 entre El Reguerón y la estación Alacant Terminal, que consiste en un ramal de vía única de 670 metros de longitud, proyectado para conectar el tráfico de mercancías hacia el sur (Murcia). Existe, además, un cuarto eje, de 5 kilómetros, que corresponde con el tramo comprendido entre la estación de Alacant Terminal y el cruce con la autovía A-31, que coincide con el diseño aprobado definitivamente en 2006, como parte del proyecto de remodelación de la red arterial ferroviaria de Alicante, que cuenta con una declaración de impacto ambiental favorable propia, formulada el 24 de junio de 2006.
Como informó este diario, la construcción de esos nuevos ejes está condicionada por una orografía diversa en la que se incluyen cauces hidráulicos y distintas infraestructuras estratégicas de la red viaria provincial. Así, el proyecto contempla la construcción de varios viaductos. Sobre la vía general se incluyen tres: uno sobre el Barranco de las Ovejas de 130 m; otro sobre las carreteras N-330a y A-31 de 774,5 m; y otro sobre la autovía A-79 de 1.219 m de longitud. Además, en el ramal L330 se proyecta un primer viaducto sobre el barranco Pla de la Vallonga y la A-70 de 360 m, y un segundo viaducto sobre el barranco de las Ovejas de 286 m. Y no solo eso. El proyecto incluye asimismo la ejecución de varios túneles. Uno de ellos, para cruzar la sierra de Colmenares, diseñado para vía doble y excavado en mina, con una longitud de 1.017 metros. Este tramo subterráneo se complementa con falsos túneles en sus emboquilles (30 m en la boca norte y 170 m en la boca sur). Y el ramal L336 incluye también un falso túnel inicial de 170 m. TYlin deberá aterrizar ahora ese conjunto de infraestructuras con su planificación técnica.
Contratación de obras y objetivos
Solo a partir de la definición de ese proyecto, se podrá dar paso a la contratación de la ejecución de las obras. Es decir, el encargo a una constructora para que asuma la construcción del nuevo recorrido. De este modo, todo parece indicar que la licitación de los trabajos de la fase I podrían abordarse a partir de mediados de 2027, mientras que los de la fase II tendrán que esperar al menos hasta finales de 2028 o principios de 2029, en función de los tiempos en los que se resuelva la ejecución de la redacción del proyecto constructivo. Por el momento, no se ha cerrado una cifra oficial sobre el importe de los trabajos de las dos fases, ya que, en último término, depende del proyecto constructivo.
Por lo pronto, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible despejó a principios del mes de octubre otro de los trámites administrativos pendientes en la tramitación del proyecto de la Variante al aprobar definitivamente el estudio informativo y el expediente de audiencia e información pública del 'Estudio informativo complementario del proyecto de remodelación de la Red Arterial Ferroviaria de Alicante. Variante de Torrellano'. En ese punto, el propio ministerio destacó que la construcción de ese nuevo trazado pretende cumplir con cuatro objetivos clave. Primero, mejorar las prestaciones de los servicios de cercanías de la línea C1 Alacant-Terminal-Murcia del Carmen. Segundo, aumentar la capacidad operativa y la funcionalidad de la Red Arterial Ferroviaria de Alicante y su integración en el Corredor Mediterráneo. Tercero, crear una conexión ferroviaria directa con el Aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández. Y cuarto, desmantelar la vía de la costa, eliminando la barrera urbanística para abrir la ciudad de Alicante al mar.