X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información

COMISIÓN DE SEGUIMIENTO DEL PACTO DE GOBIERNO

Todo de nuevo en discusión en el tripartito de Alicante

13/01/2017 - 

ALICANTE. PSOE, Guanyar y Compromís están dispuestos a abrir el melón del pacto de gobierno que suscribieron tras las municipales del 24 mayo de 2015 en la comisión de seguimiento convocada para el próximo día 25. Todo está sujeto a revisión, desde las propuestas que se incluyeron en ese acuerdo, hasta cuáles deben priorizarse para lo que resta de mandato, e incluso cuestiones organizativas o de funcionamiento interno. 

La escalada de tensión motivada por la falta de comunicación y por las diferencias de criterio en determinados asuntos (horarios comerciales; contratación de servicios públicos; eficacia en la resolución de expedientes; cobertura de plazas; la fórmula adecuada para la llegada de inversiones como Ikea; cómo deben negociarse; nombramientos; reorganización de departamentos; gestión de espacios públicos como la finca de El Roal y hasta la reconfiguración del callejero) han llevado a los tres socios a revisar los términos del acuerdo para tratar de limar esas dificultades que los tres aliados insisten en presentar como lógicas y habituales en todo gobierno plural, pero que, admiten, también generan desconfianza.

Compromís es el primero que ha destapado algunas de sus cartas: uno de sus objetivos principales es que se agilicen todas las gestiones relacionadas con proyectos transversales como la reurbanización del entorno de Las Cigarreras, cofinanciada por la Unión Europea como estrategia EDUSI o el plan de ciudad. Además, reivindicará que las reuniones de la comisión de seguimiento del pacto se celebren de manera periódica, con mayor asiduidad que hasta ahora (según las fuentes consultadas, desde que se estrenó el mandato se han celebrado entre cuatro y cinco) entre otras cosas para solventar diferencias de criterio y compartir información.

El PSOE pretende abordar, precisamente, la falta de ella. Los socialistas mantienen que se les discute la toma de determinadas decisiones de manera unilateral -como, por ejemplo, el nombramiento de los asesores de Fiestas y Comercio como directores generales- cuando Guanyar y Compromís también las adoptan de manera autónoma en sus respectivas parcelas, sin dar cuenta de ellas a nadie. Para los socialistas, no puede reprochárseles que ese sea el caso del ascenso de los asesores, ya que sostienen que sí informaron de ello al menos a Compromís (en Compromís se asegura que la información les llegó cuando el decreto ya estaba firmado).

En el PSOE desaprueban que se les recrimine la toma de decisiones sin informar a sus socios cuando, aseguran, Guanyar y Compromís también adoptan sus propios acuerdos de manera autónoma 

Otro de los asuntos que el PSOE quiere poner sobre la mesa es la reconfiguración de la Junta de Gobierno para ajustarla a la representatividad real de cada grupo político del tripartito. El cambio afectaría a Guanyar, que pasó de tener seis concejales a cinco tras la expulsión de la exedil de Acción Social, Nerea Belmonte. Con el ajuste que se está dispuesto a plantear en la comisión de seguimiento, Guanyar perdería un representante en la Junta de Gobierno: de cuatro pasaría a tener tres. Ningún partido ganaría componentes, de modo que el PSOE seguiría contando con cuatro y Compromís, dos. Es decir, que la suma de las posiciones de Guanyar y Compromís seguiría siendo mayoritaria frente al PSOE: una de las condiciones previstas en el pacto de gobierno para que ambos partidos tuviesen la posibilidad de reequilibrar el poder cedido al PSOE para que asumiese la Alcaldía. En virtud de ese acuerdo, Echávarri asumía la vara de mando, pero sus socios podían contrapesar las decisiones en la Junta de Gobierno. 

Fuentes de PSOE y Compromís sostienen que ese reajuste se ha planteado varias veces en los últimos meses y que, además, no implica ningún cambio sustancial. Pero lo cierto es que no se ha llegado a proponer formalmente hasta ahora, cuando se discute sobre el nombramiento de los directores generales que Guanyar y Compromís dicen no estar dispuestos a apoyar. Por ahora, esa recomposición de la Junta no tiene el camino despejado: la balanza la debe decantar Compromís y en sus filas aseguran no haber tomado una decisión al respecto.

La tercera pata del tripartito, Guanyar, todavía no ha definido su lista de asuntos a tratar. Según las fuentes consultadas, se hablará de ello el próximo lunes, en la reunión de coordinación de grupo que se suele celebrar al principio de cada semana. Con todo, se da por seguro que, al menos, se reclamará una solución para cubrir las necesidades de plantilla de varios departamentos. 

Todo parece estar en discusión y el resultado del debate es incierto. Nadie contempla una ruptura: hasta el alcalde garantizó en diciembre que el tripartito se comería el turrón junto en 2017 y 2018. Pero tampoco nadie niega que puedan haber cambios.

Noticias relacionadas

next