EL CAMPELLO. Trece minutos exactos. Es el tiempo que tardaría el servicio de salvamento y socorrismo de las playas de El Campello desde que es alertado de un incidente en el mar y la víctima, estabilizada, va camino del hospital en ambulancia.
Ayer, la parte norte de la playa de Muchavista fue la elegida para llevar a cabo un simulacro de salvamento en el mar, con un supuesto de accidente que únicamente conocía el coordinador del cuerpo de socorristas, consistente en un atropello a un bañista por una moto de agua.
A las 11:36 horas, el socorrista de zona advirtió el accidente y dio aviso inmediato a la central, mientras se metía en el agua para asistir al herido. Se activó inmediatamente el protocolo, y en muy poco tiempo llegó un equipo de moto acuática, con base en Tobago, con material para casos de traumatismo craneoencefálico, mientras Coordinación reclamaba una ambulancia con equipo sanitario.

En el agua, se colocó un collarín al herido, que fue transportado a la orilla, donde se le aplicaron primeros auxilios y se valoró la situación para actuar en consecuencia. A las 11:45 horas la ambulancia llega al lugar, los sanitarios inspeccionan el estado del accidentado, lo estabilizan en tablero espinal y lo trasladan al vehículo, que pone rumbo al hospital a las 11:49 horas.
El simulacro atrajo la atención de los bañistas, que “preocupados” despejaron la zona para que los equipos pudieran trabajar, y preguntaban si podían colaborar en algo. Uno de ellos desenclavó su sombrilla de playa para dar sombra al herido y los sanitarios.
Maquinaria “engrasada”
Se trata del segundo simulacro que se lleva a cabo esta temporada de baño, tras el realizado el pasado julio en Cala Lanuza. La Concejalía de Playas e Infraestructuras Turísticas, que dirige Rafa Galvañ, considera estos ejercicios “importantes” para determinar si los protocolos son los adecuados. Es una especie de “examen” para conocer si la maquinaria está bien engrasada y lista para atender cualquier emergencia.

Y así fue. Del operativo no sabían nada ni los socorristas ni los sanitarios. El propio joven que hizo el papel de accidentado, integrante del equipo de salvamento y socorrismo, tampoco sabía nada. Su coordinador le indicó unos minutos antes del inicio del simulacro que se lanzara al mar, nadara hasta una boya y pidiera auxilio simulando que le había atropellado una moto acuática.
“De eso se trata”, señalaron el técnico de Playas, Víctor López, y el coordinador del equipo de salvamento y socorrismo, Miguel Níguez, que anotaba cada movimiento y cada segundo. “Los tiempos de reacción es lo más importante, porque son vitales para salvar vidas en el mar”, señaló.
La valoración del ejercicio es “positiva”, tras aplicarse los protocolos de actuación en estos casos. Pese al tráfico intenso de la avenida Jaume I a esas horas, la ambulancia se abrió paso accionando las sirenas, y los conductores actuaron correctamente despejando su camino.