2020: La pandemia que lo paralizó todo

10 ANIVERSARIO ALICANTE PLAZA

10º ANIVERSARIO AP

Seis años después de la covid-19, 'Alicante Plaza' mira hacia las secuelas económicas, empresariales y de empleo que dejaron las restricciones en la provincia

  • El desplome del negocio hotelero, con una caída cercana al 70%, arrastró el PIB alicantino
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[Este artículo se incluye en la revista 'Alicante Plaza, 2016-2026: diez años creciendo'. Puede leerla íntegramente en este enlace]

ALICANTE. En el presente año 2026 se han cumplido seis años desde que la pandemia de la covid-19 congeló la economía, puso en pausa el factor social del ser humano, empujó la salud mental al borde e instauró una ‘nueva normalidad’ temporal con mascarillas, olor a desinfectante y reuniones sociales reducidas. Y, no nos olvidemos, infectó a millones de personas en el mundo y se llevó consigo a otra gran cantidad. Este reportaje pone el foco en la provincia de Alicante, un territorio turístico golpeado por las restricciones de la movilidad (también en los viajes), en los horarios y en los aforos de los locales.

No solo sufrió el turismo; industrias muy presentes en la provincia como el calzado, la agricultura y la pesca o la construcción también se vieron afectadas. Es más, el primer mes de confinamiento (marzo), la construcción sintió el embiste al decretar el Gobierno la paralización de la actividad el 29 de marzo, y la industria se resintió al permanecer abiertas solo aquellas consideradas esenciales (aunque eran muchas las que ya habían reducido su actividad o incluso cerrado).

Desempleo hasta datos alarmantes

Lo cierto es que el arranque del año 2020  —o, más bien, el cierre de 2019— trajo consigo una reducción en el número de personas paradas en la provincia de Alicante, situándose en 148.073 personas demandantes de empleo. Esto arrojaba un porcentaje de reducción del 1,75% con respecto a diciembre de 2018. Una cifra que, no obstante, suponía la caída más light del desempleo en los últimos siete años, como recogió en su análisis el Instituto de Estudios Económicos de Alicante (Ineca).

La realidad es que, aunque poco, el paro bajó sin conocer que ese año engordaría debido al azote económico-empresarial de la pandemia. Y es que, si a cierre de 2019 el paro en la provincia experimentó una bajada del 1,75%, a final del año pandémico la subida fue más que notable, con un aumento del 25%.  Una cuarta parte más de personas desempleadas, lo que en números se traduce en 186.109 demandantes de empleo, comparados con los 148.000 con los que terminaba 2018. Esto suponía el 4,79% del total anual de parados.

Si se mira al primer mes de confinamiento por el estado de alarma, marzo dejó unos datos desoladores: 164.900 parados en la provincia, 14.500 personas más que a finales de febrero. Es decir, aumentó un 9,65% en solo un mes. Al paro registrado se debe sumar el número de afiliados como variable que evidencia el impacto de la pandemia en el tejido económico. En diciembre había en la provincia 647.592 personas afiliadas a la Seguridad Social, lo que significan 16.657 afiliados menos que en 2018. Es decir, un descenso del 2,5%. 

El Régimen General contabilizaba 510.942 afiliados, 18.100 menos que el año anterior. Sin embargo, los autónomos crecieron, situando la cifra en 134.260 en diciembre. Esto eran 1.554 trabajadores por cuenta propia más en todo 2019. Un hecho que Ineca advirtió que podría esconder una apuesta por el autoempleo ante la falta de oportunidades.

El sector turístico, el más azotado

Ningún sector se salvó de destruir empleo en 2019, aunque el que peor parado salió fue el de los servicios, que tuvo que lidiar con limitaciones de movilidad y restricciones horarias y de aforo; se alcanzaron los 124.257 parados en este sector. Por su parte, la construcción registró 16.407, la industria 24.079 y la agricultura 7.060 al cierre del año. Pese a que la hostelería acabaría siendo la actividad más resentida, otros sectores comenzaron el confinamiento con una situación desagradable: uno de los más afectados durante el mes de marzo fue el de la construcción, registrando 15.100 parados ese mes, 2.600 más que el mes anterior, lo que representaba un crecimiento de más del 20%. También la industria se vio golpeada ese primer mes de confinamiento, finalizando marzo con 24.500 desempleados, casi 3.000 más (incremento del 13,9%).

Ya en marzo, las cifras se cebaron con el sector servicios, ya que la actividad hostelera y turística fue la primera que cerró debido a las restricciones. Durante ese primer mes, se registraron 110.450 parados, 8.755 más que en febrero (un 8,6% más), en una temporada que, per se, genera empleo por la Semana Santa y la cercanía al verano. ¿Y cómo arrancó la agricultura? Mejor de lo que terminó, claro está. Fue el único sector que mejoró sus cifras en marzo a pesar de la pandemia. Todo sea dicho, de manera muy superficial, ya que el número de parados se redujo un 0,3%, alcanzando la cifra de 5.640 personas al finalizar el mes. Un ligero incremento que se explica porque el sector primario es clave para mantener el abastecimiento de alimentos.

