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Hoy es 25 de febrero y se habla de benidorm coronavirus desescalada COMERCIO zeeman ricos

el congreso federal será en octubre y los autonómicos, antes de 2022

Puig se enfrentará a su reelección en el PSPV a final de año con la gestión de la covid todavía en el alero

19/01/2021 - 

VALÈNCIA. La Ejecutiva del PSOE decidió en la reunión mantenida este lunes que el Comité Federal que tendrá lugar en Barcelona el próximo sábado sirva para fijar la fecha de su 40º Congreso Federal. Así, la cita se celebrará el 15, 16 y 17 de octubre y dará paso a los procesos autonómicos que deberán acometerse antes de 2022.

Así pues, el presidente de la Generalitat y líder de los socialistas valencianos, Ximo Puig, se enfrentará al congreso de su reelección a finales de este ejercicio y, probablemente, todavía con un ojo puesto en la evolución del coronavirus que a día de hoy azota gravemente a la Comunitat Valenciana.

De hecho, la gestión de la covid es la única preocupación en el Palau de la Generalitat. En primer lugar, por las pérdidas humanas que amenazan con incrementarse en los próximos días y, en segundo, por el desgaste político que pueden suponer para Puig las consecuencias sanitarias y económicas de esta pandemia.

Dentro de esta enorme crisis, puede decirse que el jefe del Consell y líder del PSPV superó el pasado año con una imagen y gestión solvente. Existieron tropiezos pero, en líneas generales, los buenos datos de la Comunitat y algunas medidas importantes como la compra rápida y masiva de material sanitaria, le sirvieron para proyectar un perfil sólido en momentos muy delicados y dejarle en una mejor posición tanto en el ámbito institucional como en el meramente orgánico.

No obstante, la recta final del año, con la gestión de las fiestas navideñas y el deseo de mantener el equilibrio entre la economía y la prevención sanitaria, ha desembocado en las peores cifras desde el inicio de la pandemia. Una situación que ha debilitado en cierta medida la figura presidencial -que ha recibido críticas por su gestión incluso de sus socios del Botànic- y para cuyo sostenimiento será determinante este mes de enero. Si la curva no se aplana y se producen más restricciones, Puig tendrá difícil no perder unos cuantos puntos de credibilidad por las decisiones adoptadas en las últimas semanas.

Sánchez y Puig, juntos en un mítin. Foto: RAFA MOLINA

En este sentido, es importante lo que suceda con la gestión sanitaria y económica del coronavirus en este año, al margen de por las razones obvias, porque además servirá como termómetro para calibrar la fortaleza de Puig como presidente de la Generalitat pero también como líder del PSPV. Si consigue salir airoso de este difícil trance, la lógica indica que partirá como favorito para ser reelegido como secretario general de los socialistas valencianos. Si, por contra, sale debilitado de estos próximos meses, podría encontrarse con una alternativa sólida que impulsada por los dirigentes próximos al ministro de Transporte y secretario de Organización del PSOE, el también valenciano José Luis Ábalos, quienes ya lo intentaron en 2017 con el alcalde de Burjassot, Rafa García, como primera espada.

Con este escenario, ninguno de los dos bandos ha perdido el tiempo en estos meses. El entorno de Puig ha impulsado en los últimos meses algunos nombramientos con aroma estratégico dentro del Consell: por ejemplo, designó al exlíder del PSPV Jorge Alarte como director general de Relaciones con las CCAA y de Representación Institucional; a la concejal de Mislata Luisa Martínez, próxima a Carlos Fernández Bielsa -uno de los referentes del partido en l'Horta Sud-, directora general de Puertos, Aeropuertos y Costas, a Bartolomé Nofuentes asesor de Presidencia y a Toni Quintana, director general de Agricultura; ambos cabezas visibles de la plataforma Socialistas 3.0.

En la otra orilla, desde el sector 'abalista' también se han hecho incorporaciones. Desde la Delegación del Gobierno que lidera Gloria Calero, afín al ministro, se fichó como jefe de Gabinete a Vicent Bufort, otrora uno de los estrategas de cabecera del entorno de Puig; también se incorporó como subdelegado del Gobierno a Rafa Rubio, exconcejal y exlíder del PSPV en València ciudad, así como al secretario de Organización de la Ribera Alta, Carles Arques.

Ábalos, Puig y Sánchez juntos en un mitin. Foto: KIKE TABERNER

Desde el entorno de Puig tienen confianza en que el presidente de la Generalitat renovará su cargo sin dificultades. Consideran que, además de tener el apoyo mayoritario en el PSPV, la relación con Pedro Sánchez se ha apuntalado en los últimos meses e incluso dudan de que Ábalos esté dispuesto a presentar batalla a través de sus representantes en la Comunitat, además de recalcar que cabe la posibilidad de que cuando llegue el cónclave ya no sea el secretario de Organización del PSOE.

Por otra parte, los afines al ministro insisten en que los números no están del lado de Puig, y se muestran críticos con la gestión del partido que se ha realizado en los últimos años, por lo que no ven descabellada una bicefalia en la que el presidente mantenga su cargo institucional pero pierda el liderazgo orgánico. 

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