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un año después del 26-m

Bellido (Compromís): "La izquierda debe mostrar coherencia y credibilidad para transformar Alacant"

26/05/2020 - 

ALICANTE. La candidatura de Compromís logró 9.042 votos (el 6,72%) lo que permitió que obtuviese dos representantes en la corporación municipal, uno menos de los que dispuso en el mandato anterior. Estas son las respuestas al cuestionario formulado por Alicante Plaza por parte de su candidato y actual portavoz municipal, Natxo Bellido.

1. ¿Cuáles son las luces y las sombras (si encuentra alguna de ambas categorías) en este primer año del mandato desde las municipales del 26 de mayo?

-Es un año, desgraciadamente, plagado de sombras. El señor Barcala basó su campaña electoral en #BarcalaAnuncios que luego no se han traducido en realidades. Los graves problemas de la ciudad siguen vigentes. No hay modelo de ciudad, ni proyecto de futuro claro y reconocible. Y las desigualdades sociales, junto con las carencias en el mantenimiento de la ciudad, siguen representando las señas de identidad incompatibles con una ciudad cohesionada, moderna y amable para vivir y atractiva para visitar.

El balance del bipartito es muy pobre en su gestión, y sus primeros presupuestos, además de no responder a las necesidades ciudadanas, van a ponerse en marcha a mitad de año, lo que es un desastre que desaprovecha la buena situación de las finanzas locales que se encontró Barcala.

Barcala, y su equipo de gobierno no han dudado ni un momento de sumar a sus votos los de la extrema derecha, y lejos de aislarse de ella, configuran sin ningún pudor la mayoría del pleno, lo que es una mala noticia porque legitima a las formación ultra buena parte de su relato contrario a los Derechos Humanos.

El bipartito está llegando tarde a todo, como la renovación de las grandes contratas, hace regalos extraños a la UTE del delincuente confeso, el señor Ortiz en el final de la concesión, no resuelve el problema de la limpieza y vive de espaldas, cuando no enfrentado, a buena parte del tejido vecinal y social. 

La participación ciudadana y las propuestas culturales han desaparecido por completo, no se coordinan con sectores como el comercio, la emergencia climática sigue sin situarse en la agenda municipal, y se niegan a escuchar las demandas vecinales de ampliación de infraestructuras sociales y comunitarias que necesitan los barrios, las demandas de protección del patrimonio como Luceros o el Ideal, o son incapaces de poner diálogo y soluciones a conflictos antiguos como la convivencia en el Centro Tradicional y el Casco Histórico. Por no hablar del ridículo de las luces de Navidad.

El señor Barcala es incapaz de liderar, incluso en estos momentos de crisis excepcional, su vicealcaldesa sigue escondida y desaparecida entre episodios sonrojantes y mantiene de forma inexplicable una concejala como la de Acción Social que está liderando el fracaso de la respuesta social a la crisis, entre crispación e insultos a los barrios y sus entidades.

Boicotean la cooperación con el Botànic en el Plan Edificant o la renovación del Teatre Principal, y usan la Renta Valenciana de Inclusión o las ayudas sociales a la vivienda, como arietes partidistas, y eso repercute especialmente en los barrios y familias más vulnerables. 

Así mismo, el Ayuntamiento sigue estando ajeno a la estrategia de la Generalitat de situar Alicante en el foco de la innovación y la economía digital, y se mantienen anuncios fantasmas sin recorrido detrás como Alicante Futura, mientras sigue sin avanzar una gestión más eficiente del tratamiento de los residuos urbanos, donde seguimos sin Plan Local ni se aprovecha las oportunidades de yacimientos de empleo y diversificación del modelo productivo que suponen la economía verde y la economía circular. 

De igual forma, seguimos carentes de un Plan Estratégico de Turismo que resuelva los retos de futuro para un sector estratégico en la ciudad, que tiene pendientes debates para resolver sobre su modelo, y que se enfrenta a una complicada situación postcovid-19.

Así mismo debemos situar entre las sombras, el recuerdo a la corrupción en la última fase judicial del PGOU del Brugal, que ha vuelto a situar la ciudad y el Ayuntamiento ante sus peores épocas.

"El balance del bipartito es muy pobre en su gestión, y sus primeros presupuestos, además de no responder a las necesidades ciudadanas, van a ponerse en marcha a mitad de año, lo que es un desastre que desaprovecha la buena situación de las finanzas locales que se encontró Barcala"

En el apartado de las luces podemos señalar un impulso a la ejecución de la EDUSI, algún tímido avance en las políticas de movilidad, el desatasco de alguna inversión pendiente en barrios y polígonos industriales y el primer mes de comunicación y gestión de la crisis sanitaria a través de la Junta de Portavoces.

2. ¿Qué queda por hacer entre los objetivos prioritarios que su candidatura se marcó al concurrir a las urnas?

-Entendemos que siguen pendientes el desarrollo de estrategias ante los grandes retos que tenemos como ciudad:

Recuperar los trabajos de un Plan Estratégico de Ciudad, transversal, dialogado con la sociedad y liderado desde el Ayuntamiento. 

Coherente con esta estrategia se debe avanzar en la redacción de un Plan General Estructural, que defina la fachada marítima de la ciudad, impulse el Parque Central y ordene los espacios sin definir como Rabassa, entrada Sur, Sangueta... Una ordenación de la ciudad que debe tener mirada metropolitana y dialogar con Elx para poner en valor la zona de conexión entre ambos términos municipales.

