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UN PROYECTO DEL TALLER DE IMAGEN DE LA UA Y EL AYUNTAMIENTO DE TORREVIEJA  

'Artesanos de la sal', un documental sobre la tradición salinera y su riesgo de desaparecer

17/01/2020 - 

TORREVIEJA. El gorjeo de los pájaros que merodean por el aire se entremezcla con el pisar de las chanclas sobre la tierra empapada por las salinas de Torrevieja. Un sonido que evoca en la mente la imagen de un municipio con una rica tradición salinera, debido al paraje natural con el que cuenta. Este es el disfrute auditivo que pretende cautivar al público e introducirlo en la historia que se narra a través de Artesanos de la sal, un documental realizado por el Taller de imagen de la Universidad de Alicante (UA) y producido por la Sede Universitaria de Torrevieja y el Ayuntamiento de la localidad. Un trabajo audiovisual que se estrenó ayer, jueves 16 de enero, en el Centro Cultural Virgen del Carmen y que, debido a su éxito, se proyectarán tres sesiones adicionales hoy, viernes 17, con entrada gratuita bajo previa recogida de invitación. Luis VerdúPatrick VázquezVicente Pascual y Roberto Ruiz son los nombres detrás de las cámaras, el montaje y el desarrollo del proyecto, aunque es el último quien desvela que "la idea de rodar un documental sobre la tradición salinera surgió de José Norberto Masón, el director de la Sede de Torrevieja, porque él es de aquí y tenía algo de conocimiento sobre la historia de los artesanos salineros".

La tradición que se muestra a través de las imágenes se personifica con los tres protagonistas que aparecen delante de la pantalla, Juan Pujol, Manuel Sala y Miguel Pérez, "los últimos artesanos salineros que quedan en Torrevieja", informa Ruiz. "Son personas ya mayores -de hecho Juan ya no está en activo- y no existe un relevo generacional, por lo que la actividad está en riesgo de desaparecer", cuenta la triste situación. Es por ello que el trasfondo del audiovisual pretende reivindicar que "esta tradición se está perdiendo. Decidimos dejar constancia de la historia de esos hombres, de cómo construyen los barcos, de las motivaciones que tienen, de por qué trabajaban en esto... En resumen, de su historia", menciona.

Pero el proceso de fabricación de estos peculiares objetos decorativos también supone una especie de excusa para poder entablar un diálogo visual sobre "la historia de Torrevieja, de las salinas, de la actividad industrial que se lleva a cabo en ese espacio o de cómo combina esa industria con la artesanía. Y, sobre todo, también se muestra la naturaleza del paraje", enumera el miembro del Taller de imagen. Un espacio que aporta más valor al proyecto, ya que resulta muy visual gracias a las montañas de sal que se pueden ver desde la carretera, el color rosa de la laguna o el reflejo del sol sobre el agua salada. "Ha sido fantástico grabar en estos lugares", enuncia. "Entrar allí es como viajar a otro planeta, a un mundo mágico. Es un sitio muy especial. Y a nivel de imagen resulta brutal".

Recorrer la laguna, la sal o construcciones "como algunas cabañas de madera que suman más de 100 años y en las que trabajan los artesanos", apunta Ruiz, ha resultado posible debido a la colaboración de entidades como Salins, "que nos ha facilitado la tarea de entrar, salir y movernos por las salinas, porque no deja de ser un entorno industrial en el que hay gente trabajando", expone. Por su parte, también hace mención especial a la Asociación Cultural Ars Creatio, de manera más concreta a Ana Menéndez, "quien nos ha ayudado y ha dado forma, junto con Norberto, al documental. Nos han proporcionado todas las facilidades", se muestra agradecido.

Detrás de esta pieza de media hora de duración reside un trabajo de dos años y medio, "grabando a lo largo de dos veranos. Es el montaje lo que más se ha alargado, porque como hay mucho gente detrás, el audiovisual ha pasado por tantos ojos que ha desembocado en que el proceso se retrase", cuenta la demora que ha sufrido el proyecto. Y, en contraposición, subraya la colaboración de los artesanos, "que han estado trabajando para nosotros, han permitido que los grabemos en sus talleres, han estado siempre a nuestra disposición de una manera muy amable y cuyas entrevistas constituyen el esqueleto del documental -porque no incluye voz en off-", comenta una de las decisiones de un proyecto al que pretenden dar "la máxima difusión posible".

Ligados a la historia, los planos aéreos grabados con un dron y las escenas submarinas capturadas con una cámara acuática aportan una riqueza especial a un proyecto audiovisual que mezcla naturaleza y temática social. Dos ámbitos en los que se ha trabajado desde que el Taller de imagen de la Universidad abriera sus puertas hace más de 30 años: "Nuestro fuerte siempre ha sido el documental, tanto de naturaleza como social. El Taller de Imagen lleva en marcha desde el año 1988 y nosotros estamos acostumbrados a elaborar documentales para televisión", cuenta Ruiz.

Además del sonido ambiente que atrapa a la persona espectadora, la música que se escucha "es original y está creada expresamente para el documental", da a conocer el miembro de Artesanos de la sal. Su autor responde al nombre de Francisco Barajas, "un joven compositor de Torrevieja con mucho talento", apunta Ruiz, que ha dividido la banda sonora en dos: por un lado, la parte para piano y, por otro, la de orquesta sinfónica. Es aquí donde vuelve a aparecer la colaboración del municipio, ya que es la Orquesta Sinfónica de Torrevieja, dirigida por José Francisco Sánchez, la que interpreta la obra. Una banda sonora que grabaron en el Auditorio Internacional de la localidad.

"Como el centro del audiovisual es la sal, Fran ha compuesto un tema musical muy vanguardista que, ligado a las imágenes, refleja el proceso químico de la cristalización que sufre el barco cuando está bajo el agua y la sal se cristaliza sobre él", interpreta Ruiz. Esta supone la última fase en esta particular artesanía decorativa, justo después de haber construido una maqueta de madera y caña previamente forradas en tela de algodón.


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