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opinión

La Reserva Federal de Estados Unidos o donde dije Diego...

El banco central americano ha pasado en cuestión de semanas en pensar en subir los tipos a valorar bajarlos ante la intensidad de la ralentización económica

1/04/2019 - 

MADRID. El recorte de los tipos de interés podría llegar más rápido de lo que pensamos. La desaceleración global sigue siendo lo suficientemente preocupante como para coger a los entes económicos desprevenidos. Los recortes de los tipos de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) fueron hace unas semanas algo que no era valorable, pero que empieza a tomar cada vez más fuerza, por lo que no suena descabellado que lo haga la Reserva Federal.

La desaceleración sustancial en Asia -principalmente en China y Europa- está impulsando la evaluación de los profesionales hacia la modificación a la baja de los tipos de interés. Los homólogos de la Reserva Federal en todo el mundo podrían subirse a esta tendencia, ya que la mentalidad económica ha sido demasiado conservadora. El flujo de noticias y el sentimiento del mercado están ahora forzando esta idea. Una recesión mundial más pronunciada ha aumentado y  por consiguiente, es probable que el próximo movimiento en los costes de los préstamos sea menor.

Esta situación ya la ha vivido en el pasado la FED. En la actualidad los diferentes integrantes de la Reserva Federal tienen un pensamiento bastante unánime: si la economía se debilita y la economía global se debilita más de lo actual, el próximo paso podría ser una bajada de tipos.

A medida que la desaceleración de China se extiende por toda la región, los bancos centrales de Asia han sido muy cautelosos. La propia China ha tomado múltiples medidas para estimular la actividad y la India redujo los tipos en febrero. Estarán observando a la Reserva Federal, por supuesto, pero esperamos ver recortes en el sudeste asiático, Corea del Sur y Australia, pero no hasta dentro de unos meses.


Los bancos centrales están siendo arrastrados por la corriente descendente mundial hacia la relajación. Los puntos de inflexión del ciclo son difíciles para los bancos centrales. No quieren saltar demasiado pronto y asustar a la gente. Tienen una responsabilidad muy elevada y deben asegurarse que los cambios en las perspectivas sean reales y  que los mercados estén enviando una señal en lugar de limitarse a emitir un falso cambio.

La desaceleración económica tiene más peso actualmente que el concepto de inflación, que sigue siendo una espina clavada. Aunque la estabilidad de precios es uno de los principales objetivos de muchos bancos centrales, la fijación de objetivos de inflación ha resultado ser una tarea difícil. Lo que ha llevado incluso a revisar las políticas que impactan sobre la inflación.

Inflación real

El punto clave es que en la actualidad no tenemos una teoría de la dinámica de la inflación que funcione lo suficientemente bien como para ser de utilidad para el negocio de la formulación de la política monetaria en tiempo real. Las expectativas de inflación son ahora el factor más importante de la inflación real.

La Reserva Federal tiene una teoría sobre lo que impulsa la inflación. El problema con las expectativas de inflación es que son inobservables y difíciles, si no imposibles, de medir. Por lo que lo medible, por impacto y por relevancia en lo que a tomar medidas se refiere, es la actual desaceleración económica. 

Jorge López es analista de XTB

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