opinión

La salida del limbo del Brexit no está clara

El economista de Pictet WM reconoce que tras las elecciones europeas se ha reducido la posibilidad de un acuerdo Brexit renegociado más blando con la UE antes del 31 de octubre

4/06/2019 - 

MADRID. Los dos principales partidos británicos (laboristas y conservadores) han sumado menos del 25% de los votos en las elecciones europeas, los peores resultados en unas elecciones de la Unión Europea (UE).  Así que se ha reducido la posibilidad de un acuerdo Brexit más blando con la UE antes del 31 de octubre.  De hecho las elecciones europeas han reducido las posibilidades a un 'no acuerdo' del sucesor de May o a un Brexit más blando (incluido ninguno) tras unas elecciones generales o segundo referéndum -estimamos más probable unas elecciones generales que un nuevo referéndum, que tampoco podemos descartar-.

El éxito del partido proBrexit (31,6% versus 9,1% de los conservadores) significa que cualquier líder Tory, para cumplir la promesa de Theresa May tras el resultado del referéndum, si no hay un arreglo con Bruselas, probablemente se dirija hacia un 'no acuerdo' en Octubre. Ya se han mostrado en esa dirección candidatos principales como Boris Johnson, actualmente delantero en la carrera.  Por su parte los partidos pro-permanencia en la UE lo han hecho bien y hay mayoría contra un Brexit duro, pero no una alternativa clara.  Pueden revitalizar a diputados tentados a aceptar un "no acuerdo" por pura fatiga. El caso es que los propermanencia están divididos (Liberales Demócratas 20,3%, Verdes 12,1%, SNP 3,6%, Change UK 3,4%) y construir un frente unido está resultando difícil.  Además el pobre resultado del Partido Laborista (14,1%) puede llevarle a una introspección. 

La opinión sobre el Brexit de su líder, Jeremy Corbyn, ha sido ambigua y el débil resultado puede obligarle a aclararse. Ya ha empezado diciendo que apoyará un referéndum, aunque su preferencia personal sea las elecciones anticipadas. Incluso algunos elementos más controvertidos del manifiesto Laborista pueden diluirse si con ello aumentan las posibilidades de formar gobierno en tándem con otro partido.

Riesgo de moción de censura

De manera que el riesgo de una moción de confianza al gobierno conservador y elecciones generales en 2020 es muy alto, pues los diputados (incluyendo algunos miembros Tory) pueden considerarlo la única manera de salir del limbo actual. Algunas figuras Tory senior, como el canciller del Tesoro, Philip Hammond, han insinuado que podrían votar en contra de sus compañeros para evitar un Brexit sin acuerdo.  En cualquier caso el gabinete Tory que emerja durante el verano probablemente se desvíe hacia una postura más dura, tratando de recapturar el electorado.

El 'no acuerdo' sigue siendo la opción por defecto el 31 de octubre, de manera que el nuevo líder puede jugar cínicamente con el tiempo hasta que expire el plazo, por considerar la consecución del Brexit un activo para futuras elecciones.  Es un escenario muy factible, aunque pueda darse un 'despertar' en el Parlamento británico antes de la fecha límite para pedir nuevas elecciones, en lugar de aceptar un Brexit sin acuerdo. Al respecto no creemos que la parte europea, habiendo ya aceptado dos prórrogas con muy pobres excusas del Reino Unido, bloqueara una prórroga adicional tras el 31 de octubre.


En este estado de cosas es probable que el tipo de cambio de la libra esterlina siga muy afectado por los acontecimientos.  El mercado puede descontar un aumento de probabilidades de "no acuerdo" durante el verano, pues el Parlamento puede tener opciones limitadas de contrarrestar la intención gubernamental.  Esto implicaría mayor depreciación de la libra esterlina.  Sin embargo las perspectiva de elecciones generales en 2020 pueden apoyar la libra, ya que la oposición probablemente desplegaría el estandarte "Brexit más blando" (incluyendo una unión aduanera permanente).

La respecto hay que tener en cuenta que la libra cayó con el referéndum Brexit de junio de 2016 y que en 2017 las expectativas de ventas de las empresas del FTSE 100 se revisaron más de 12% al alza el segundo semestre, ya que se esperaba que repatriaran ingresos del extranjero a un tipo de cambio atractivo.  Esto sugiere una correlación negativa entre tipo de cambio y beneficios de las empresas británicas.  De hecho, justo después del referéndum, se generó una prima de valoración en relación con las acciones de la euro zona.  Sin embargo la renta variable del Reino Unido ofrece actualmente un pequeño descuento respecto a sus pares de la UE en precio-beneficios esperados.  Sea lo que sea y a pesar de parecer contradictorio la presión sobre la libra por la mayor incertidumbre del Brexit puede respaldar a las acciones del Reino Unido.

Materias primas y exportaciones

Esto es así porque en conjunto hay que tener en cuenta dos factores respecto al mercado de capitales del Reino Unido: las materias primas y las exportaciones. Sus sectores relacionados con materias primas tienen más peso que en la mayoría de los mercados desarrollados. Los recursos básicos (principalmente minería) y petróleo y gas representan una quinta parte de la capitalización del índice FTSE 100 y el crecimiento de los beneficios en minería ha apoyado los beneficios en 2019. Además las blue chips del Reino Unido tienen en gran medida una exposición no doméstica. Las empresas del FTSE 100 solo obtienen 24% de sus ventas del Reino Unido, en comparación con 44% del FTSE 250, que incluye capitalizaciones más pequeñas.

También hay que mencionar que es poco probable el Banco de Inglaterra aumente sus tipos de interés pronto y que esa falta de actuación no sea demasiado perjudicial para la libra, dado el actual estado acomodaticio de los principales bancos centrales. Ahora bien, la necesidad de financiar el déficit en cuenta corriente del Reino Unido (del 3,9% del PIB en 2018) es una preocupación mayor.

Thomas Costerg es economista de Pictet WM

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