ALCOY. Arrancan las obras de reurbanización de la calle Joan Fuster, en Alcoy, que permitirán mejorar la accesibilidad y seguridad, así como disponer de hasta 95 plazas de aparcamiento, estando previsto que se desarrollen a lo largo de tres meses, en los que la vía estará cerrada a vehículos y peatones.
Esta actuación ha sido adjudicada a la empresa Hidráulicas La Foia SL, por 93.109,5 euros IVA incluido, que supone una ligera rebaja respecto al presupuesto de licitación, que era de 93.826,87 euros.
Los trabajos consisten principalmente en el refuerzo de los actuales recorridos peatonales, permitiendo que cualquier persona pueda desplazarse con seguridad en cualquier dirección, cerca del parque y el colegio El Romeral. Además, se llevará a cabo una importante reordenación de las plazas de estacionamiento, aportando un espacio habilitado que permitirá alojar un total de 95 plazas de aparcamiento directo, lo que supone un incremento en una veintena de plazas de aparcamiento.

- Simulación de cómo quedará la calle ya reurbanizada.
El estado previo de este entorno urbano presentaba deficiencias, con aceras discontinuas y vehículos estacionados de forma irregular en parcelas públicas, lo que suponía un riesgo para la seguridad vial, especialmente por la cercanía de un centro escolar. Para solucionarlo, el proyecto contempla actuar sobre cuatro tipos de secciones diferentes, incluyendo la demolición de 363 metros cuadrados de pavimento rígido correspondiente a las aceras. La nueva plataforma se regularizará con nuevas capas de materiales, al mismo tiempo que se renovarán los servicios básicos con la anulación y sustitución de ocho imbornales conectados a la red general de pluviales y la instalación de ocho nuevas arquetas para la red de alumbrado público.
Esta intervención se enmarca dentro de los presupuestos participativos del año 2025. En concreto, forma parte de la propuesta para crear nuevas zonas de aparcamiento en distintos puntos de la ciudad, como las calles El Camí y Santa Rosa, La Rosaleda, bajo el Pont de Sant Jordi, la calle Sant Roc y la avenida La Alameda, una iniciativa que contaba con una dotación global de 105.000 euros.
El concejal responsable del mantenimiento, Jordi Martínez, ha destacado la importancia de esta actuación para la ciudad. "Valoramos estas obras fundamentales para la ordenación del espacio público, ya que solucionamos una carencia histórica y garantizamos la protección del alumnado y del vecindario". Por su parte, la concejala de Participación, Aroa Mira, ha incidido en la relevancia de escuchar la voluntad popular. "Esta intervención es un ejemplo claro de cómo las aportaciones ciudadanas transforman nuestros barrios para hacerlos más habitables y seguros para todas las personas".