ALCOY. La Pinacoteca de Alcoy va a ser una realidad a principios de noviembre, cuando abra sus puertas con una gran exposición antológica sobre el pintor alcoyano Antonio Gisbert que actualmente puede verse en el Museo de Bellas Artes de Alicante (MUBAG) y que después llegará a Alcoy y a Valencia.
A falta de concretar la fecha, la previsión es que se inaugure durante la primera quincena de noviembre y supondrá cumplir una reivindicación histórica de la ciudad y culminar un área expositiva, ya que junto a la Pinacoteca se encuentra la sala de exposiciones La Capella, que se incorporará a este nuevo museo de arte para acoger obras de temática religiosa, y el Museu Camilo Sesto, compartiendo todos diferentes espacios de un mismo inmueble.
La puesta en marcha de la Pinacoteca ha permitido recuperar un edificio patrimonial en la calle El Camí, que acogió al Antiguo Asilo San José y que durante décadas ha estado cerrado y sin uso, ya que dejó de prestar servicio en 1979. Se trata de un edificio que data de 1880, se encuentra en el catálogo de protecciones y es Bien de Interés Cultural. Fue construido por el Maestro de Obras José Moltó Valor, formado por tres plantas y subsuelo, y con fachada de piedra en sillería.
Las obras de rehabilitación de las dependencias para la Pinacoteca fueron adjudicadas a la UTE Promed Consulting y Patrimonio Inteligente SL por algo más de 1,5 millones de euros, con el IVA incluido, y cuentan con 1,1 millones de euros procedentes de los fondos europeos Next Generation. Recientemente el PP denunciaba un sobrecoste de cerca de 155.000 euros y retrasos en la apertura, teniendo en cuenta que la previsión inicial era inaugurarla justo un año antes.
Una colección centenaria
El proyecto museográfico para la Pinacoteca, que se encuentra en la recta final de su ejecución adjudicada a Visual Producciones SL, se plantea como “una gran muestra expositiva practicable” y está previsto que en tres plantas del edificio se dispongan hasta cinco salas, con muestras temporales y permanentes, como también se buscará la colaboración con otros museos.
Además, tanto en las salas como en espacios de comunicación entre estas se prevé mostrar piezas escultóricas, y los espacios expositivos se repartirán en la planta semisótano, primera y segunda. Las instalaciones contarán, entre otras dependencias, con tienda, sala polivalente y espacio de presentación, así como almacén y archivo.

- Simulación de una sala de la Pinacoteca.
La colección de arte municipal tiene su origen a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, a partir de un concurso y exposición de bellas artes convocado por la Escuela Industrial Elemental y patrocinado por el ayuntamiento, donando al consistorio una de las obras expuestas, como se indica en el proyecto museográfico, realizado por Rocamora Diseño y Arquitectura SLP. A partir de esta iniciativa surgieron otras, como la creación de museos y certámenes de pintura.
El concejal de Patrimonio Histórico y Cultural, Ignacio Trelis, apuntaba hace ya un tiempo que la colección superaba las 800 obras, y que seguía creciendo con importantes donaciones y cesiones. "Cuenta con piezas de diferente tipología y material, como son fundamentalmente pintura y obra gráfica, además de una importante colección escultórica y, en menor volumen, cartelería, grabados, fotografía y piezas de videoarte", como se recoge en el proyecto.
Hay que tener en cuenta que el inicio de la colección también está motivado por el hecho de que Alcoy vivió en el siglo XIX y principios del XX una época marcada por el protagonismo de artistas de renombre como Antonio Gisbert, con quien se estrenará el museo, así como Fernando Cabrera, Emilio Sala, Francisco Laporta, Lorenzo Casanova y Adolfo Durá, cuyas obras estarán presentes. El proyecto incluye una selección de un centenar de obras pictóricas y alrededor de medio centenar de esculturas, y nombres como el de Peresejo, Sento Masiá, Roc Candela, Antoni Miró, Manolo Boix y Ramón Castañer forman parte de la selección, que se remonta puntualmente a piezas incluso del siglo XVII.
Hasta ahora, difícilmente la colección podía ser mostrada, al no contar con el espacio adecuado, y con la Pinacoteca pasa a disponer de unas instalaciones con las condiciones óptimas de conservación y exhibición "para la puesta en valor de la colección, complementado con un diseño expositivo que valore lo excepcional de cada obra, con un aporte de contenidos y soportes alternativos, novedosos, que ayuden a la comprensión adecuada de la colección, a la apreciación tanto de los valores artísticos como materiales de cada pieza expuesta y de sus conjuntos".