Desarrollar el Plan de Inclusión Social alineado con los ODS, con proyectos territorializados en barrios vulnerables como el Plan de la Zona Norte, la EDUSI y programas de acción comunitaria en los barrios de Miguel Hernández, Ciudad de Asís o el Cementerio.

Resolver las graves deficiencias del mantenimiento de la ciudad, a través de la renovación de las contratas de residuos y limpieza y de zonas verdes. 

Política de vivienda centrada en: aumento del parque de vivienda social; hacer accesible el mercado de alquiler; y promover la rehabilitación de edificios.

Diseñar una nueva movilidad para la ciudad, de forma coherente con los objetivos de la Emergencia Climática y basada en los ejes de: recuperar espacio para las personas (peatonalización); impulso de la movilidad sostenible (Bicicletas y VMP); y refuerzo del transporte colectivo de autobuses.

Cooperar con el Botànic en la apuesta de situar Alacant como foco de la innovación y la economía digital, a través de un Consorcio Alacant, Ciutat Digital, con presencia de la Generalitat, universidades y ecosistema empresarial y emprendedor de la digitalización.

Avanzar en un Plan de Modernización municipal, que recoja las buenas prácticas de otras administraciones en transparencia y gobierno abierto, digitalización y descentralización administrativa.

Ahora a todos estos retos hay que sumarle las consecuencias de la crisis sanitaria, que necesita respuestas sostenibles en los próximos meses para los cambios que va a suponer la "nueva normalidad", atender la Emergencia Social y las ayudas a la reactivación de los sectores productivos de la ciudad.

3. ¿Entre todos esos objetivos, cuáles considera que podrán llegar a ejecutarse antes de las próximas municipales?

-Esperamos que este no sea un mandato absolutamente perdido, y esperamos poder avanzar en las siguientes cuestiones:

Poder sacar adelante el Catalogo de Protecciones que la derecha se negó a aprobar en el pasado mandato.

Negociar las modificaciones de crédito, y pactar las medidas necesarias para alinear los presupuestos que se acaban de aprobar a las necesidades económicas y sociales de la postpandemia.

Impulsar el Plan de Inclusión Social.

Acordar medidas para ejecutar la Declaración de Emergencia Climática, aprobada a propuesta de Compromís.

Avanzar en un nuevo modelo de ciudad, por lo menos en lo que hace referencia a la movilidad, obligados también para la nueva forma de relacionarnos que va a imponerse en los próximos meses.

Sea como sea, desde Compromís, como ya hemos demostrado en otras ocasiones, estaremos dispuestos a llegar a acuerdos con el bipartito, y poder aprobar más proyectos e inversiones, si existe una negociación leal, aunque esto parece complicado viendo como ha actuado Barcala en todo el proceso de presupuestos de este año.

4. ¿Cuáles son las prioridades no contempladas hasta ahora que se deben tener en cuenta tras la crisis sanitaria generada por el coronavirus?

-Se debe poner orden y coordinación en la respuesta social a esta crisis, que está siendo muy deficiente. Para conseguir eso de debe cesar inmediatamente a la concejala de Acción Social, y replantear de forma muy diferente la gestión y planteamientos de la OMES y la forma de colaborar con las entidades vecinales y sociales.

Acelerar los procesos de ayudas a autónomos y pymes, para no ser siempre la última administración valenciana en poner en marcha las cosas. Para eso habrá que reforzar personal para agilizar el pago de las ayudas.

Integrar la innovación en el Ayuntamiento de Alicante, tanto en sus proyectos como de manera transversal en todas las concejalías.

Recuperar el clima de diálogo con la oposición para encarar los duros meses que nos esperen.

5. ¿Cree posible y necesario que se produzca un cambio de gobierno al frente del Ayuntamiento antes de 2023?

-Sin duda es necesario el cambio político para transformar la ciudad. Necesitamos recuperar un gobierno progresista que pueda plantear a nivel de ciudad soluciones al dos mayores retos que tenemos como sociedad: la lucha contra las desigualdades y la emergencia climática.

La izquierda debemos consolidarnos, de forma plural, como la opción de gobierno y progreso en esta ciudad. Necesitamos un gobierno municipal que sea cómplice del Govern del Botànic, y que genere confianza y estabilidad a las alicantinas y alicantinos. Un gobierno que gobierne para la mayoría social, pensando en el interés general, y no de unos pocos, y que relacione Alicante con las grandes transformaciones urbanas que se están produciendo en el ámbito de las ciudades del siglo XXI.

Hace falta un gobierno con mirada social, que no deje atrás a ninguna persona, que luche contra el modelo de ciudad dual, que planifique la ciudad para los próximos diez años y pueda efectuar la transformación pendiente de Alicante.

Para que eso ocurra, las formaciones progresistas como Compromís debemos demostrar en este mandato que somos alternativa de gobierno y que tenemos propuestas para solucionar los retos del presente y del futuro. Junto a esto tenemos que seguir aprendiendo a cooperar y buscar la unidad progresista en los grandes temas de la ciudad.

Tenemos que mostrar coherencia y credibilidad, y saber coordinarnos y cooperar de forma útil con la sociedad civil para construir una mayoría social del cambio en la ciudad que pueda convertirse en la palanca del cambio político y electoral. Solo con gobiernos de izquierda podremos transformar Alacant, y situar los grandes retos del futuro en el centro de la agenda política de la ciudad.

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