  • La hostelería y el turismo fueron las primeras actividades en cerrar por las restricciones -

ERTE, el ‘respiro’ para las empresas

El mecanismo de Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) fue una fórmula empleada por muchas empresas para no tener que despedir a sus empleados de manera definitiva. Al término de 2019, en la provincia de Alicante había 23.366 personas en ERTE (11.512 hombres y 11.854 mujeres), según datos del Ministerio de Seguridad Social.

El primer mes de confinamiento, ya había más de 92.000 trabajadores incluidos en algún ERTE registrado por las empresas alicantinas en la Conselleria de Economía. Y es que el Gobierno valenciano recibió 19.461 expedientes de regulación temporal hasta el 1 de abril. De hecho, hasta noviembre (antes de acabar 2019), la Conselleria de Economía había tramitado para la provincia de Alicante 27.165 ERTE para 141.420 empleados y, por ese entonces, ya se habían reincorporado a su puesto de trabajo 84.841 personas. Sin embargo, hubo empresas que se acogieron a una segunda regulación temporal, lo que se denominó como ERTE por rebrote.

El tercer peor PIB de la península

Si hablamos del Producto Interior Bruto (PIB), la provincia de Alicante resultó ser la tercera peor parada de la península española en 2020. El PIB de este territorio retrocedió un 13,5% durante el año, según el informe del Banco de España La evolución de la actividad en las provincias españolas a lo largo de 2020 y sus determinantes. Este documento calculaba que la caída alicantina rondaba los 5.100 millones de euros de PIB, es decir, dinero que no se generó en el año de la pandemia en comparación con el anterior. Estas cifras hicieron que Alicante perdiera la quinta posición en el ranking de provincias por producto bruto.

Evidentemente, el turismo ‘ayudó’ a estos resultados. En 2019 el PIB generado por esta actividad en la provincia de Alicante era de un 18% (unos 6.800 millones en 2019). Pero la caída del negocio hotelero en un 70% y el retroceso de entre el 40 y el 50% en el alquiler de viviendas turísticas resintieron el PIB hasta llevarlo a la situación comentada. A pesar de este retroceso, más tarde se conoció que las plazas hoteleras crecieron durante la pandemia en la Comunitat Valenciana, siendo Benidorm el primer destino que incrementó el número de plazas (un 3,8% más) y ocupando Jávea la segunda posición (+7%).

¿Se preparaba el PIB para la pandemia? Según un informe que Ineca publicó sobre el primer trimestre de 2020 (recordemos que el confinamiento se acordó en España el 15 de marzo), la economía alicantina ya presentaba síntomas de la ralentización. Es más, el Instituto de Estudios Económicos advertía de que el coronavirus había devuelto a Alicante a cifras de 2017.

Otros problemas económicos

La actividad cultural también entra en la ecuación económica del territorio alicantino. Ya en abril, se estimaba que la provincia dejó de ingresar en dos meses unos seis millones de euros solo de la industria audiovisual. La Film Commission Costa Blanca afirmó que se cancelaron series y largometrajes, afectando a producciones para Amazon, Atresmedia y Boomerang TV que ya estaban previstas para desarrollarse en Alicante, Villajoyosa, Jávea, Denia, Benidorm, Elche y El Campello.

FUE NOTICIA EN 2020


  • Presentación del TRAM hacia L'Alacantí -

Un TRAM que nunca llegó a l’Alacantí

ALICANTE (THAIS PEÑALVER). La vertebración de la comarca de l’Alacantí es una reivindicación que viene de tiempo atrás. Por eso, cuando se anunció la ampliación de una línea del TRAM para unir Sant Joan d’Alacant con Alicante se acogió con entusiasmo, pero con cautela. Una cautela que, echando la vista adelante, parecía estar justificada. Y es que la intención ha quedado en eso, una promesa temporal que no ha dado sus frutos ni mucho menos ha cumplido los plazos prometidos en un primer momento.

El 7 de diciembre de 2020, el barrio de Benimagrell (ubicado en Sant Joan) fue testigo de la presentación oficial del proyecto (aunque el anuncio se hizo meses antes en el mismo año), con la presencia del entonces conseller de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad, Arcadi España, quien adelantó algunas pinceladas de lo que sería el proyecto: una inversión de 23,5 millones de euros, una estación intermodal en el municipio y el beneficio de la población sanjuanera y también de quienes se desplazan hasta el hospital o el campus de la UMH.

Esta prolongación de las líneas L1 y L3 esperaba el inicio de las obras en 2024, quedando redactado el proyecto en 2021. De hecho, el borrador de los presupuestos para 2021 contemplaba el proyecto, cuyo recorrido inicial planteaba la salida en la estación Campo de Golf, pasando por el Hospital y el campus sanitario de la UMH (donde se ubicaría el intercambiador) y llegando hasta la zona de Benimagrell. Un trayecto que se calculaba en una longitud estimada de 2,8 kilómetros y que beneficiaría a unas 13.000 personas.

Sin embargo, Mutxamel también se pronunció para sumarse a la ecuación a través de la Plataforma en favor del TRAM de l’Alacantí. El colectivo recogió firmas, solicitó la creación de una mesa de trabajo conjunta para determinar el mejor trazado e incluso consiguió el respaldo de la formación en Les Corts para que se tuviera en cuenta al municipio en el desarrollo de esta opción de transporte público. Y lo acabó consiguiendo, aunque al año siguiente.

 

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