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algunas de las premisas esbozadas en las charlas de la volvo ocean race

Sostenibilidad, desarrollo y responsabilidad social corporativa, los retos de la empresa del siglo XXI

15/10/2017 - 

ALICANTE. Los tiempos y la sociedad cambian y también sus dinamizadores económicos, que influyen decisivamente en ellos, como es el caso de las empresas. Estas han de amoldarse a esos cambios, en sintonía con los avances de la sociedad, tanto por la responsabilidad que tienen con su entorno como también por su propia supervivencia para ser más competitivas. Estos aspectos, de carácter más social, se han ido abriendo paso en los últimos años en la mentalidad empresarial, y es uno de los temas que se trataron el sábado en el Pabellón de la Comunitat Valenciana, en el recinto de la Volvo Ocean Race.

Durante la mañana, los asistentes pudieron conocer hacia dónde van enfocadas las empresas con estos nuevos planteamientos en los que se están desarrollando aspectos hasta hace algunos años inexistentes como la responsabilidad social corporativa, la sostenibilidad o el compromiso. Estas son algunas de las claves que esbozó Pablo Sánchez Chillón, abogado y presidente de Foro Global Territorio, que pretende a través de este foro que Alicante se oriente hacia esta innovación social en los próximos meses.

Fue en septiembre de 2015 cuando la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, muchos de ellos, aspectos que generalmente se han exigido a las instituciones. Sin embargo, tras la crisis económica mundial, estas instituciones cada vez se han ido erosionando más, lo que ha significado un descrédito o una reducción de su poder —lo que como explicaba Sánchez Chillón, ha originado el nacimiento de la post-verdad o los populismos—. Es entonces cuando se decide cambiar la postura y enfocar estos parámetros hacia el empresariado; que fuera el sector privado el garante de estos y que apelara al desarrollo. Eso sí, sin renunciar al respaldo institucional.

Son muchos los problemas globales que hoy están encima de la mesa: el cambio climático, la desigualdad territorial, la habitabilidad que ha cambiado con los modelos turísticos, la gentrificación o el urbanismo a la carta, entre otros. Una orientación que generalmente se dirige a la gran empresa y no a la PYME, que es la que configura el tejido empresarial estatal, por lo que España es un país atrasado en este aspecto. Sin embargo, desde enfoques como los que plantean en este foro, se pretende que estas pequeñas empresas y las nuevas iniciativas emprendedoras se enfoquen al territorio, en este caso a la provincia, y que proyecten el valor de lo intangible. Precisamente porque cumplir con estos objetivos no está reñido con la obtención de beneficios económicos; es más, estos suponen un hecho diferencial de cara a otras empresas.

Por tanto, entran en juego otros valores que rompen con el marco del empresario tradicional, liderando con el ejemplo, innovando y construyendo estrategias y retos de compromiso empresarial en un mundo frágil y conectado, que fue una de las premisas de la ponencia de Sánchez Chillón. Durante los últimos tiempos, no sólo hay cada vez más empresas que pretenden obtener una mejor imagen con estas responsabilidades sociales, también hay caras conocidas que inciden en estos valores y por su peso son capaces de generar conciencia acerca de determinados problemas. Ahí está el ejemplo del carácter filántropo de Anne Hidalgo, la alcaldesa de París, Leonardo Di Caprio y su lucha por el cambio climático o Bill y Melinda Gates y su campaña para la erradicación de la polio.

Casos de éxito en la provincia

En este sentido, son muchas las empresas que están trabajando sobre estos aspectos ya, y durante la jornada se expusieron varios casos como ejemplo. Entre ellos el de la ilicitana Gioseppo, una empresa de calzado con 25 años de trayectoria, que a pesar de no ser un gigante de su sector, ha trabajado mucho el área de responsabilidad social corporativa, desde la incorporación de personas en sectores vulnerables a su plantilla hasta la promoción de un reciclaje ético, pasando por apostar por la conciliación familiar y la igualdad en la empresa, dos factores por los que fue la primera premiada en este ámbito en la Comunitat Valenciana. Como indica su Directora de Responsabilidad Corporativa, Esperanza Navarro, estos aspectos añaden más valor a la marca y es imprescindible plantearse hacia dónde dirigir el impacto que genera tu empresa.  

En esa línea se mostraba también Lucas Serrano, Director de Comunicación de Verne Technology Group, una empresa de poco más de un año que trabaja con fibra óptica y que pretende devolver a la sociedad lo que de ella recibe. En este sentido, incidía en la brecha digital y en lo importante de utilizar la tecnología para hacer realidad necesidades del día a día o para corregir desigualdades. Pero otro punto fuerte es también la apuesta por hacer que los y las empleadas sean partícipes del relato que va construyendo el proyecto. Por ejemplo, la mejora de las instalaciones para que sean cómodas e innovadoras, la apuesta por el salario emocional o estimular la creatividad de la plantilla, dejando que tome la iniciativa para que planteen ideas para la empresa, como apostar por el medio ambiente o la cooperación.

En definitiva, algunos casos que esbozan hacia dónde se dirige o debería dirigirse la empresa de hoy, conjugando su beneficio económico con una responsabilidad social, pues como agentes económicos tienen un impacto en su entorno y tienen la posibilidad de hacer que este sea más sostenible, solidario y comprometido.


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