X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información
Hoy es 24 de agosto y se habla de benidorm alicante baleària supersano POLOP DE LA MARINA

Roca editorial recupera el polémico libro de tom o`neil

Charles Manson, ¿el candidato de Manchuria?

La teoría alternativa del periodista Tom O'Neil sobre los asesinatos de Charles Manson llega a las librerías de la mano de Roca Editorial

15/08/2019 - 

VALÈNCIA.- Como era de esperar, el estreno de la esperadísima Érase una vez… Hollywood, la novena y ¿penúltima? película de Quentin Tarantino, ha despertado el interés sobre Charles Manson, uno de los asesinos en serie más queridos del mundo. También ha contribuido, aunque en menor medida, el inminente regreso de la serie Mindhunter, que se estrena el 16 de agosto, y en el que el asesino de Sharon Tate será una de las estrellas. Pero Damon Herriman, que encarnará en ambas producciones al asesino, puede hacer sombra al gran actor que fue Manson, y que pasó gran parte de su vida convertido en su propio personaje.

Los primeros en llegar a las librerías fueron los de Contra, que recuperaron el clásico Helter Skelter. Los crímenes de la familia Manson, escrito por el fiscal del caso Vincent Bugliosi (con ayuda del periodista Curt Gentry). La versión de Bugliosi es la canónica y, pese a que ha habido otros intentos, se puede decir que es la única. Y si hay alguna capaz de hacerle sombra es Manson. La historia real, de los periodistas Tom O’Neil (y Dan Piepenbring).

Lo que hace interesante el trabajo de O’Neil es que consigue añadir algo a una historia cien veces contada. Su intención era acercarse a Manson desde algún ángulo nuevo —de hecho, ese fue el encargo que le hizo la revista Premiere en 1999 para un artículo que nunca escribió— pero el resultado es una obsesión de más de 20 años que no es cierto, como sea dicho, que reescriba los hechos, pero sí que se aproxima a ellos con un nuevo punto de vista. Si se ve como el relato verdadero de lo que ocurrió, el lector puede quedar decepcionado, pero si se aborda como la historia de una obsesión de dos décadas por escribir el relato de los hechos, el libro gana mucho y alcanza su verdadera entidad.

Uno de los problemas del libro es esperarse lo que no es. Para eso, el título original es mucho más preciso: Chaos: Charles Manson, the CIA and the Secret History of the Sixties (Caos, Charles Manson, la CIA y la historia secreta de los sesenta). El ‘caos’ del título hay que entenderlo tanto como un guiño al descontrol en que se convirtió el largo verano del amor como a la Operación Chaos, un programa (totalmente ilegal) de la compañía que funcionó entre 1967 y  1969 y cuyo objetivo era espiar a los grupos de disidencia interna. Desde los Panteras Negras a los pacifistas, pasando por asociaciones de estudiantes o grupos izquierdistas todos fueron víctimas de este proyecto puesto en marcha por Lyndon B. Johnson y continuado por Nixon.

El candidato de Manchuria

Y dentro de este contexto conspiranoico es en el que hay que enmarcar el libro de O’Neil para que brille como se merece. La pregunta que el periodista se hace —y que no acaba de responder— es si hubo algo más detrás. ¿Fue Manson parte de una programa más secreto todavía de la agencia? ¿Era lo que el investigador John Marks —inspirado por el libro de Richard Condon bautizó como un ‘candidato de Manchuria’, un asesino programado para actuar? Una acusación, por cierto, poco original si tenemos en cuenta que lo mismo se dijo de Sirhan Sirhan (el asesino de Rober Kennedy), de Mark David Chapman (el asesino de John Lenon) o de Jim Jones (el responsable del suicidio masivo en La Guayana), por citar tres de una larga lista.

En común tienen en estos casos las pruebas que avalan dicha teoría: ninguna. De hecho, el propio Marks (del que los conspiranoicos suelen citar solo lo que les interesa) olvidan que el mismo reconoció que el MK Ultra (el programa para crear asesinos controlados) no logró su objetivo. Y este fue solo uno de las muchas iniciativas de la compañía o el FBI que violaban claramente la constitución pero que se estilaban mucho en la época.

A su favor, Manson. La historia real tiene muchos puntos, como que rompe la visión beatífica del libro de Bugliosi. No la desmonta, pero si la baja a tierra y abre la posibilidad de considerar algo que hasta la fecha nadie había pensado: que contuviera errores o que no fuera hasta el fondo del asunto. Es, algo así, como lo  que hizo Phillip Shenon con JFK. Caso abierto: La historia secreta del asesinato de Kennedy (Ed. Debate) al centrarse en cómo funcionaba la Comisión Warren: la versión ‘oficial’ —la de Bugliosi dedicó más de mi páginas en la monumental Reclaiming History: The Assassination of President John F. Kennedy— no se vino abajo, pero desde entonces hay que verla con matices.

La cosa es fácil de entender: el objetivo de Bugliosi en el juicio no era legar al mundo 'la Verdad' sobre lo ocurrido sino una aproximación lo suficientemente creíble como para poder condenar a muerte al acusado. Todo lo que no atendía a este fin se dejó de lado. Ahí es donde entra O’Neil, que destapa algunas contradicciones o cuestiones que se olvidaron interesadamente, pero también hay que admitir que el director deja más preguntas que respuestas pero Manson, además de un carnicero, fue un superstar y el espectáculo debe continuar. Y lo que ofrece este libro es un circo de tres pistas que, con la canícula, se disfruta mejor que nunca.

next
x