DIÁLOGO POR EL DÍA INTERNACIONAL DE LOS ARCHIVOS

Javier Sádaba: "Los seres humanos somos memoria; sin ella no seríamos nosotros"

5/06/2019 - 

ALICANTE. Aparte del innegable fandom que ha arrastrado Juego de Tronos a lo largo de estos ocho años, la serie también ha dejado una herencia de moralejas o conclusiones en nuestra sociedad como recuerdo de que la ficción a veces refleja la realidad de forma camuflada. Bran Stark fue la pieza clave, la figura de ajedrez a la que el resto debía proteger en la Gran Guerra, ya que si este personaje moría a manos del Rey de la Noche no solo se acabaría la partida, sino que ya no habría más; el propio tablero quedaría destruido. La historia, las memorias de la sociedad ya no ocuparían el recuerdo en ese disco duro de nuestras cabezas o de los archivos históricos. Para enfatizar la importancia de estos últimos, el día 9 de junio se conmemora el Día Internacional de los Archivos, una celebración que en Alicante se adelantó al martes, 4 de junio, con la realización de una diálogo en las instalaciones de la Sede de San Fernando organizado por la Sede Ciudad de Alicante y el Archivo Histórico Provincial de Alicante (AHPA). El acto congregó al filósofo y catedrático emérito de Ética en la Universidad Autónoma de Madrid Javier Sádaba, a la directora del AHPA, María del Olmo, y al periodista de Radio Alicante SER Carlos Ayala, quienes protagonizaron el Diálogo sobre las Memorias de Javier Sádaba. Historia viva de la España reciente, aprovechando el nuevo libro del filósofo, Memorias desvergonzadas, una autobiografía que recorre desde la década de los 70 hasta la actualidad.

Por estas memorias y por la "presencia importante dentro de la actividad pública", según expresa la directora del AHPA, se destaca la figura de Sádaba, un gran experto en ética, para esta conmemoración, ya que resulta "interesante tratar la historia de España a través de su autobiografía -mediante la cual realiza un análisis de todas estas décadas- y vista desde la mente de un filósofo que ha tenido protagonismo en muchos de esos momentos importantes", reconoce del Olmo. Es el propio Sádaba quien opina que se trata de "un libro que puede servir para quien quiera tener el oído más abierto a lo que ha ocurrido en estos últimos años, ya que importa saber ciertos acontecimientos que se han dado en España durante los últimos 50 años, ya sean de tipo social, político o cultural".

De ese recuerdo omnipresente surge la necesidad de mantener y fomentar los archivos históricos, una importancia que gira en torno a cuatro ejes: "En primer lugar, los archivos somos la columna vertebral de las administraciones", sentencia del Olmo, quien continúa explicando que también actúan como "aval del derecho de los ciudadanos", es decir, el archivo recoge los documentos oficiales a los que la sociedad puede acceder para, por ejemplo, presentar ante un juzgado. "Somos la memoria de la sociedad, ya que si alguien desea saber un determinado hecho necesita acudir a un archivo histórico", expone la directora, y añade que en este momento constituyen "centros de cultura, porque hemos ampliado nuestra actividad más allá de escribir fondos, con exposiciones, actividades didácticas para concienciar a los alumnos y alumnas o jornadas culturales. Ya no somos un centro cerrado y elitista para investigadores eruditos, sino que intentamos que la cultura sea democrática y llegue a todo el mundo", reivindica. Motivo por el cual organizaron este acto conjunto con la sede de la Universidad de Alicante, porque supone "salir de nuestro centro e integrarnos en medio de la sociedad cultural alicantina".

Y es que existe una parte esencial de los archivos que es la memoria, la cual "no se recoge en los papeles, sino que reside en las historias vitales y orales de las personas; es el testimonio vivo e individual de lo que ha sucedido", alega la directora del AHPA. Al hilo de esta afirmación, Sádaba lanza la pregunta "¿qué es un ser humano?", a la que él mismo responde: "Somos memoria; sin ella no seríamos nosotros. Si esa memoria se guardara dentro de una máquina, con el tema de la Inteligencia Artificial, en cierto modo seguiríamos siendo nosotros". El filósofo considera que los archivos "son la memoria viva de nuestra historia; hablan, sugieren y te posibilitan ampliar lo que ya conoces". Y apunta que resulta necesario su mantenimiento y que supongan "un lugar no solo donde uno puede consultar información, sino también donde se pueda pensar. La vida moral es aquello que hacemos y lo llevamos a cabo apoyados en el pasado, mirando al futuro, pero estando en el presente", la explicación para entender que en la historia -al igual que en el resto de ámbitos- siempre existe una ética presente.

Dentro de esta semana en honor a los Archivos, el lema escogido pone el foco en el siglo XXI, además de centrarse en el acceso del ciudadano a estos archivos, "debido al cambio que está experimentando este panorama a través de la red, donde todo es mucho más público", valora del Olmo. "Internet lo ha revolucionado todo y mucha gente acude ahí, pero para documentar bien un estudio es necesario acudir a las fuentes oficiales, por lo que nuestros documentos están cada vez más accesibles a través de Internet debido a que los estamos digitalizando". Una iniciativa que aporta mayor facilidad y accesibilidad para que la persona interesada no se vea obligada a desplazarse de manera física hasta el centro de archivos para consultarlos, porque "pese a la recolecta de información Wikipedia no sustituye a ningún documento original de los que poseemos en el Archivo", advierte la directora.

Ella y el resto de archiveros y archiveras actúan como los guardianes de la historia, por lo que la lucha para el mantenimiento del Archivo Histórico resulta una máxima de su trabajo, un tema candente por la polémica originada en torno al cierre de la sala de investigadores por falta de personal: "Falta conciencia por parte de las administraciones de lo que realmente somos dentro de la sociedad. La sanidad y la educación están muy mal; es mucho más importante que haya camas en un hospital, pero se puede llegar a todo. Si somos la memoria de la sociedad los archivos históricos no se pueden perder ni tener infrautilizados o no dotados para que el usuario pueda acceder a ellos" reivindica del Olmo. Y vaticina que "si no tenemos acceso a nuestra historia nos vamos a convertir en una sociedad amnésica".