X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información

atrae especialmente al emprendimiento femenino 

Oportunidades de negocio en el mercado de las mascotas

31/07/2017 - 

MADRID. De cada diez hogares en España, cuatro cuenta con algún animal doméstico. En total 20 millones, según el informe sectorial de la Asociación Madrileña de Veterinarios de Animales de Compañía (AMVAC). Los datos sitúan a España en el quinto lugar en Europa en cuanto al gasto asignado al cuidado de las mascotas con 1.000 millones de euros el año pasado. El 70% del gasto se destina a la comida, (más presupuesto para perros que para gatos), pero también las clínicas, la alimentación, los juguetes o los productos de belleza relacionados con ellos están en alza, motivo por el cual no paran de surgir nuevas propuestas de negocio en torno a este mercado.

Una de las que más éxitos ha cosechado es la startup valenciana Gösi. Tras reunir 35.000 euros en una campaña de crowdfunding en Kickstarter, Gösi se alzó también como startup ganadora con el primer premio en la XII Edición del Campus de Emprendedores en Barcelona Seed Rocket. María Jorqués es CEO y fundadora de la compañía cuya idea surgió a raíz del extravío de su cachorro.

 Más tarde comprobó que, según las estadísticas, 1 de cada 3 mascotas se pierden a lo largo de su vida viendo en esa problemática una necesidad y la ocasión para montar algo. La solución de Gösi consiste en un collar inteligente que permite monitorizar la actividad de la mascota, su estado de salud y localizarlo en caso de extravío, dado que incorpora un geolocalizador y tecnología de ultrasonido.

El mismo presupuesto para el perro que para un bebé

Gösi se aloja en la Lanzadera de empresas de la Marina Real de Valencia. También el programa Lanzadera acoge a otra empresa relacionada con el mundo de las mascotas, Patasbox, en el mercado desde abril de 2015. Fundada por Aída Martínez, Cristina Ferreiro y Marcos Álvarez, Patasbox funciona con un modelo de negocio de suscripción que permite a sus ya más de 2.000 clientes habituales recibir cada mes en su domicilio una caja con contenido diverso. 

Suelen incluir entre 5-7 artículos entre snacks, juguetes, accesorios e higiene, adaptados a la edad y tamaño de cada perro, nicho hacia el que se enfocan.  Cuenta Aída Martínez que el gasto medio anual por perro -al margen de comida y salud- es de 1.000 € por familia, equivalente a la cantidad que se asigna a un bebé durante su primer año de vida. No obstante, reconoce ciertas contradicciones en este supuesto boom teniendo en cuenta que todavía se producen cada año más de 200.000 abandonos de mascotas en nuestro país (25 millones en Europa).

Dentro del territorio europeo, son los mercados de Alemania y Reino Unido los que parecen más atractivos a los emprendedores dado que, entre ambos, concentran el 25% de la población perruna del continente. De ahí que Patasbox haya iniciado la internacionalización dirigiéndose al país germánico, donde cuenta ya con más de 150 suscriptores, y aspire a adentrarse en el británico el próximo año. “Las previsiones para el próximo año son cerrar el ejercicio con una facturación de 300.000 euros, ser rentables en el primer semestre, llegar a 8.000 hogares y afianzarnos en  Reino Unido”, anuncia Aída Martínez.

Alternativas a las residencias caninas

El target en Patasbox lo constituyen en su mayoría mujeres con edades de entre 25 y 50 años que, en ocasiones, suplen la falta de maternidad con el cuidado de un animal, dice Aída. Pero lo cierto es que, el de las mascotas, parece también un sector que atrae especialmente al emprendimiento femenino. Loly Garrido es CEO y fundadora de Gudog una alternativa a las residencias caninas. También en este caso el nacimiento de la empresa responde a una inquietud personal.

 “Siempre que he tenido que ausentarme he preferido dejar al perro en un ambiente más familiar”, decía en un foro de emprendedores. Así que decidió montar una red de cuidadores particulares y profesionales dispuestos a acoger mascotas en sus hogares mientras el propietario estaba fuera. A cambio perciben algunos ingresos extra.

Así es como nace Gudog en 2013 donde se aglutinan ya más de 3.000 cuidadores que tanto ofrecen alojamiento como servicio de guardería y paseos diarios. Después de validar el modelo en el mercado español abordaron el año pasado, tras levantar una ronda de financiación, la expansión por Reino Unido, Francia y Alemania. 

También la idea de Dogbuddy fue crear una red de cuidadores de mascotas aprovechando la tendencia de la economía colaborativa y de los marketplace. Fundada en 2013 por Enrico Sargiacomo y Richard Setterwall los más de 20.000 canguros de Dogbuddy se extienden por España, Italia, Francia, Alemania y Reino Unido presentándose como el airbnb de los perros. De cada transacción ellos, como mediadores, reciben una comisión del 15%. Ofrecen un seguro de Responsabilidad Civil para los canguros de hasta 2 millones de euros y cobertura veterinaria para casos de emergencias.

La humanización del sector

Pero, además de las referidas, compiten en el mercado multitud de ideas de negocio tendentes a humanizar el entorno de las mascotas, hasta el extremo de atribuirles nuestros propios gustos, apetitos e inquietudes. Así, si hasta ahora la mascota era tomada como animal de compañía, la solución lanzada al mercado por la startup PlayDate (presente en la próxima final de South Summit), parece recordarnos que también nuestra obligación es permanecer siempre a su lado. Lo que han diseñado es una pelota que llaman Ketchup On y que lleva incorporada una cámara de vídeo conectada al teléfono móvil. Esto permite al dueño de la mascota (perros y gatos) interactuar y jugar con ellos en remoto, estén donde estén.

Ya en modelos más tradicionales, llaman la atención propuestas como la de Tquel, una empresa con más de 5 años de recorrido especializada en diseños de moda para perros de la raza teckel que con abrigos barbour o jerseys de punto y cuello vuelto, emulan el estilo de sus propietarios. 

Tampoco Bárbara Fuentes y su marido Oliver Khalaf podían ver cómo sufrían las articulaciones y los huesos de una de sus cuatro perritas y se animaron a fabricarle una cama a medida. Eso es lo que hacen ahora con su negocio, El Kamitas, donde hacen mobiliario artesanal para mascotas vestido con todo lujo de detalles. Y en esta línea casi antropomórfica podríamos decir que no hay negocio convencional que no encuentre posibilidad de réplica en este mercado, que hasta repostería y ropa de fiesta tienen.

Noticias relacionadas

next
x