ALCOY. Habrá que esperar dos semanas para saber cuándo celebra Alcoy las Fiestas de Moros y Cristianos del próximo año, ya que se ha acordado dejar el tema sobre la mesa en el pleno que se celebra este viernes, al aumentar públicamente el descontento y las voces en contra a la propuesta de que fuesen entre semana, concretamente el 22, 23 y 24 de abril, que suponen de jueves a sábado y que coincide con los días tradicionales de celebración. La celebración de las Fiestas va unida a los dos días de festivos locales, que para 2027 se planteaban los dos primeros de la Trilogía.
Y es que, a las voces en contra de la Federación de Empresarios Fedac, la Federación de Comercio y el sindicato CC OO, se han sumado ahora la de políticos. Mientras Guanyar Alcoi se abstuvo en la votación celebrada en el Consejo Económico y Social, todos los demás partidos votaron a favor. Sin embargo, este miércoles Compromís anunció un cambio a votar en contra, Vox también modificaba su postura y no apoyaría la propuesta, y el Partido Popular ha pedido que quedara sobre la mesa, lo que ha comportado que este viernes no se trate el tema de los festivos en el pleno.
Los principales motivos del rechazo a que las Fiestas sean entre semana pasan por cuestiones económicas, puesto que baja de manera considerable la presencia de visitantes y repercute negativamente en el impacto económico especialmente en hostelería, restauración y comercio. Además, se apunta que cuando se celebran en fin de semana los alcoyanos que viven o trabajan fuera tienen más disponibilidad para poder desplazarse a Alcoy.
El alcalde, Toni Francés, y el concejal de Fiestas, Jordi Martínez, han comparecido en rueda de prensa para anunciar que a primera hora de esta mañana se ha celebrado una Junta de portavoces en la que se ha acordado dejar sobre la mesa el pleno de este viernes la propuesta de festivos locales, que pasaba por que los dos días fuesen el 22 y 23 de abril, "con la voluntad de seguir negociando para alcanzar una mayoría suficientemente amplia para el próximo año", ha apuntado el alcalde.
La situación que se está viviendo a nivel político, con cambios de voto respecto al CES tiene un motivo claro para el alcalde: "lo que ha pasado no pasaría si no estuviésemos a menos de un año de elecciones", y ha añadido que "la propuesta de 22, 23 y 24 hace un mes que se sabe, yo ya dije que iba a apoyarlo. Esto se podía haber evitado si tuviesen una postura clara".
Toni Francés ha recordado cómo se ha llegado hasta aquí. "Con motivo de una celebración importantísima, como es el 750 aniversario, la Asociación de San Jorge de forma unánime propuso celebrar las Fiestas del próximo año el 22, 23 y 24 de abril”, con el fin de que el día del patrón, el 23, fuera festivo y celebrar la clausura del año en que se ha celebrado el 750 aniversario del patronazgo de San Jorge, coincidiendo además con las fechas tradicionales.
El alcalde ha apuntado que en su momento le trasladó al presidente de la institución festera que defensaría la propuesta de la Asociación, "puesto que se vive una celebración que no se volverá a repetir y merecía los días que el mundo de la Fiesta planteara", sin olvidar que "ha sido nuestro gobierno el que ha posibilitado que se supere uno de los grandes debates de las Fiestas y se había llegado a un consenso para celebrarlas en fin de semana".
Tras la propuesta de la Asociación de San Jorge, en cuya asamblea ya hubo voces en contra a celebrarlas entre semana, el tema fue ratificado por el CES sin unanimidad y tras aplazar la aprobación, esta próxima semana se mantendrán los contactos pertinentes buscando el mayor consenso posible, para celebrar una nueva reunión del CES y un pleno extraordinario en dos semanas, puesto que antes de finalizar el mes de julio deben trasladarse a Conselleria qué días se acuerda como festivos locales, pues es la administración autonómica la que los ratifica, como ha recordado el concejal de Fiestas.
Justo hace 30 años se vivió la 'guerra del calendario', entre los partidarios de las fechas tradicionales en las que se venían celebrando -a excepción de cuando debían cambiarse por una tardía Semana Santa- y quienes ya defendían un paso al fin de semana, como finalmente ha venido sucediendo y en la última década, aproximadamente, con unanimidad.