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análisis

OHL es una buena opción para inversores arriesgados

18/05/2018 - 

MADRID. Muchos inversores nos preguntan por el futuro de OHL, una de las grandes constructoras españolas, muy perjudicada por una elevada deuda debido a la dudosa ejecución de algunos proyectos que han supuesto importantes pérdidas para la compañía y le han obligado a vender su 'joya de la corona' OHL Concesiones para sanear la empresa y poder volver a una posición de caja neta. Desde nuestro punto de vista, OHL entra en una nueva dimensión donde su mayor problema va a ser la credibilidad después de haber decepcionado en tantas ocasiones al mercado.

La compañía presentaba el martes 15 unos resultados muy decepcionantes con unas pérdidas de 145 millones de euros y una importante reducción de la posición de caja de más de 400 millones en parte por las pérdidas y en parte por el efecto estacional de la actividad en el circulante. El miércoles presentaba su nuevo plan estratégico basado en una compañía más simple, de menor tamaño, pero más rentable. La base del plan es centrarse en tres mercados geográficos que conoce y donde tiene volumen que son EE UU, Latinoamérica y Europa, y dos negocios; construcción y concesiones todo ello junto a una importante reducción de la estructura de costes de la empresa con venta de participaciones y negocios no estratégicos.

El plan parece realizable, aunque sobre todo en el tema de márgenes donde esperan un 8% de margen bruto parece exigente. En el negocio de concesiones plantean ir a las operaciones de la mano de un socio por lo que OHL tendría una menos aportación de capital en las mismas. La aportación quedaría cubierta por el margen de construcción de la operación. La reducción de costes desde el 8% de las ventas al 4% en 2020 también es realizable, pero exige un esfuerzo importante y da poco margen a la desviación.

En cuanto a la caja neta de la empresa que se sitúa al final del trimestre en los 787 millones, con 1.466 millones de euros de cash y una deuda bruta de 679 millones de los que 662 millones son los bonos con vencimiento en 2020, 2022 y 2023, que la compañía tratará de recomprar en los próximos años. En cuanto a la política de dividendo la compañía expresó su deseo de mantener una confortable posición de caja que ciframos entorno a los 400 millones y esperamos que en 2018 pague un dividendo extraordinario de aproximadamente un euro por acción.


En el plano técnico, las últimas caídas lo han llevado cerca de su primer soporte en los 3 euros. Los siguientes estarían en los 2,55 euros y 2,1 euros, que corresponden a los mínimos de 2017 y 2016 respectivamente, tras las caídas de los últimos días empieza a entrar en sobreventa por lo que no descartamos un rebote en el corto plazo.

Como resumen, por fundamentales creemos que vale más que lo que refleja su actual cotización, pero el mercado le aplica un descuento a esa valoración por la desconfianza que genera el management después de unos años muy convulsos. Buena opción para inversores arriesgados.

Ignacio Cantos es director de Inversiones de Renta Variable de ATL Capital

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