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reunión con la junta de personal del departamento

Sanidad admite la imposibilidad de revertir el Hospital de Dénia antes de elecciones 

22/03/2019 - 

VALÈNCIA. La Conselleria de Sanidad ha terminado por admitir lo que parecía evidente y es la imposibilidad de recuperar para la gestión pública el departamento de Dénia antes de elecciones. Este jueves, la consellera, Ana Barceló, y el subsecretario de Sanidad, Juan Ángel Poyatos, se reunían con la junta de personal del hospital para comunicarles que los plazos están muy al límite.

Gestionado por Marina Salud, empresa participada en un 65% por DKV y en un 35% por Ribera Salud, las empresas están a la espera de las liquidaciones para poder cerrar un acuerdo definitivo con el que comprar todas las acciones y que la administración pueda recuperar ya una concesión que termina en 2023 tras la promesa realizada por el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, hace casi tres años.

Actualmente, la Conselleria tiene terminada la liquidación de los años 2012 a 2015 con Marina Salud, por unos 77 millones de euros en favor de la Generalitat. La empresa ya tenía contabilizada en su balance de 2017 esta deuda y tenía tesorería suficiente para afrontarla. En cuanto a las liquidaciones de 2016 y 2017 están a punto de cerrarse pero probablemente no sea antes de elecciones, ya la próxima semana, debido a la necesidad de unos datos a nivel estatal que llegarían en mayo.

A pesar de la situación todavía hay una vía abierta y es que sean las empresas las que realicen sus propias propuestas de venta y que éstas sean aceptadas por la administración, independientemente de las liquidaciones realizadas. Sin embargo, no parece que esta vaya a ser una opción para las compañías que participan en la gestión del departamento. 

Foto: RAFA MOLINA

La pasada semana, DKV ya dejó plantada a la Generalitat en una reunión donde pretendían negociar las condiciones de la compra de Marina Salud. Lo hacía por segunda vez, ya que la aseguradora alemana había anulado otro esa misma semana. La Generalitat ya comunicó a DKV cuál es el precio máximo que puede pagar, que como adelantó Valencia Plaza es de cerca de 16 millones de euros más la deuda que Marina Salud tiene con sus socios, que asciende a unos 35 millones. 

De los 16 millones, a DKV le correspondería el 65%. Lo ajustado del precio al lado de lo que podría ofrecer Ribera Salud por ese 65%, dadas las expectativas de negocio hasta el fin de la concesión en 2024, sería uno de los motivos por los que la aseguradora alemana ha decidido no sentarse a negociar. 

A pesar de que llegar a un acuerdo era una misión urgente de la administración, la posición de DKV es mucho más cómoda después de tres años de espera. Es más, si espera seis semanas podría encontrarse con que cambia el interlocutor con un Gobierno salido de las urnas, si gana la derecha, más proclive a aceptar que Ribera Salud se haga cargo de la concesión, como pretendían los dos socios de Marina Salud en un principio.

Por otro lado, la Generalitat tiene que establecer el estatus del personal de la empresa privada Marina Salud si se cierra la operación de compra y la Generalitat pasa a ser concesionaria de sí misma. Una cuestión que no puede plantearse de forma rápida y que tampoco convence a los trabajadores del departamento, que quieren que la administración les absorba con la misma fórmula que el personal de La Ribera.

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