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deloitte presenta su informe sobre residencial en provia

Las 40.000 viviendas del 'stock' de Alicante se agotarán en un año al ritmo actual de ventas

18/04/2018 - 

ALICANTE. La provincia de Alicante cuenta con un 'stock' de 40.000 viviendas de obra nueva construidas antes de la crisis que, al ritmo actual de ventas, se terminarán en menos de un año. Es uno de los datos más llamativos del informe sobre la situación del sector residencial presentado este martes por la consultora Deloitte en la sede de la asociación de promotores inmobiliarios de Alicante (Provia). El citado 'stock', el más alto de todas las provincias de España (supone casi el 10% del total nacional, según las cifras del estudio), no cubrirá sin embargo la demanda más allá de 2019 si se mantiene, y todo apunta a que así será, el ritmo de crecimiento actual de las ventas. De hecho, en 2017 se cerraron 40.156 transacciones inmobiliarias en la provincia, que se situó como la tercera de España en número de compraventas tras Madrid y Barcelona.

En estos momentos, en la provincia de Alicante se están ejecutando 7.400 viviendas nuevas, repartidas en 130 promociones en marcha en estos momentos, con una media de 57 viviendas por promoción, según explicó el director de Financial Advisory de la consultora, Juan Ramón Rubio. La ciudad donde más promociones se están ejecutando es la capital alicantina, con 40, seguida a mucha distancia por Elche con 14. En Torrevieja y Altea hay en marcha ocho promociones, y seis en Xàbia.

En cuanto  a los precios, la provincia sigue una tendencia diferente a la de otras provincias donde está tirando con la misma intensidad el sector, e incluso allí donde no lo hace. Mientras en Barcelona los precios han crecido más de un 5%, y un 4,5% en Madrid, en la provincia el ticket medio de la vivienda sigue reduciéndose. "Alicante sigue ajustando precios, aunque haya zonas donde el precio crece dos dígitos, en el cómputo global de la provincia éste se reduce un 0,5%". Con todo, la provincia cuenta con varios puntos 'calientes' o hotspots, que son aquellos donde hay más demanda que oferta, y los precios son más altos que la media. En total, Alicante presenta 20 de estos hotspots (de los 272 en España), según los datos de Deloitte (la cuarta provincia tras Madrid, Barcelona y Málaga), nueve de ellos en la capital, que es la quinta ciudad con más puntos calientes.

"No vemos una burbuja"

El responsable de Real Estate de la consultora en Alicante, Gonzalo Gallego, señaló por su parte que desde Deloitte "no vemos en ningún caso que haya o vaya a producirse una burbuja inmobiliaria", frente a las voces que alertan de esta posibilidad. "No se cumple ningún criterio, aunque es cierto que hay una falta de oferta en los centros de las ciudades, y eso calienta los precios". Otro factor que eleva el coste del sector es la falta de mano de obra cualificada, tras la masiva destrucción de empleo durante la crisis. "Cada vez que el ciclo económico se recupera, el sector inmobiliario tira, es un sector muy cíclico".

Según Gallego, "hemos descartado que se vaya a alcanzar el nivel de transacciones previo a la crisis" (en 2017, pendiente de confirmar el dato final, se cerraron en España 532.000 compraventas), "pero sí que vamos a superar el precio en los hotspots". Así, "el sector va a llegar fuerte hasta 2023", a juicio de los expertos de la consultora, porque el 44% de la población (21 millones de personas) está en la franja de edad para comprar vivienda. De hecho, desde 2013 el número de transacciones ha crecido un 15%, y el precio otro tanto, mientras que en Europa los incrementos en ese periodo han sido del 7 y del 6%, respectivamente. "Por eso los inversores institucionales han puesto sus ojos en España".

Otro factor que hace interesante el mercado inmobiliario español para los grandes inversores es que "el nivel de apalancamiento de las familias es bajo, aún hay recorrido". El endeudamiento para comprar vivienda es de 800 euros por habitante, mientras que la media europea alcanza los 2.200 euros. En España hacen falta 5,1 salarios anuales para pagar una vivienda, mientras que en los países de nuestro entorno la inversión necesaria puede alcanzar los 9 salarios anuales. "Ha habido un ajuste en el ticket medio de la vivienda: entre 2008 y 2014 se redujo un 27,3%, y desde 2014 hasta ahora ha subido un 6,6%". El ticket medio se queda en 144.000 euros.

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