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“Entras en un estado de supervivencia que te obliga a estar siempre alerta” 

Mi 'startup' también estuvo a punto de morir

6/05/2019 - 

VALÈNCIA. En esa 'montaña rusa’ de la que los que se dedican a esto de emprender hablan, hay momentos en los que, prácticamente todos, se ven al borde del precipicio. Incluso las más exitosas, como puede ser el caso de Cabify, han estado cerca de perecer. “Cabify murió 5 veces en 3 años. Tomamos decisiones que nadie en su sano juicio tomaría”, declaraba en una entrevista Juan de Antonio, cofundador. Entre esos errores principales citaba haber abierto primero en el mercado español y la lucha con los poderes establecidos. 

“De todos los países en los que opera Cabify -12- yo diría que España es uno de los más complicados para innovar. En ningún otro país nos han quemado coches”, declaraba en otra ocasión. Pero son muchas más las causas que pueden llevar a una startup a la desaparición.

Un modelo de negocio equivocado

Según un estudio realizado por CBinsights, no tener el modelo de negocio claro desde el inicio es causante de la muerte de startups en un 17% de los casos.

Félix Ruiz, presidente ejecutivo de Jobandtalent  y fundador de Tuenti, lo sabe bien. Él ha tenido ocasión de participar en dos modelos de negocio muy distintos. Mientras que en Tuenti atinaron casi a la primera evitando la búsqueda de financiación, el proyecto de Jobandtalent exigió distintas reuniones para levantar capital. “Es una situación algo frustrante porque al final te das cuenta de que somos vendedores y no es fácil vender lo que vas a ser en el futuro”. 

Tras fuertes desembolsos para arrancar el proyecto de Jobandtalent, sus responsables se dieron cuenta de que el principal error que estaban cometiendo era tratar de competir con un gigante de la talla de Infojobs. “Tenía unas barreras muy complicadas de entrar y nos preguntábamos por qué. Si ya el móvil había evolucionado mucho, por qué no crear un Infojobs para el móvil en el que, cuando tu te registrabas, en función de tu perfil, te llegasen las diferentes ofertas. Tenía mucho sentido, pero la realidad es que no nos funcionaba y lo cierto es que Infojobs la partía y lo sigue partiendo hoy. Es muy complicado hacerle competencia en esa vertical”.

En busca de alguna solución, deciden dar una vuelta por EE.UU y allí, en una reunión con un inversor, recibieron la sugerencia de cambiar el modelo de negocio. “Nos propuso que cerrásemos el ciclo y que, en lugar de actuar como intermediarios, como hacía Infojobs, nos convirtiésemos en una especie de empresa de trabajo temporal donde nosotros captásemos a los candidatos, los contratásemos y los ofreciésemos a otras empresas. Eso es lo que hicimos”. Gracias a ese giro Jobandtalent pasó de la agonía a la startup en crecimiento que es hoy.

Por un posible cambio regulatorio

En el caso de Reclamador, startup de legaltech, el susto provino, precisamente, de ese ámbito. En sus inicios Reclamador optó por poner el foco en gestionar las reclamaciones de los consumidores de las aerolíneas, aprovechando que la normativa estaba muy clara y que, en el supuesto de que todos exigiésemos el pago de las incidencias padecidas, el mercado ascendería a 600 millones de euros.

Con este mismo argumento quería Pablo Rabanal, fundador y CEO de la compañía, convencer a los inversores para obtener financiación. El problema fue que, el mismo día que tenía prevista la reunión con ellos para obtener el desembolso, se publicó en prensa una noticia referente al cambio del reglamento 261/2004 en el que la Unión Europea establece normas comunes sobre compensación y asistencia a los pasajeros aéreos en caso de denegación de embarque y de cancelación o gran retraso de los vuelos.

“Si esto sucedía, me quedaba sin proyecto. Tenía poco que contar a los inversores -recuerda ahora Rabanal- Menos más que luego escarbé un poco y vi que era una propuesta de la Comisión y no del Parlamento Europeo, que es más pro-consumidor. Al final no se produjo el cambio legislativo, pero creo que fue el día de mayor vértigo en la historia de la empresa, pensamos que podíamos morir”.

El mercado no está preparado

Víctor Rodado Frutos, actualmente cofundador de Minimalism y antes CMO y cofundador de Upplication, declaraba que, a su juicio, la principal causa de muerte de una startup es la falta de dinero, bien por ausencia de financiación, bien por escasez de clientes. Sin embargo, otro problema que refiere en el germen de Upplication es el ‘timing’.  “Tuvimos que evolucionarla.  Al principio nos costó muchísimo porque no encontramos la forma de venderlo, el mercado no estaba preparado y, además, coincidió con un momento de crisis. Fue complicado pero, una vez que encontramos los canales de venta, empezamos a crecer”. La startup terminaría siendo adquirida por Mobusi, actualmente dentro de Fibonad.

¿Y qué sucede cuando sientes que tu empresa puede morir?

Agustín Gómez,  cofundador y anterior consejero delegado de Wallapop, declaraba en un evento de emprendedores: “Yo recuerdo una sensación de muerte cercana que tenía muy marcada al principio del todo, cuando perdíamos dinero, porque al final el ritmo de vida lo marca la caja, como algo que te hace más inteligente. Es como cuando te anuncian que vas a morir dentro de cuatro días y esa noticia se convierte en un gran empuje para hacer las cosas y meterle una fuerte intensidad al proyecto sabiendo que te quedan pocos días. Si piensas que vas a vivir eternamente y no tuvieses en el horizonte una fecha tope, igual te relajas. De la otra forma, entras en un estado de permanente supervivencia, que te obliga a buscarte las castañas y estar siempre alerta”.

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